#Dario y Maxi: La lucha se hizo bandera

Florencia Bueno

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Campana ( Bs As) / Estudiante de Comunicación Social / River, Messi y Rock
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El 26 de junio de 2002 la policía bonaerense asesinó a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en la conocida Masacre de Avellaneda. En medio de una fuerte manifestación y por órdenes del estado provincial, las fuerzas de seguridad abrieron fuego y los efectivos mataron a quemarropa a los dos jóvenes. Quince años pasaron de un hecho que sacudió al país y que transformó a Maxi y Darío en emblemas de lucha.

Santillán y Kosteki pasaron a la historia aquel miércoles 26 de junio cuando, en medio de una manifestación contra la crisis económica, fueron asesinados por miembros de la policía bonaerense. Ambos formaban parte de la agrupación Aníbal Verón del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) y eran, despectivamente llamados, piqueteros. Los manifestantes se concentraron en el puente Pueyrredón con la intención de cortar los accesos a Capital Federal, ante esta situación, el gobierno de Eduardo Duhalde tomó la medida de reunir a varias fuerzas represivas para evitar que se concrete el corte.

Con el objetivo de terminar con los piquetes, pero también a modo aleccionador, el gobernador Felipe Solá ordenó abrir fuego contra los manifestantes. Dos muertos, treinta y tres heridos de bala y más de doscientos detenidos fue el saldo de la Masacre de Avellaneda, todo transmitido en vivo por televisión y con decenas de periodistas en el lugar. Para ocultar los crímenes, el gobierno difundió la versión de un enfrentamiento entre piqueteros que culminó con la muerte de Kosteki y Santillán. La estrategia no le funcionó y, tras el hecho, debió adelantar las elecciones por las reiteradas movilizaciones exigiendo justicia.

El inicio de la Masacre

A seis meses del estallido de la crisis de diciembre de 2001, el país atravesaba una situación económica crítica, con altas tasas de pobreza y desocupación.

Las manifestaciones de sectores sociales se hicieron sistemáticas, en este marco, se había planificado cortar los cinco accesos a Capital Federal. El MTD junto con la agrupación Aníbal Verón, serían los encargados de llegar por la columna del sur y cerrar el Puente Pueyrredón. Allí los esperaba gendarmería, prefectura, la policía federal y bonaerense, que abrieron fuego al ver las columnas.

Maxi Kosteki cayó muerto en la Estación Avellaneda producto de la represión. Al ver la situación, Darío Santillán acudió en su ayuda, siendo asesinado a quemarropa por el comisario Alfredo Fanchiotti, a quien se lo ve, en las fotografías, sonriente y desafiante moviendo los cuerpos de ambos militantes.

Asesino

Responsabilidad policial y política

Días anteriores a la manifestación, el gobierno, encabezado por Eduardo Duhalde, planificó las formas de apaciguar la conflictividad social que ocupaba las calles. La represión ése día no se desarrolló casualmente, sino que fue una respuesta orquestada por Felipe Solá.

En las horas posteriores a los hechos, la versión oficial difundida establecía las muertes como un enfrentamiento interno de diversas facciones de los movimientos piqueteros.
Las pruebas periodísticas, con gran rapidez, demostraron las falacias emitidas por los canales oficiales. En las fotos se ve al ex comisario, Alfredo Fanchiotti y al ex cabo, Alejandro Acosta, junto con los cuerpos de Maxi y Darío. Los agentes de la policía fueron detenidos por homicidio agravado con alevosía y condenados en el 2006 a prisión perpetua, otros siete efectivos recibieron penas mínimas.

El día siguiente a la masacre hubo una marcha multitudinaria en plaza de Mayo pidiendo justicia y la renuncia de Duhalde, mientras los funcionarios buscaban desesperados despegarse de los hechos. El dos de julio Duhalde anunció el adelanto de las elecciones de septiembre a marzo del 2003.

La crisis causó dos nuevas muertes

La masacre no solo fue un quiebre político y social, si no también produjo un fuerte cimbronazo en los medios. El veintisiete de junio el diario Clarín tituló en primera plana “La crisis causó dos nuevas muertes”, acompañando por la reproducción de la historia oficial. El diario fue el primero en obtener las fotos con los hechos reales, pero decidieron ocultarlo en pos de mantener su línea editorial.

Patricio Escobar, realizó un documental, homónimo al título del diario, relatando cómo fue el accionar de las principales redacciones de medios y cuál fue su tratamiento.

Por otro lado, el material de los periodistas fueron pruebas que ayudaron a esclarecer los acontecimientos. Las filmaciones de canal 7, donde dos efectivos disparaban a los manifestantes y sumado a las fotos tomadas por Sergio Kovalevsky y Pepe Mateos fueron claves para que la verdad salga a luz.

dario y maxi

15 años después, más vivos que nunca

Los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron parte de un plan del gobierno para derrotar y disciplinar a los sectores en lucha que, lejos de concretar su objetivo, resultaron en el adelantamiento de las elecciones. Con su muerte, Maxi y Darío se hicieron bandera de todos los que luchan por la igualdad y combaten las injusticias sociales.

 

 

 

 

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