El Rock and Roll ya conformó su secta

Foto de la página de la Fiesta Cool Ghost #23
Juan Agustin Maraggi

Juan Agustin Maraggi

Editor de Análisis Político y Social en #Corriendo La Voz
Colaborador en Revista Mascaró | Estudiante de Sociología en la Universidad de Buenos Aires
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Los Muchachos de la Secta es una banda de reciente formación pero vasto recorrido. Hicieron su presentación en sociedad con su primer EP, ‘El Rock and Roll lo inventó la CIA’ con el que invitan a la población a unirse a la herejía de rituales rockandrolleros para bailar y sacrificarse. Entrevistamos al Capitán Mandioca, la voz y el líder de esta disidencia.

Imagen de Floren Turks

Rock and roll, diversión, coros armónicos, música fuerte, nudismo, amor y humor son tal vez palabras que puedan reflejar aquello que Los Muchachos de La Secta viene a proponer.

La banda terminó de armarse en Marzo de éste año y no paró de tocar sostenidamente en estos meses. Los miembros fundadores de la herejía rockanrollera provienen de otras bandas del under y el líder de la secta, el Capitán Mandioca, puso la piedra iniciadora casi por error.

Mandioca nació en el barrio de Once y cuando andaba pensando cómo terminar el séptimo grado se mudó a Estados Unidos por mandatos familiares. Su padre ‘Cacho Millonguita’, fue un famoso púgil que varias veces llenó el Luna Park de aficionados para verlo guantear. Hasta los veinte años podríamos habernos encontrado con el Capitán viviendo en el ghetto de Trenton, en New Jersey. La vida en Trenton puede retratarse como las películas hollywoodenses intentan imitar -de mejor o peor manera- pandillas, tiros, drogas, crimen y discriminación. Tal vez sea por eso que el Capitán es así, un bromista nato, sensible pero rudo. Un personaje que no pasa desapercibido, y sus respuestas y comentarios siempre mezclan un tinte de verdad y humor con una pizca de provocación.

A los veinte años inició el retorno a Argentina y se instaló en San Cristobal. “Volví para triunfar en el negocio musical”  bromea Mandioca, que labura doce horas por día en una oficina pero, aún así, tiene tiempo para tocar semanalmente, ensayar y grabar.

Foto de Fiesta Cool Ghost 23 –

 

El Capitán Mandioca llegó y se dedicó a expresarse con la música. Los Waffles, Los Del Hospicio, Niveas y Los Del Zafiro son sólo algunos de los proyectos que encarnó y de los que formó parte. Aunque en el ‘ambiente’ sea conocido por rechazar la etiqueta punk, llegando incluso a componer un tema solista sobre cómo le aburre el hc y el punk, su figura en el escenario, su provocación, actitud y nudismo bien podría catalogarse dentro de los orígenes arrolladores en rebeldía de la escena. 

Su nudismo y la búsqueda de generar alguna acción o reacción en el público lo llevaron, a lo largo de su trayectoria, a varios encontronazos que van desde ofendidas, agresiones, y hasta ser expulsados del escenario. “Yo me desnudo porque transpiro mucho y se me arruina la ropa, la termino tirando al suelo y no tengo mucha. Me gustaría dar una respuesta con algún trasfondo más copado, pero la verdad es esa, no tengo ropa y hace calor. Transpiro mucho como corresponde, la banda que no transpira para tocar no merece que se pague una entrada. Igual en La Secta intento vestirme elegante, zapatos, pantalón de vestir y camisa” explica Mandioca escapándole a la controversia y apelando a su humor.

Si bien ‘El Rock And Roll lo inventó la CIA’ es su primer disco oficial con Los Muchachos de La Secta, si uno rastrea por internet puede llegar al antecesor de la banda, la primera placa improvisada que se grabó y originó todo. Con una búsqueda aún más exhausta, también algún cibernauta podría encontrarse con ‘En vivo desde el Pentágono’, tres canciones que salieron este año y se perdieron entre los ceros y unos sin dejar mucho rastro.

Pareciera no tener importancia lo grabado anteriormente, pero en este caso, lo es todo. Mandioca, en una tarde sin mucho que hacer, grabó junto a su amigo, el platense Pitilo Beat (integrante de Los Moretones), cinco canciones improvisadas y covers que salieron a la luz como Capitán Mandioca y Los Muchachos de La Secta. El nombre de esa primera grabación le quedó girando en la cabeza y decidió armar una banda verdadera con él, “antes era una grabación que había hecho con Pitilo. Me había gustado el nombre para homenajear a Los Telépatas [banda histórica del under argentino]. Pero no sólo para rendirle tributo a ellos, sino a todas las bandas que me gustan del Compilado Alimañas editado a principio de los ’90”  explica Mandioca.

