#TARDEBABY Representando la risa de las feministas

Maira Romero Santucho

Maira Romero Santucho

Soy Licenciada en Comunicación, realizadora audiovisual en construcción y feminista. También me gusta la cumbia.
Colaboradora en Lado Nerd.
Maira Romero Santucho

“En un mundo donde tus enemigos tienen razón…” fue una de las primeras líneas en el trailer de Tarde Baby, la webserie que trata sobre un mundo post-apocalíptico, cuya extraña causa tuvo que ver con la lucha feminista y un “exceso de libertad” que afectó terriblemente a la conciencia y estabilidad mental de las mujeres.

La serie -escrita y dirigida por Malena Pichot y producida por el canal de la Universidad Nacional de Tres de Febrero tiene un público específico bien marcado que lo podríamos definir como feminidades que decidieron empoderarse y luchar contra la sociedad patriarcal, y que no conciben que Malena Pichot haya dejado de ser graciosa porque “se politizó”, sino que ese es justamente el aspecto que más les agrada de la directora.

Este público tiene claro quién es “el enemigo”. Es todo lo que representa al patriarcado y su desigualdad de poder entre varones cis heterosexuales y las feminidades. Desigualdad que se ve plasmada en machismos, violencias, toma de decisiones sobre otres en base a juicios morales individuales, entre muchas otras.

El enemigo suele aparecer mucho bajo el manto de anonimato de las redes sociales y se explaya en contra de problemáticas que tienen que ver con el avance en materia de derechos de mujeres, lesbianas, travestis y trans, con argumentos tan flojos y desopilantes que parecieran salidos de una extraña historia de ciencia ficción. Y eso fue básicamente lo que hicieron en Tarde Baby. Tomar esos argumentos y representarlos de la manera más clara posible: una comedia.

La webserie tiene como actrices y protagonistas a Malena Pichot, Charo López, Ana Carolina y Vanesa Strauch. Son todas ellas las que estuvieron a cargo de la idea original y, además, trabajan juntas en el show de Stand Up Persona. Claramente manejan con naturalidad el humor y no resultaría extraño calificar a la serie como una sitcom, es decir, una comedia situada en un lugar, las carreteras de una Argentina postapocalíptica, y con los mismos personajes durante toda la historia.

Malena Pichot declaró que la serie se filmó en dos semanas y con un equipo casi completo de mujeres. No es casualidad, este trabajo está realizada desde una perspectiva de género clara. Las producciones audiovisuales están buscando representar a un movimiento que está latente y en constante evolución en la sociedad: el feminismo, en todas sus formas.

Tarde Baby rompe con un esquema heteronormativo de la risa, de lo que nos hace reír, porque en un fin del mundo protagonizado por feminidades es clave la alegría en el grito de “¡Toallitas, chicas, toallitas!” y eso no nos lo contaron en las miles de películas sobre el fin del mundo que todos y todas seguramente vimos.

Uno podría pensar que estas protagonistas ‘feminazis’ estarían super preparadas para el fin del mundo propiciado, además, por las propias feministas. Sin embargo, siempre están al borde del colapso mental y de caer en lógicas contra las que solían luchar en el pasado, como las religiones, las citas románticas, el consumismo, entre otras varias.

Si bien todas representan sus papeles propios, con sus nombres propios, también actúan de otros personajes que aparecen en la serie. Por ejemplo, Luli, la prima promotora de Vanesa Strauch, es representada por Malena Pichot, o Coki, un futbolista de la D -que aparece en un reality-show en el que participa Luli- representado por Charo. Ésta debe ser una de las actuaciones más graciosas de los últimos tiempos.

Luli en el reality show.

A su vez, participan de manera especial compañeros de proyectos autogestivos como la radio online Futurock o los videos de Cualca, entre ellos, Señorita Bimbo -una monja asesina-, Martín Rechimuzzi en varios papeles, Noelia Custodio -a quien no le falta porro ni en el fin del mundo- y Martín Lucero.

¿Por qué se produce el “exceso de libertad” entre las mujeres?

En la serie, [SPOILER ALERT] la legalización del aborto hace que las mujeres sufran un exceso de libertad, lo que las lleva a abortar de manera masiva y a copar espacios a través de la violencia ‘feminazi’. Sin embargo, previo a que todo estalle, la ficción evidencia las repetidas humillaciones y bastardeos que sufren las mujeres a lo largo de la historia. Esto lo muestran a través de parodias a noticieros, realities, sectas y otros espacios en los que las mujeres deben soportar rebajarse por el amor de un jugador venido a menos, que los hombres le refrieguen en la cara que cobran sueldos más altos o les digan dónde tienen que luchar. Todo para que la sociedad las apruebe.

Las mujeres corren para abortar, estén o no embarazadas.

Quizás, los primeros capítulos sean los más complejos de seguir porque no se trata de la típica historia lineal donde los eventos se suceden unos a otros en una suerte de causa y efecto. La historia va y viene entre un presente -en estado de emergencia y despoblado de personas- y un pasado que aparece en formato flashback y nos deja entrever qué pasó con la realidad como la conocíamos y cómo era su cobertura mediática. Además, conocemos el pasado de las propias protagonistas y sus allegadas, y sus experiencias en un mundo patriarcal que dejó de ser. Convengamos, también, que no deja de ser un poco desconcertante un futuro en el que las feministas tuvieron la culpa de todo.

Respecto a las repercusiones de Tarde Baby, con más de 200.000 visitas en Youtube en su primer capítulo, podemos decir que tuvo bastante éxito. Si nos adentramos en los comentarios, podemos dilucidar que uno de los sentimientos más encontrados es la aceptación y la empatía.

Aunque existen muchas críticas respecto a la realización, un cuestionamiento sobre por qué detallar que la producción era casi entera de mujeres, criticas a los chistes, etc, lo que demuestra es que, sin dudas, Tarde Baby hace ruido porque es protagonizado y realizado por minas, porque toca temas desde una perspectiva de género que recoge ciertos clichés y argumentos en contra del feminismo y de la vida cotidiana de las feminidades, porque las minas son graciosas y viven situaciones que superan en grupo y a través del ejercicio de la sororidad, aunque cueste.

Para los que quieran ver la webserie, les dejamos el link.

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