Sáb. Dic 7th, 2019

Universidad Trashumante

Raly Barrionuevo: «el escenario nunca está exento a la condición patriarcal que tiene toda la sociedad»

En el esplendor de los carnavales la ciudad se abre paso para recibir a Raly Barrionuevo en su ya tradicional «Peña en el Patio», el 2 y 3 de Marzo, en el Centro Cultural Konex.

De su paso por las peñas, las bandas amigas invitadas, la organización popular, el lenguaje inclusivo y la figura de su madre como la primera interpelación feminista, su base para abrazar las transformaciones de género, de todo eso habla en esta entrevista el cantautor y músico de Frías, a pocos días de presentarse en la ciudad de la furia.

– La peña de verano con vos en el escenario es una fiesta que se espera y se celebra, ¿qué te pasa a vos con eso?

Es como una costumbre ir todos los veranos al Konex. Al principio a mí no me cerraba mucho ir los veranos a Buenos Aires, pero, después, ya se transformó. Creo que es el cuarto año que lo hacemos y es siempre hermoso. El último fue hermoso. El año pasado en algunos conciertos no estaba del todo pilas yo durante los festivales pero te diría que el año pasado, este y la presentación de La niña de los andamios, que fue en el marco del Festival de Cosquín, son los dos conciertos que más disfruté y me hicieron recobrar la energía.

– En este sentido, ¿qué esperás del próximo show en el Konex?

Y… en el Konex. Yo no sé si estaba de acuerdo en hacer dos presentaciones pero bueno, el año pasado se desbordó bastante y por ahí la gente estaba un poquito incómoda también para bailar o qué se yo… porque hay conciertos que invitan a eso, ¿no? El público de Buenos Aires tiene un toque especial. Me parece que tiene también una avidez de lo que llevamos nosotros, no es que vaya muy seguido ni mucho menos, pero llevamos otra energía distinta que tiene que ver con los patios de provincia, lo que se genera en esos patios… Compartir algo genuino y, no sé, es como una alegría generalizada. Bueno, eso está buenísimo para mí desde el escenario.

– Esa alegría de la que hablás que se con tu público es de las más difícil de conseguir porque  es de las que renuevan compromisos, abrazos que se traducen en vínculos después, que no quedan exclusivamente en la fiesta…

Lo tomo con respeto a eso, la verdad, porque si hay algo que me han ayudado mis compañeras a lo largo de los años es a tener más domado el ego. Pero, sí, es la idea… por supuesto.

– Y eso implica también a las bandas amigas que van a acompañarte en el Konex, ¿verdad?  

Sí, también, como tiene esa impronta trashumante, ese espíritu trashumante en cuanto a lo artístico, que es compartir el espacio, bueno, buscamos gente que tenga ganas de compartirlo ahí. En estos días justo estuve hablando con una amiga que es cantautora, una música increíble, es de Valparaíso, de Chile, con ella canté un par de veces, se llama Elizabeth Morris. Nos comunicamos para que toque en el Konex y se puso re contenta, yo hace varios años que no la veo y, bueno, como que no están habiendo muchas movidas por allá, tipo peñas… algo que también me contaba otra música que invité a Cosquín y cantó un par de temas, Miloska Valero. Así que Elizabeth se puso re contenta cuando le dije vamos a hacer algo…

JOTAS Comunicación

– Es un momento donde, además, es muy importante dar valor  y promover la presencia de mujeres en los escenarios. Se está militando la Ley de Cupo Femenino en los Festivales y las músicas están organizándose en su defensa…

Es que, el escenario nunca está exento a la mirada patriarcal y a la condición patriarcal que tiene toda la sociedad, mucho de eso hay. Por ejemplo, en mi grupo son mayormente hombres pero a mí siempre me ha dado mucha tranquilidad que haya mujeres en la parte técnica. Mujeres en las luces, en la parte de organización de gira, producción. Ahora, está la Ceci (Cecilia Quiroga) en la banda, que maneja todo, que colorea con su musicalidad ahí atrás con los teclados, el violín y con su voz maravillosa, y a mí me hace realmente sentir muy tranquilo en el escenario porque aparte es una gran amiga.  Y no lo digo para quedar bien con nadie, realmente me pasa. Y cantar y construir desde ese lugar de horizontalidad de género me enorgullece.

