“Yo practico el socialismo con plata, que es lo que me gusta. No el socialismo sin nada, que no sirve”. Julio Humberto Grondona

Tomás Cueto González
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Tomás Cueto González

Redactor at Corriendo La Voz
Estudiante de Relaciones Internacionales en UCA.
tomas@corriendolavoz.com.ar
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El mundo del fútbol lo permite todo, realmente. Recuerdo otra frase mencionada por el ex presidente de la AFA haciendo referencia al pedido de aumento de presupuesto por parte de equipos que participan del torneo Argentino A. : “A mí no me importa un carajo si ustedes juegan o no. Ya eché a Maradona y no tendría problemas con ustedes”. Está claro que desde que falleció “Don Julio” la Asociación del Fútbol Argentino se encuentra en caos. Los 9 círculos que Dante Alighieri describe en su libro “La Divina Comedia” están a flor de piel de dirigentes, políticos y todo aquel que lucha por un pedazo más de poder. Para poder entender un poco la situación que atraviesa el fútbol argentino es necesario hacer una breve síntesis de lo que fue la gestión de Grondona como presidente de la AFA y lo que dejó luego de su fallecimiento.

Asumió el 6 de abril de 1979. Su predecesor, Alfredo Cantilo, estuvo 3 años en el cargo dentro de los cuales Argentina consiguió, con sumadas críticas, la primera copa mundial siendo a la vez anfitrión de la misma. Recordemos que en esos años el país se encontraba en el llamado “Proceso de Reorganización Nacional” gobernado por un Junta Militar quienes le dieron dicho nombre a la dictadura ejercida. Desde 1979 hasta su muerte, el 30 de julio de 2014, Julio dirigió la AFA sin parar.

 La selección Argentina en este lapso supo conseguir la Copa del Mundo de 1986 en México, el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008, una Copa Confederaciones en 1992 y solo dos Copas Américas en 1991 y 1993. Dentro de las selecciones juveniles también se consiguieron varios títulos, entre ellos 6 mundiales sub-20. Año a año, Julio fue aumentando su poder dentro del mundo futbolístico. Tanto fue así que en 1988 se le dio el cargo paralelo de primer vicepresidente de la “Fédération Internationale de Football Association” (FIFA). Está claro que, futbolísticamente, Argentina podría haber conseguido muchos más títulos aunque también es de público conocimiento que muchos jugadores que llegaron al éxito lo reconocen por haberlos ayudado en situaciones complicadas. No es el objetivo de esta nota explayarse sobre las influencias y el manejo “a dedo” y manipulador que tuvo Julio sobre los clubes, los dirigentes, las barrabravas y otros temas de índole deportivo.

La AFA estuvo 35 años manejado por una persona que movía todo unilateralmente. Su palabra era santa en el fútbol y quien se oponía, tarde o temprano, era castigado. Podemos recordar fácilmente a Daniel Passarella cuando se cruzó en el Salón de la Comisión Directiva y, a gritos, le recriminó: “Vos pones los árbitros a dedo. Tenés el fútbol argentino en ruinas”. Así, Passarella quedó solo y sin apoyos dentro de Argentina. Claro que, vale recordar, Daniel buscaba excusas para justificar su pésima capacidad para dirigir un club.

