The Specials, mucho más que un nuevo disco

Tuvieron que pasar veinte años – y treinta y ocho sin Hall- para que la banda emblema y leyenda del ska, The Specials, volviera a grabar. Sumando una nueva y particular integrante y en un panorama nublado por Brexit y el ascenso de la derecha, la historia cambia pero todo sigue más o menos igual.

Photo: Josh Cheuse

Hola, soy Terry y canto en una banda llamada The Specials”, con esas simples palabras Terry Hall presentó en las redes sociales la nueva placa de la histórica banda de 2 Tone inglesa. El cantante se ausentó casi cuatro décadas de uno de los conjuntos musicales que sintetizó la rabia del punk con la inmigración masiva y sus ritmos para ser pilar de la segunda reinvención del ska. Su esencia siempre fue simple; antirracistas, antifascistas y con un claro apoyo a las luchas populares y sus reivindicaciones a través del mundo, cualidades y militancia que vuelven a ponerse en el centro del debate en la actualidad política y social.

Hablar de la discografía de The Specials es complicado en cuanto y en tanto debamos establecer una línea temporal exacta. El proyecto musical siempre excedió a sus integrantes aunque mantuvo su base. La idea consiste en dar una voz a los que no la encuentran en cada época, a quienes reciben discriminación y opresión cotidianamente. Por eso es que el nombre de los proyectos pudieron variar pero la lógica se mantuvo firme.

Tapa NME

Se suele repetir que el último disco que sacaron con el sellito Specials fue en 1998, Guilty ‘til Proved Innocent! (en el que participaron Tim Armstrong y Lars Frederiksen de Rancid en voces). Sin embargo, existieron dos placas posteriores: Skinhead Girl y Conquering Ruler sólo que no agregaron canciones al repertorio, basándose en covers.

Pero si a esta línea tenemos que agregarle las participaciones de su cantante más conocido, Terry Hall, todavía tenemos que irnos bastante más para atrás. El paso del introvertido frontman hay que buscarlo en el segundo disco de la banda en 1980, More Specials, y, un año después, con ese clásico single Ghost Town. La letra -escrita por Jerry Dammers– se transformó en un éxito al que costó desterrar de los rankings de canciones más escuchadas en Inglaterra y analizaba detallada y sinceramente la desesperación cotidiana de la existencia en Gran Bretaña.

 

El tiempo pasó pero, ¿si la banda siguió tocando y editando discos por qué hablamos de la vuelta de The Specials? Bueno, difícil de responder, es la época y su reivindicación, es volver a juntarse los que nunca habían vuelto – o si pero de manera esporádica- y decirle al mundo que efectivamente el tiempo pasó pero algunas situaciones no cambian nunca. De manera simple podríamos esquematizar de la siguiente manera, de los integrantes iniciales; Terry Hall, Lynval Golding y Horace Panter volvieron a juntarse y eso ya es motivo para festejar. John Bradbury participó de la re-unificación pero falleció hace tres años. Jerry Dammers -el genio detrás de la banda- nunca volvió a las pistas, si bien toca cada tanto con diferentes proyectos (como The Spatial AKA Orchestra) su vida cotidiana está basada en la militancia. Por su parte, Neville Staple y Roddy Radiation decidieron seguir con sus propios proyectos personales.

Hall, Golding y Panter.. algunos de los originales, algunos nuevos, como siempre. ¿19 años? ¿38 años? ¿A quién le importa? El nuevo disco de The Specials, Encore es una pieza más que necesaria.

Nuevo disco, viejas esperanzas

Si alguna persona se enteró que la banda sacó nuevo material y pensó en pispearlo bajo el determinismo que ‘the specials debería sonar así’ o ‘el ska es esto’ debería ir cerrando esta nota y sacando el disco. Si hay algo que nos enseñaron los de Coventry es que el estancamiento no es lo suyo.

Pero basta de años, vamos a Encore, un sólido disco que volvió a ponerlos número uno en los ‘charts’ británicos. Black Skin Blue Eyed Boys, homenaje y rendición de cuenta con The Equals, una versión con tíntes funkys del tema escrito por Eddy Grant. “Muchas personas creen que fuimos la primera banda multirracial de Inglaterra, pero no es así, fueron ellos” describió Hall.

BLM, acrónimo de las vidas negras valen en inglés (black lives matter), continúa el recorrido del disco, y también las bases. Una suerte de spoken word en el que Lynval Golding cuenta la historia de su padre como inmigrante – y las de miles de personas en su misma condición- inmerso en una Gran Bretaña de posguerra que no para de escupirle racismo y segregación en la cara. Por su parte, Vote for me es un claro manifiesto sobre Brexit, la política y su corrupción casi de manera cíclica.

