Festival “Justicia por Diana Sacayan. Fue un travesticidio”

Gustavo Escobar

Gustavo Escobar

Redactor at Género
Licenciado en Comunicación Social | Docente | Comunicador Popular | Vegeta | Risas con Tío Grandpa.
Gustavo Escobar

Amancay Diana Sacayan, fue una travesti que militó y rompió estructuras y cercos. Cercos de clase y géneros. Irrumpió desde el conurbano y, sin pensarlo, se convirtió en bandera de lucha. Lamentablemente ella no está acá para gritar, festejar y resistir con sus compañeras y compañeros. Hace dos años y medio Diana fue asesinada y en su juicio se condensan muchas desigualdades e injusticias.

Romper, denunciar, renacer…siempre resistir

Amancay Diana Sacayan. Morocha, travesti, migrante del interior. Matancera por adopción y militante política por decisión. Militó y denunció al sistema que excluye a las personas travestis y trans. Y peleó para correr esa fatídica estadística que lleva a este colectivo a una expectativa de vida de 35 años. Y se lograron avances, como la ley de identidad de géneros y la de cupo laboral travesti trans en la provincia de Buenos Aires (ley que lleva su nombre en memoria a esta incansable luchadora pero que aún no fue reglamentada).

Desde hace unos meses se lleva adelante el juicio por el crimen (cobarde) de Diana. Y cada jornada se convierte en fiesta. El festejo como catalizador de la bronca. Y la lucha colectiva crece, y la lucha de Diana, como la de Lohana y la de tantas otras, se multiplica. Este lunes no fue la excepción. De hecho, se realizó un festival, en donde se pidió justicia por Diana, como también se exigió tipificar como delito dentro del código penal la figura de travesticidio y también la exigencia de una ley nacional de cupo laboral travesti trans.

Por el escenario montado en una esquina pasaron BIFE, la Actibanda, Kumbia Queers, Sudor Marika, Sushi Shock, quienes le dieron alegría, cantos y bailes a un lunes otoñal de oficina que se transformó, en esa plaza, en un lunes de fiesta y denuncia. De locas, locos, putos, tortas, travas, disidentes, que ya se hartaron de que sus vidas se apaguen en una esquina o un hospital, y reclaman que este sistema patriarcal heteronormativo explote por los aires para liberar los cuerpos y las cuerpas, las vidas y los sueños de tantos y tantas.

De enemigos y cómplices

Desde el escenario se escucharon palabras en apoyo a la lucha de Diana, se remarcó su tenacidad, su compromiso y también su convicción política, como también el presente de represión y retroceso en derechos que se vive. Como dijo su hermano Sai Sacayan: “Cuanta falta nos hace Diana en este contexto tan represivo, de tanto odio. No solo hacia nuestro colectivo sino hacia toda la sociedad”. En la figura del actual presidente y su gobierno se identificó al principal enemigo, pero también se remarcó el enemigo histórico: este sistema patriarcal y prostituyente que tanto denunció Diana y que aún continúan denunciando sus compañeras. El abolicionismo como bandera de lucha y denuncia. También se dirigieron palabras hacia personalidades que, sosteniendo orientaciones sexuales no enmarcadas dentro del binarismo, (es decir varón o mujer heterosexual), no pertenecen a la lucha de Diana. El brillante escrito de Susy Shok dedicado al joven funcionario macrista Peter Robledo (disponible para su lectura acá) fue un ejemplo de ello.

Acompañaron el festival varias organizaciones sociales, políticas, culturales. El arco político en su más amplia expresión estuvo presente. Exceptuando al oficialismo (son más que obvias las razones) estuvieron presentes y brindaron algunas palabras La Cámpora, MST, la CHA, el PTS, entre otras fuerzas y espacios. Referentes, compañeras de Diana y familiares estuvieron exigiendo que se haga justicia, que se tipifique la figura de travesticidio, que se reglamente la ley de cupo laboral travesti trans y que la lucha continúe hasta lograr una verdadera sociedad inclusiva y que rompa con todas las desigualdades y opresiones. 

Sai Sacayan agradeció el acompañamiento en todo este tiempo y también por las palabras que pintaron en cuerpo, alma y convicción a Diana. Aunque ausente en cuerpo, Diana estuvo presente y su lucha se multiplica. Diana, Lohana y tantas otras que fueron cimentándose como luchadoras y referentes hoy se convierten en remeras, banderas, en cánticos y lemas que denuncian prácticas machistas que comercializan todo, incluso los cuerpos. Y como dijo Karina Nazabla, autora de la ley de cupo laboral travesti trans: “Diana llegó hasta acá para darle una lección al patriarcado, en su propia casa, en los propios tribunales, Diana viene a decir que queremos justicia verdadera para todas las travestis, para todas y para todos las personas trans de nuestro país”.

 

 

PH: Nico Avelluto

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