El paso al costado de Julio se fue dilatando año tras año. En 2008 dijo frente a la prensa “Después del mundial, en el 2010. Creo que ese será un momento justo para dar un paso al costado”. Sin embargo, un año después dirá: “Yo no pedí el poder. A mí me lo dan cada cuatro años los clubes, las ligas del interior. No es mío. Si lo fuera, tal vez actuaría de otra manera. Pero cuando tenés el poder, usálo. Porque el poder te lo dan para eso, para que lo uses”. La AFA siempre estuvo lejos de ser una democracia limpia. Así fue como fueron pasando los años y, mientras Don Julio sumaba más poder, el resto de los dirigentes fue perdiendo peso. Los clubes de las ligas más inferiores se volvieron totalmente dependientes, los clubes más grandes pasaron en su mayoría a estar en déficit y, por lo tanto, recurrieron a la AFA para una “ayuda”. Julio manejaba todo. La historia de las televisaciones y el manejo de la plata que ingresaba, y supuestamente se repartía equitativamente a los clubes, captó mayor atención a principios de la década del ’90. Más específicamente en 1991 cuando una empresa llamada “Televisión Satelital Codificada”, cuyos integrantes eran el Grupo Clarín y Torneos y Competencias, obtuvo los derechos de transmisión de Primera División. La posibilidad para ver un partido cambió y aquellos hinchas de clubes con mayor convocatoria necesitaron un pago para poder disfrutarlos. Algunos partidos de menor índole eran transmitidos aunque, a medida que pasaron los años, el “pack” pago se fue extendiendo a todos. Sumado a esto, no estaba permitido que NINGÚN otro medio publicara imágenes de los partidos hasta tanto el programa “Futbol de Primera”, emitido por Canal Trece, lo hicieron. Esto era, el domingo a la noche. Todo cambió en 2009.

Como todo año, al finalizar el Torneo Clausura (Junio/Julio) se debía renegociar el contrato entre AFA y TSC. Los motivos de la ruptura fueron de diversa índole. Políticos y económicos en primer lugar, en búsqueda de la democratización del espectáculo y un mayor número en el contrato. Futbolísticos en último lugar. Dentro del ámbito político y económico, se puede mencionar la disputa entre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y el Grupo Clarín. El gobierno acusaba al grupo por monopolio, y el Grupo respondía acusando al gobierno de “comprar votos”. Respecto a la parte económica y avalando la posición oficial, Julio Grondona le pide el triple de dinero a TSC. La empresa se niega y es allí donde aparece el Estado Nacional ofreciendo la cifra de 600 millones de pesos por la televisación. Hay que tener en cuenta que TSC venía pagando 270 millones y Julio les pide 720 millones de pesos. Sin embargo, las ganancias de la AFA eran solo lo que TSC pagaba más alguna publicidad y todo el ingreso por espectador televisivo se lo quedaba la empresa. Con la participación del Gobierno Nacional, la suma de dinero se mencionaba que iba a estar destinada a una mejor repartición entre los clubes y todo aquello que ingresara por espectador iba a poder solventar los gastos, generando así un ingreso más productivo. Fue en agosto del 2009 cuando Cristina Fernández anunció oficialmente la nueva modalidad para los partidos de Primera División. El ascenso continuaría siendo televisado por TyC, salvo Segunda División que será hasta el 2011.

“Fútbol para Todos” nacía y daba comienzo a una nueva etapa. La televisación iba a estar a cargo de la TV Pública y de esta forma se iban a empezar a notar los cambios. A excepción de la empresa de transporte privada “Iveco”, únicamente propaganda oficial iba a hacerse presente, no solo en el transcurso del partido sino también en todo el entretiempo. Así, se perdía uno de los importantes ingresos. Vale aclarar que todas aquellas publicidades que se encuentran dentro de la cancha son negociadas con los clubes y no con quien esté a cargo de la televisación. Como se mencionó anteriormente, en 2011 se produce un nuevo cambio en el cual los partidos de la “B Nacional” fueron también negociados con el gobierno y no con el Grupo Clarín y TyC quienes llevaban a cabo esa tarea hasta entonces. Los canales oficiales que fueron teniendo el permiso se extendieron y entre ellos para el torneo del 2015 figuran la TV Pública, América TV, Canal 9, Telefé y DeporTV. Se le sumó también la transmisión en HD. Polémicas por los gastos, el déficit producido por el proyecto realizado, los relatores extremadamente oficialistas (tal es el caso de Javier Vicente) y los horarios de los partidos para contrarrestar programas en otros canales se van de la índole futbolística que, al fin y al cabo, es la esencia de todo esto.