‘La vida y tiempos (de un hombre llamado depresión)’ se lleva uno de los últimos suspiros del disco, una profunda y desgarradora letra que entona un Terry Hall en plena descripción de su lucha cotidiana contra la depresión y las adicciones. Hace unos meses, Hall contó en el podcast de Richard Herring que durante un viaje de estudios a los doce años fue secuestrado por una red de pedófilos en Francia. Su experiencia allí lo llevó a abstraerse en las pastillas por un año entero, abandonar los estudios. Las adicciones, la depresión maníaca, el intento de suicidio y el trastorno de bipolaridad lo siguen de una manera u otra hasta la actualidad. No es la primera vez que el escritor desarrolla el tema, pero si la primera vez que lo habla de esa manera. En 1983 escribió Well fancy that para Waiting, el segundo disco de su banda en ese momento; Fun Boy Three.

No se lo contó a su madre, no se lo contó a sus amigos, pero se lo dirá a todo el mundo” dijo el productor del disco, David Byrne. Ambas canciones podrían escucharse una tras otra.

 

Una nueva integrante para la banda

The Specials, The 100 Club, 01022019 – Photo Duncan Stafford 3

Década de los ’60, Prince Buster escribe The ten commandments from man given to woman, luego abreviado como ‘The Ten Commandments from man’ en sus diversas versiones (’65 en UK, ’67 en EEUU y Canadá). La canción funciona como oda a la misoginia y el patriarcado, integrada por frases como “no provocarás mi ira o caerá fuerte sobre ti” o “no cometerás adulterio porque el mundo no me considerará culpable si cometo un homicidio”.

El Jamaiquino fue un pilar fundacional del ska a nivel internacional. En la época de los ’70, su contribución a la música terminó por desencadenar los procesos allegados a la cultura skinhead, punk y ska. Tanto es así que la banda Madness lleva el nombre de una canción suya, titulando The Prince el primer single que lanzaron en el ’79 (‘he sold the heat with a rocksteady beat’ recitan) e hicieron mundialmente famosa su canción One Step Beyond. Pero no fueron los únicos, The Specials también llenó sus oídos de su influencia, haciendo versiones en su primer y segundo album de él. Bandas como The Selecter, The Beat, Tim Timebomb and friends, entre otras, hicieron lo mismo. Definitivamente Prince Buster marcó un antes y un después para esa época, pero llegó – bastante tarde- el momento de destronarlo.

Cinco décadas pasaron. Año 2017. Para ser más certeros, ocho de abril de ese año. El EFL (English Defence League) una organización de extrema derecha y fascistoide concentró frente a la Biblioteca de Birmingham. Una joven de 21 años, al ver cómo increpaban a una mujer por ser musulmana, se le paró cara a cara a Ian Crossland uno de los líderes de la organización. El fotógrafo Joe Giddens inmortalizó la imágen que rápidamente se volvió un símbolo; Saffiyah Khan riéndose y plantada con una remera de The Specials,

An English Defence League EDL protestor right clashes with a member of the public during a demonstration in the city of Birmingham England Saturday April 8 2017 in the wake of the Westminster attack Joe Giddens PA via AP

La banda no fue lenta ni perezosa y levantó el teléfono para ofrecerle entradas a sus conciertos. ‘Estaría bueno que pasaras a saludar‘ fueron las palabras de Hall al invitarla. La foto se hizo viral rápidamente, “tiene suerte que todavía le queden los dientes” expresó Crossland por redes sociales tras ver cómo su cara recorría el mundo. La relación se extendió más allá de una visita y Saffiyah Khan se transformó en colaboradora de la banda; ellos estaban buscando hacer una reversión con tintes feministas de la canción de Buster y ella tenía muchas cosas para decir.

Así fue cómo Saffiyah Khan re-escribió la canción. “No escucharás a Prince Buster ni a ningún otro hombre que ofrezca consejos amables referidos a mi propia conducta” arranca la versión de The Specials. La pista inicial, a su vez, es una versión adaptada del histórico tema You don’t love me (no, no, no) de la jamaiquina Dawn Penn. Si la canción iba a debatir al machismo, la base también tenía que pegar. Los diez mandamientos de Saffiyah Khan con The Specials son un fino análisis de las luchas feministas en la actualidad.

Sin embargo, no es la primera vez que la banda trabajó sobre el tema. En 1982 grabaron – como The Specials A.k.a.The Boiler, una estremecedora canción sobre la opresión, el abuso, la violencia machista y las violaciones con la voz y letra de Rhoda Dakar. La canción, que buscaba incomodar y obligar a la introspección cumplió con su objetivo al igual que lo hace hoy en día la versión de Khan.

Pero la historia no termina acá, Khan se unió a la banda para la giras en Estados Unidos, Europa y el Reino Unido, con la intención de continuar como miembro del conjunto. Gira a la que se suman las The Tuts a telonear.

Volvió The Specials… volvió el ska que esperábamos, pero también mucho más.