– ¿Qué es lo que te conmovió, lo que te interpela de las causas feministas?

Yo no tengo duda de que se trata de la lucha más genuina de los últimos años, lejos, y cuando digo los últimos años hablo de muchos años. Algo que fui entendiendo con el tiempo también. En mi caso porque me he cruzado con gente increíble, porque he tenido compañeras feministas, compañeras de vida. Hay muchas cosas de mi música que yo pude las pude ver de otra manera porque me he criado con dos mujeres. No he tenido referentes varones en mi casa, entonces, yo fui viendo el proceso de mi mamá, cómo ella se fue emancipando.

– ¿Qué fue lo que viste, cómo era tu mamá?

Mi mamá era criolla y venía de una casa del campo, de una formación súper conservadora y patriarcal y, sin embargo, ella, con sus herramientas, sin haber leído, ni siquiera sospechaba a Simone de Beauvoir, pero por un sentir muy personal, quizás inconsciente, fue emancipándose de todas estas cuestiones. Primero de su padre, después de mi padre también, con el que tuvo sus dos hijos, y en una crianza que yo no sé, a esta altura del partido, cómo lo ha hecho. Siempre contó con una tía mía y entre las dos nos criaron.  Con el tiempo me fui dando cuenta lo que suponía haberme criado por dos mujeres en una sociedad de hombres, un pueblo de hombres. Por eso, vuelvo a repetir, sin siquiera sospechar a Simone de Beauvoir, ni a ninguna autora del feminismo, ¡ni siquiera la palabra feminismo se había pronunciado! pero, en las acciones, sucedía otra cosa.

– Claro, intuición y urgencia, tal vez. Esos otros saberes…

A mí me pasa con mi madre, una mujer de campo, grande, que me tuvo a los cuarenta años, con cero discurso libertario que, sin embargo, a la hora de los bifes, de la acción, ella me instó siempre a la libertad. Al contrario, he escuchado muchos discursos de madres por ahí más jóvenes incluso y a la hora de los bifes se encargaban de cortarle las alas a sus hijos. Por eso yo cada vez la admiro más, ahora se murió y, realmente, confío mucho en el obrar de la gente. Está bien lo discursivo pero tiene que ir acompañado del gesto, y en el caso de mi madre yo viví todo ese proceso, cómo con sus pocas herramientas se la re contra bancó  y si hoy estoy cantando es justamente por eso y es hermoso.

– En Cosquín usaste durante todo el show el lenguaje inclusivo y luego en las redes sociales se desencadenaron debates a favor y en contra. Por supuesto, son espacios de debate que tienen la inmediatez de un posteo, se infla y luego pierde trascendencia pero, ¿te sorprende que llame tanto la atención tu gesto?

Lo del lenguaje inclusivo pasa que acá en las asambleas se usa mucho, lo usamos bastante, y es muy amable a la hora de las reuniones, de las asambleas que hacemos, muchos hombres hablan en género femenino y a mí me parece que está bien. Cada uno sabe cómo expresarse, ¿no?

– Tiene que ver eso que decías de las prácticas feministas más ligadas a lo intuitivo, ¿verdad?, porque si el feminismo viene de la academia hacia la calle como única dirección, entonces hay un error político, los feminismos académicos se nutren de la calle y por eso también son movimientos sociales tan transformadores y están moviendo todas las estructuras.

¡Claro!, claro… es que a mí, en general, mi vida ha sido, en cuanto a lo musical, inclusive a lo literario, lo que leo, lo que escribo, siempre por fuera del manual, no digo que haya sido especial ni superlativo, pero que nunca tuve manuales. Lo que fui leyendo y aprendiendo tuvo que ver con las influencias que fui encontrando en el camino pero a veces está bien el material de consulta y estudiar, está bien, eso está bien, pero solamente eso a mí me da un poquito para desconfiar.