#Cine Star Wars y La Fuerza Feminista

    Laura Palau
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    Laura Palau

    Redactora at Corriendo La Voz
    Co-Editora de Cultura y Lado Nerd
    Feminista. Fanática de Harry Potter. Amante de los libros, la radio, el cine y las series. Periodista | Futura comunicadora
    Contacto: laura@corriendolavoz.com.ar
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    El universo de Star Wars probablemente sea uno de los más conocidos y rentables. La primera película se estrenó en 1977, y en la actualidad continúa expandiéndose de la mano de Disney. Muchos hablan de naves y sables láser, temas innovadores para finales de los 70’. Sin embargo, si de novedades hablamos la mayor es el rol que cumplen las mujeres en esta enorme franquicia creada por George Lucas.

    En un mundo cinematográfico repleto de damiselas en apuros, madres de familia y esposas del héroe, entre otros papeles, los personajes femeninos de Star Wars rompen un poco con estos esquemas. Algunos opinan que sólo lo hace a simple vista, ya que si bien el universo galáctico suma puntos alejándose del estereotipo de “mujer débil”, también los resta en algunos momentos. O, al menos, en el siglo pasado.

    Nuestra primera heroína: Leia Organa

    La Princesa Leia, interpretada por Carrie Fisher, fue nuestra primera heroína en Star Wars, y lo que menos podemos decir de ella es que esperaba al hombre de sus sueños, su salvación. Nuestra querida Leia no se comportaba como las típicas princesas, era la líder de la Rebelión y tenía un carácter fuerte, algunos, pocos acostumbrados, incluso dirían que era mandona. Tal vez no haya mejor descripción que cuando le saca la pistola láser a Luke Skywalker y tras disparar a los enemigos aclara “Alguien tenía que salvarnos”. Una frase, muchos significados.

    Princesa Leia, interpretada por Carrie Fisher

    Si bien nadie puede negar la valentía de la princesa, el debate se hace más fuerte en el Episodio VI, Star Wars: el regreso del jedi (1983). Al principio de la película, en su intento por salvar a Han Solo, Leia es tomada prisionera por Jabba el Hutt, quien la obliga a usar una bikini metálica. Se podría hablar de la sexualización de la imagen del personaje, pero lo que realmente importa es su actitud. No espera a alguien más para hacer el trabajo sucio, en pos de liberarse, ella misma mata a Jabba.

    Si nos quedamos con una Leia que luce su hermoso cuerpo con una bikini, no hacemos más que alimentar el propósito de la babosa gigante asquerosa que toma a la princesa como su esclava y la encadena a su lado como si fuera un objeto decorativo. Leia Organa es rebelde y guerrera, su cuerpo casi desnudo y la bikini no la representan.

    La princesa Leia prisionera de Jabba

    Nuestra querida actriz, Carrie Fisher, no quedó ajena a este debate, y en una entrevista en 1999 para Newsweek contó: “Me divertí muchísimo matando a Jabba el Hutt. Me preguntaron un día si quería que mi doble lo matara. ¡No! Es el mejor momento que he tenido como actriz”.

    Esa escena trajo otros resultados en la época, muchos padres se alarmaron porque no sabían qué explicarles a sus hijos sobre sus juguetes de Leia encadenada y llevando bikini. Pero la respuesta de Fisher estuvo a la altura de las circunstancias: “Dile a tus hijos que una babosa gigante me capturó y me obligó a llevar esa estúpida ropa y que después la maté porque no me gustaba. Y luego me quité el bikini. En privado”.

    La Princesa Leia hizo tantos actos de valentía durante la primera trilogía de Star Wars, acciones fundamentales para la rebelión. Sería una pena que solo se la recuerde como la esclava en traje de baño.

    Una heroína al principio: Padmé Amidala

    Cuando comenzó la precuela de Star Wars, La amenaza fantasma (1999), el personaje de Natalie Portman parecía que iba a continuar con el rol fuerte e independiente de Leia Organa. La reina Amidala, con solo 14 años, se mostró como una mujer que iba a hacer todo lo posible por salvar a su pueblo. Es más, a través de su doble identidad logra entrar en acción, sin esperar que otros lo hagan por ella.

    Reina Amidala, interpretada por Natalie Portman
    Reina Amidala, interpretada por Natalie Portman

    Sin embargo, a partir del episodio II, El ataque de los clones (2002), su personaje comienza a ser reducido al interés amoroso de Anakin Skywalker. Ya no es reina, pero como senadora continúa involucrada en las decisiones políticas. Todavía se puede apreciar su valentía, como cuando Padmé, Anakin y Obi-wan están a punto de ser ejecutados en público. Mientras el joven Skywalker se preocupa por liberar a su amada, ella ya estaba salvando su vida con sus propias manos. Pero no podemos hacer caso omiso a su vestimenta: un traje que casualmente se rompe para mostrar el cuerpo de Portman, deja mucho que pensar. ¿Por qué no usar algo simple y cómodo como sus compañeros de aventura? Le faltan los tacos y ya puede salvar al mundo, como una mujer debe hacerlo.

