Khadija: la manada somos nosotras

Gabriela Krause
Redes:

Gabriela Krause

Editora at Géneros
Periodista | Editora de Géneros y Breve Eternidad | Poeta | Feminista | En mis ratos libres sueño con armar una banda disidente.
Gabriela Krause
Redes:

Latest posts by Gabriela Krause (see all)

“Me soltaba uno y me agarraba otro”, cuenta la joven de 17 años violada, torturada y tatuada por 14 hombres durante más de un mes. Khadija es la sobreviviente de un infierno. 

El líder de la banda que secuestró a la joven está imputado por delitos gravísimos del Código Penal marroquí, como trata de personasviolación de una menor, formación de banda criminal, secuestro y torturas, entre otros cargos.

Los once cómplices son investigados por varios delitos no precisados, además de no denunciar un crimen y no prestar auxilio a una persona en peligro.

El testimonio

Con la voz entrecortada y la cara tapada, Khadija cuenta: “Primero me violó uno y luego fueron de uno en uno. Me tatuaron en todo el cuerpo. Me desperté con dolor en los brazos y los tenía hinchados, no estaba consciente cuando me hicieron los tatuajes”, narra la víctima.

“Traté de escapar varias veces, pero siempre me atrapaban y me golpeaban. Me torturaron, no me dieron ni comida ni bebida, y ni siquiera tenía derecho a tomar una ducha. Lloraba sin parar”

En las redes se está presionando, con el hashtag del nombre de la joven de 17 años, para que haya un juicio justo, en un país donde no priman los derechos de las mujeres. 

Antecedentes

El caso más famoso de impunidad ante una agresión sexual contra una mujer es el de Amina Filali, de 16 años. La chica se suicidó en 2012, cuando fue obligada a casarse con su violador. La movilización social después de su muerte llevó a la derogación del artículo 475 del Código Penal marroquí, que permitía a los violadores evitar la cárcel si se casaban con la víctima.

Esto sólo refuerza conceptos que ya tenemos naturalizados en occidente, donde las violaciones en las parejas son socialmente aceptadas mientras las víctimas sufren todo tipo de vejaciones que no se ven con tan malos ojos sólo porque son conflictos “internos de la pareja”. 

En total, doce hombres fueron arrestados por violarla y secuestrarla, dijo a la AFP Naima Ouahli, miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en Beni Mellal, cerca de Fqih ben Saleh.

«Está estable, tratamos de apoyarla, asegurarle que se hará justicia y decirle que no tiene nada que ver con eso… Nos conmueve la solidaridad que la sociedad está demostrando con ella». asegura su padre.

Las estadísticas en Marruecos

“Un chico me violó primero. Luego, los demás, uno a uno. Mi vida está destrozada, no puedo ni salir a la calle, me sentí totalmente ultrajada”.

Los números son alarmantes. De 800 violaciones registradas en 2016 en el pais, el número se ha duplicado en 2017, pasando a ser 1600. 

La manada somos nosotras

Khadija podría ser cualquiera de nosotras. Estamos frente a otro caso donde a los agresores se los llama “La manada”, igual que a los hombres que violaron a una chica en los festejos de San Fermín. Pero la manada somos nosotras, y estamos en pie de resistencia, acá y en cualquier lado, no queremos más mujeres que sufran lo que sufrió esta joven. Khadija podría ser cualquiera de nosotras. Por eso el feminismo nos debe acobijar hasta que el mundo entero diga basta. 

Comenta

Print Friendly, PDF & Email