Respecto a la nueva modalidad de torneo que se jugará este año, todo nació (nuevamente) de Julio Grondona. Con el objetivo de “federalizar” el torneo, se propuso crear un torneo de 30 equipos. Pero para esto, debían ascender 10 que se encontraban en la B Nacional. Asimismo, debían ascender a los otros torneos/ligas otros tantos equipos para no desnivelar. En el medio de este proceso, Julio fallece y el torneo no había sido aprobado. Sin embargo, los equipos ya estaban conscientes del próximo cambio y se preparaban para conseguir su lugar. El caos generado por la muerte del máximo dirigente de la AFA generó grandes controversias en la posibilidad de realizar el nuevo torneo. Luis Segura quedó como interino y se afirmó, con el apoyo de algunos dirigentes, en la continuidad del proyecto. Clubes como San Lorenzo, River y Boca, entre muchos otros, intentaron defender la posición de que no era algo conveniente. Nuevamente, los planteos eran muchos. En primer lugar, se encuentran sin resolver temas de mayor importancia para el espectáculo tales como la vuelta de los visitantes a la cancha, la seguridad en las mismas, la erradicación de las barras bravas. Para esto último, culpan principalmente al gobierno nacional ya que adjudican el poder que tienen a los negocios políticos y las influencias políticas con las que cuentan.nota-tomas-1

 No olvidemos a “Hinchadas Unidas Argentinas”. En segundo lugar, desconfían que el reparto de los ingresos generados iba a ser representativo para cada club. Aquí ya no hablan de “equidad” sino de “representatividad”. Los clubes grandes se adjudican gran parte de los ingresos por ser aquellos que poseen más hinchas, y por lo tanto más espectadores. Irónicamente, al mismo tiempo adjudican que el nuevo torneo es perjudicial para los clubes de inferior capacidad para el ingreso de dinero, debido a los permanentes viajes que tienen que realizar. El gasto de estos incrementaría y los ingresos no serían paralelos debido a lo mencionado anteriormente. Por otra parte, el tema de los visitantes no es menor. A la gran mayoría de los clubes les conviene, para su beneficencia, que hinchas de otros clubes ocupen el espacio que sobra y le generen así ingreso.

Con respecto a la disputa por los ingresos para este torneo debido a la gran cantidad de partidos (450 en todo el año), se sumó Telefé quien aportará por derechos de televisación. Según trascendió, el banco ICBC reemplazaría a IVECO con una suma de $144 millones de pesos por año. Entre derechos y privados, se estima que la AFA recaude $132 millones de pesos por mes. Ésta cifra sería repartida en su mayoría a los clubes, los cuales presentan déficit y necesitan un aumento del presupuesto para afrontar la crisis. Recordemos que muchos clubes se endeudaron para conseguir el cupo en una categoría mayor, como el caso de Argentinos Juniors. En 2009, la AFA acordó con los clubes un ingreso mínimo de $600 millones de pesos para repartir entre todos. En 2013 la cifra aumentó a $975 millones. Mientras River y Boca acordaron un total de $37 millones por temporada, San Lorenzo, Independendiente y Racing, sumados a todos los demás equipos negociaron un $28,6 millones. Inexplicablemente, los 10 equipos recientemente ascendidos tendrán un ingreso de solo $4,6 millones. Aún con preferencias en el monto y con ventajas para cobrar anticipadamente, el presidente de River, Rodolfo D’onofrio declaró: “La cifra que recibimos por la TV es nada. No refleja la realidad de lo que realmente nos corresponde y lo que debemos percibir de parte de la televisación o del Estado”. La cifra para este torneo todavía no fue definida pero los clubes grandes mueven todas sus fichas para conseguir mayores ingresos y poder así solventar los desorbitantes sueldos que cobran sus jugadores. El diario “Cronista” hizo pública la cifra de una deuda de 20 clubes que se estimaba en $1600 millones. Si les ingresan $28 M por temporada, ¿cuántas chances son las que tienen para pagar la deuda?. La AFA no parece tener mucho interés en esto ya que continúa con la política de dejar que los clubes se endeuden para prestarles dinero y que éstos queden dependientes del organismo. Así, votan a quien les indican. Así, Julio perduró durante años. Por su parte, los clubes grandes tienen mayor interés en sí mismos para mantener su grandeza deportiva con la compra de jugadores de alto nivel en vez de pregonar un torneo competitivo. La brecha entre los clubes grandes y el resto hoy en día se achicó mucho debido a malas dirigencias pero todavía falta mucho.