    Luego, en el episodio III, La venganza de los Sith (2005), ese personaje femenino queda casi desdibujado y reducido a la amada de Skywalker , la que lleva en el vientre a sus hijos. Otra vez volvemos al rol de madre, que si bien es importante  para la saga, debido que dará a luz a los protagonistas de los próximos episodios, poco a poco pierde la fuerza que la representaba al principio.

    Al finalizar la película queda en evidencia esa pérdida de fortaleza e independencia, cuando Padmé muere luego de dar a luz, sólo porque su cuerpo decide no continuar debido a la ausencia de su marido. Es decir, su amado ha decidido entregarse al lado oscuro y ya no hay nada que la mantenga con vida. No es novedoso este tópico, pero nos decepciona un poco que forme parte de un universo que años anteriores parecía que rompía con los estereotipos de “mujeres débiles”.

    Lo mejor que podemos hacer es quedarnos con esa Padmé Amidala que lucha por lo que quiere y que no tiene problema de volar una nave o usar un arma para salvar su vida y la de los demás.

    Ahora las protagonistas son ellas

    Hasta ahora venimos hablando de mujeres fuertes, valientes e independientes, que acompañan a los protagonistas. Pero en los últimos años, el universo de Star Wars comenzó a apostar por los protagónicos femeninos. Disney, siempre atento al contexto social, no deja pasar una y toma las riendas en el asunto.

    En el episodio VII, El despertar de la fuerza (2015), se puede apreciar una mayor inclinación a la igualdad de género. Rey, la protagonista de esta historia, es fuerte y libre, pero lo mejor de todo, es una igual. Ya no hablamos de princesas, reinas ni esposas. Y tiene tanto poder como Luke Skywalker. ¡Hasta lleva ropa similar a la de él! Nada de lucir perfecta. Ella se viste de una forma cómoda e ideal para correr, luchar, escalar y para hacerle frente al poderoso Kylo Ren. Su físico y sus intereses amorosos no son importantes para la película.

    Rey, interpretada por Daisy Ridley
    Rey, interpretada por Daisy Ridley

    Lo que es aún más importante en todo ésto es que este personaje femenino toma sus propias decisiones en todo momento. Y ni se te ocurra tomarle la mano para ayudarla a escapar de los malos. “Puedo correr sin que me des la mano“, un aplauso para los guionistas. A un lado las caballerosidades, ella sabe pelear y pilotear una nave sin problemas. Esperemos que a medida que avance la historia, Rey no pierda su esencia ni quede atrapada en los estereotipos de género.

    Pero no es el único rol femenino fuerte en la película. Leia Organa ya no es princesa, ahora es ni más ni menos que General, dejando en claro que una mujer también puede ser una líder respetada y al mando de la resistencia para mantener a salvo a toda la galaxia. No esperábamos menos de nuestra primera heroína.

    Otra líder femenina es Jyn Erso, la protagonista de la nueva Rogue One: una historia de Star Wars (2016). Se trata de una soldado que combate con los rebeldes para restaurar la República. La líder de la alianza (Ojo, otra mujer al mando), Mom Mothma, le asigna a Jyn una misión que más adelante estará relacionada con el robo de los planos de la Estrella de la Muerte. Importantísimo para el episodio IV.

    A esta altura, que una mujer ocupe ese rol no debería llamar la atención ya que no es un factor decisivo. Es así porque sí, porque las mujeres también pueden encabezar un grupo, ser respetadas, libres y fuertes, porque pueden hacer los mismos papeles que los hombres, porque de igualdad se trata.

    Jyn Erso, interpretada por Felicity Jones
    Jyn Erso, interpretada por Felicity Jones

    A finales de la década del 70, un personaje femenino fuerte era destacable, y Leia Organa conquistaba los corazones con esa casi ruptura de esquemas. Cuarenta años después se debería esperar que el público tome con naturalidad este tipo de roles, pero todavía es un tema de debate.

    Es más, si hacemos una lista con los personajes de la franquicia, la mayoría son hombres. Así que aún hay un largo camino por recorrer en materia de igualdad de género. Mientras tanto, podemos disfrutar de cada uno de los episodios de este asombroso universo, y a nuestras protagonistas que ahora realmente les toca tomar el mando. Son mujeres que piensan más en defender a la galaxia, que en sus intereses amorosos. Mujeres que no necesitan a un hombre para salvarse. Porque si algo aprendimos con Star Wars, es que la fuerza también las acompaña a ellas.

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