#Teatro 1975, lo que el tiempo no se lleva ni hunde

Julieta Cantero

Julieta Cantero

Colaboradora Sección Cultura
Periodista | Licenciada en Comunicación Social UNLaM
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Las palabras de Sandra Massera se hacen voz y cuerpo de una manera poética y sensible. La actriz Silvia Franc, bajo la dirección de Elba Degrossi, logra cada domingo hacer viajar al espectador a un mundo tan conocido como oscuro, de un modo luminoso y emotivo. 1975 narra el drama de la desaparición del hermano de Teresa, en plena dictadura militar uruguaya.

Teresa regresa a la casa de su infancia, en Montevideo. Movilizada por todos los recuerdos que la reciben al abrir esa puerta, recupera un viejo cuaderno de geografía lleno de anotaciones iniciadas en 1975. Ese año su hermano Alberto dejó la casa para viajar a lo de su abuela en Buenos Aires… pero nunca llegó.

La actriz bien sabe llevar los matices de la historia con una presencia admirable: el relato se mueve en un tono que no dramatiza de más, que tiene las palabras y los tiempos justos para envolver al espacio en una historia que emociona y nos hace viajar a cada uno de los hechos que recuerda en voz alta.

Cada anotación la ayuda a reconstruir su realidad, porque esas palabras de puño y letra quedan plasmadas a través del paso del tiempo. No pueden desaparecer. Sin embargo, sí desaparecen otros recuerdos; desaparece la esperanza de recordar el rostro y la voz de su hermano; desaparecen los colores en las fotos que se vuelven verdosas o rojizas. Hasta en los sueños desaparece la oportunidad de recordarlo con rostro.

“No me acuerdo de tu cara, de tu voz. Te voy perdiendo,
por eso te escribo, no te quiero perder del todo,
te estás disolviendo”.

Así, en estas cartas al hermano, que comparte al espectador en forma regresiva, logra recuperar parte de su historia que no podrá ser olvidada. Su noviazgo secreto, su posterior casamiento, la muerte de su padre. Momentos que marcaron su vida y quiso, de alguna forma, compartir con Alberto.

Teresa recuerda una pesadilla recurrente: un muerto en el mar que vestía pantalones oscuros, pero que no tiene rostro. Esos pantalones también son los que vio en un fin de semana de amor con su pareja. El mismo mar, la muerte y esos pantalones. Su hermano le confesó su viaje a Buenos Aires, motivado por su ideología y el peligro que lo acechaba, mientras preparaba la valija. Teresa recupera de su diario ese momento en el que le aconsejó, como único piropo en toda su relación, que lleve esos pantalones oscuros que tan bien le quedaban.

Historias como esta atravesaron a miles de familias latinoamericanas. Y esta obra pone el foco en la huella que deja un desaparecido: falta una risa en una casa, un consejo, un abrazo; sobran sus discos y pósters revolucionarios, preguntas sin responder y la esperanza de volver a encontrarlo.

Cada cuerpo que flota en el mar dejó su peso en la tierra. La dictadura desapareció hermanos, amigos, amores. Ninguno carecía de identidad. Hay que seguir venciendo a esa ferocidad que quiere arrebatarnos hasta la posibilidad de recordarlos con libertad.

1975 fue estrenada en Montevideo, por un elenco uruguayo. Allí obtuvo en 2015, el Premio Florencio de la Crítica a Mejor Texto de Autor Nacional y una Mención en la Convocatoria “Solos en el escenario”, del Escenario III del Centro Cultural de España en Montevideo. Se presenta en el teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062), los domingos a las 18 horas.

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA:
Actriz: Silvia Franc
Dramaturgia: Sandra Massera
Dirección: Elba Degrossi
Asistencia de dirección: María Agustina Silvestrini
Escenografía, vestuario y luces: Pablo Graziano
Asesoramiento corporal: Cristina Soloaga
Video: Javier Vasser
Prensa y Difusión: Simkin & Franco

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