Para finalizar, la realidad que se afronta es la de un torneo de 30 equipos con el sistema todos contra todos. Cada equipo enfrentará una vez al otro, a excepción de los clásicos que tendrán una fecha especial más. Comienza el 13 de febrero y termina el 8 de noviembre. Habrá un campeón y dos descensos al finalizarse. Para el descenso seguirá vigente el promedio y se tendrán en cuenta las últimas cuatro temporadas. Para la clasificación a la Copa Libertadores 2016, Argentina posee 5 lugares. El campeón y el subcampeón del torneo, el ganador de la Copa Argentina 2015, el mejor equipo argentino en la Copa Sudamericana 2015 y el ganador de la Liguilla Pre Libertadores serán los que tengan cupo. Para clasificarse a la liguilla pre libertadores hay que ubicarse entre el 3er y el 6to puesto. Para la Copa Sudamericana 2016 clasifican el ganador de la Supercopa 2015, que serán River o Huracán, el perdedor de la final de la liguilla Pre Libertadores y, de ser posible, el ganador de la Copa Sudamericana 2015. También ocuparán cuatro plazas los clasificados a la liguilla Pre Sudamericana. La Liguilla Pre Sudamericana será integrada por los perdedores en la semifinal de la Pre Libertadores y los equipos ubicados entre el 7mo y 18vo puesto en la tabla.

Los equipos de Primera División representan solo una pequeña parte del territorio argentino. Nueve al conurbano bonaerense, siete a la ciudad de Buenos Aires, cinco a la provincia de Santa Fe, tres a la provincia de Buenos Aires, dos a la ciudad de La Plata, uno a Córdoba, uno a Mendoza, uno a Misiones y el último a San Juan. Es decir, 21 a Buenos Aires en su totalidad y 9 al resto del país. Sin economía y con tanta dependencia de la AFA, sumado a los intereses depredadores de los grandes clubes, los demás clubes van a tener que lucharla a pulmón para poder hacer del fútbol argentino un deporte equitativo.

Es importante no perder de vista que esto es un espectáculo. Es necesario que la gente vuelva a sentirse segura yendo a la cancha, y más que nada que vuelvan los visitantes. Entre todo el caos se percibe que el fútbol argentino fue perdiendo mucho de ese folklore que lo caracterizaba. Sin visitantes, sin banderas (en el ámbito de Capital Federal), con las internas entre barras bravas y el aumento constante de violencia no es posible volver a ese jolgorio que siempre nos produjo ir a la cancha. No solo del punto de vista económico por los ingresos adquiridos ante mayores espectadores, sino para estimular la pasión por el club que cada uno lleva dentro.

¿Qué lindo es ver banderas con este tipo de frases no?

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Fuentes:

  • http://canchallena.lanacion.com.ar/1374154-noche-caliente-en-la-afa-passarella-le-pidio-la-renuncia-a-grondona
  • http://www.cronista.com/columnistas/Futbol-para-Todos-y-la-batalla-por-el-dinero-20140915-0002.html http://canchallena.lanacion.com.ar/1755168-para-el-nuevo-torneo-la-afa-acordaria-recibir-1440-millones-de-la-tv-y-se-sumaria-telefe
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