Pero la Secta tenía que empezar a armarse, “pronto se convierte en mi banda principal porque tenía ganas de dar espectáculos supremos de Rock and roll” dice entre risas el líder del culto. Se pone serio y sigue, “es la mejor banda que tuve, ahora canto bien. La banda es para mí el grupo ideal”. Una  respuesta de verdad, una en chiste, ¿o no?.

La Secta abre sus rituales de iniciación

Foto de Fiesta Cool Ghost 23 –

Pero una secta unitaria no puede funcionar, y se abrieron los espacios para que los adeptos presenten sus sacrificios. Nikki, cantante del trío powerpop Surrender, se hizo cargo de las guitarras, Nico aportó la psicodelia de Original Artyfacts ocupando el cargo de la batería, mientras que Choki, integrante de Lo Turbio, aceptó ardua prueba del bajo. Cuando la Secta empezaba a cerrar su primera etapa de iniciación, llegó Tulio, saxofonista que pasó por Souljunkies para cerrar el círculo fundador.

“Ellos son los que tocan bien” dice Mandioca para referirse al resto de los integrantes. Los recitales comenzaron a darse y la química no paró de crecer. Pero los lugares para tocar y las bandas de su estilo no abundan, por lo que a Los Muchachos de la Secta no le interesa con qué estilo compartir escenario.  En estos primeros meses de vida tocaron con bandas experimentales – el regreso de Dios (la mítica banda de los noventa) -, pasando por bandas de punk, hasta hardcore y surf (The Tormentos). Consultamos a Mandioca cómo se daba esto: “Básicamente tocamos con cualquier banda, de cualquier género porque no tenemos ningún problema con los distintos géneros, nos gustan todos”  y sigue, “tocamos con quien tenga ganas de divertirse. Somos pocos pero si los pibes y las pibas están unidos….”.

Primeras palabras oficiales

Foto de Anneta Expande

Noviembre nos trajo su primer disco, que saldrá editado en cassette por Tienda Catch, “lo hacemos en ese formato porque es más barato de presentar. Sale así porque básicamente es la presentación del grupo en sociedad, es más económico, es fácil de vender y lindo. Pronto van a venir cosas nuevas” .

Esta primera placa está integrada por cuatro temas que mezclan ironía, amor y mucho rock. El primer tema, que lleva el nombre del disco, hace una burla anticipada del estilo propio, aportándole un deje de conspiranoia. Los Muchachos nos avisan que ellos hacen pop para no hacerle el juego a la CIA (¿o a la KGB?).

En ‘mi trabajo’, Mandioca se mete en el papel que todos y todas le piden, aquel del rockerito y su estrella, “no es mi trabajo decir la verdad, es hacerlas bailar” nos canta mientras se burla de los estereotipos del rock y sus consecuencias.

Para la tercera canción, y llegando al final de este llamamiento sectario, Los Muchachos vuelven a lo que mejor les sale, hablar de amor. “Si vos querés te paso a buscar a tu trabajo y de ahí nos vamos juntos a la Cultura del Barrio” se escucha en ‘¿Cuánto falta para la noche?”. “Es una canción de amor – nos cuenta su líder- la mejor que hice. Es la primera en nombrar a La Cultura del Barrio, soy pionero en eso – y entre otras cosas”.

Para cerrar la presentación llega “El rey del noise“, una crítica e ironía a ciertas bandas que vienen ‘pegándola’ en los últimos tiempos; “Me compré una guitarra sin saber tocar, y a los pocos meses era el rey del underground (…) Me abrí un estudio con la de papá”  sentencian Los Muchachos.

 

Foto Fiesta Cool Ghost 23 –

Con cuatro temas y esas letras el ciclo cierra, pero quedan ganas de más. Le consultamos al Capitán por la composición y cómo escriben, “El año pasado quise hacer la de grabar un tema por día pero no pude. Empecé a trabajar doce horas por día y me mudé a un departamento más chico por lo que no puedo hacer tanto quilombo. Por lo general, con La Secta, les mando una base tipo fogón a los chicos y ellos – que tocan bien – le hacen todos los arreglos. Últimamente viene cambiando igual, el próximo disco va a ser más funk y las cosas salen todas en la sala de ensayo improvisamos y sale todo ahí“.

Los Muchachos de la Secta siguen presentandose y gritando que el Rock and Roll está más vivo que nunca. “Nuestra idea es que la gente vuelva a bailar, a divertirse con una banda en vivo. El rock es así, si no te divierte no es Rock and roll”. Sólo nos falta esperar qué nos tendrán preparado para el futuro, porque, como dice el Capitán, “La Secta es ritmo y enfermedad, somos los hijos del mal y vamos a ponerte a bailar”.

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