Sáb. Dic 7th, 2019

Patricia Bullrich

#Fotogaleria Verdad y Justicia por Santiago Maldonado

Ayer, miles de personas se acercaron a Plaza de Mayo y a otras plazas del país para seguir exigiendo justicia por Santiago Maldonado. Su familia, acompañada por organizaciones de Derechos Humanos, expresó que no dejarán de manifestarse hasta que no se sepa toda la verdad.

Ante una plaza colmada, Sergio Maldonado, hermano de Santiago, declaró que desde el gobierno “quieren cerrar el caso de Santiago, olvidándose de lo que pasó en estos meses”. Además, repudió a «quienes promovieron, armaron y ejecutaron un festival de canalladas con un objeto turbio e inhumano, mintiendo impunemente sobre el caso, avalando teorías falsas y todo tipo de conjeturas».

Por otro lado, ayer, el presidente Mauricio Macri, en una entrevista que dio para el canal de televisión de La Nación, señaló: «no hay que decir que lo de Santiago fue una desaparición forzada, porque es imposible que un gobierno democrático participe en hacer desaparecer a nadie». En este contexto, lo que hay que destacar, es que Santiago desapareció en el marco de una represión por parte de la Gendarmería Nacional que es una fuerza federal que depende del Estado y del Ministerio de Seguridad, liderado por Patricia Bullrich.

Sin embargo, la desaparición de Santiago no es cuestión de opiniones. En Argentina, existe la ley Nº 26.679 (Delitos contra la libertad) vigente desde mayo de 2011 y que, además, quedó asentada en el Código Penal Argentino. Las  declaraciones de su autora, Blanca Osuna explica por qué el caso de Santiago es una desaparición forzada: «el delito de desaparición forzada de personas tiene como exclusivo responsable al Estado actuando a través de fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, a través de responsables políticos que actúan directamente o apañan a quienes cometen el delito».

Desde Corriendo La Voz, apoyamos esta lucha que recién empieza y compartimos las palabras de la familia:

“Santiago ya es parte de nosotros, sus ideas y su solidaridad seguirán vivas a través del tiempo”

¡Justicia por Santiago y por todos!

Fotogalería a cargo de: Tomás Llorente, Brisa Toracchio, Matías Julián y Paula Vicentín Ortiz. 

Periodismo gendarme

Que a Santiago se lo había llevado un camionero en Entre Ríos, que lo habían secuestrado los mapuches terroristas, anarquistas y separatistas financiados por ingleses, las FARC, la guerrilla kurda y ETA, que estaba perdido en Mendoza, que en un pueblo todos se parecían a él, que una pareja lo levantó cuando hacía dedo, que una peluquera le había cortado las rastas en San Luis, que nunca había estado en la Pu Lof, que lo había matado un puestero, que dos médicas lo atendieron, que lo habían matado los Mapuches.

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Los campos no acabaron con Auschwitz

Los campos no acabaron con Auschwitz. Así también, ciertas lógicas que operaron durante el holocausto, hoy se repiten en formas distintas. Las cárceles están funcionando como campos. Son espacios en los que predomina un estado de excepción, donde ocurre una violación sistemática a los derechos humanos, donde el abuso de poder es un hecho cotidiano, donde se cometen las peores torturas de nuestra actualidad. Mientras los medios encubren y legitiman, mientras el silencio es cómplice de estas acciones, mientras los gobiernos reproducen esta situación, diferentes voces hacen su grito de desahogo y se organizan para resistir a semejante sistema de opresión.   (más…)

Cambiemos y la alegría: incompatibilidades con el duelo popular

En este día electoral que, sin rever los hechos acontecidos en los últimos días, siguen insistiendo con llamar «fiesta de la democracia«, los miembros del gobierno de Cambiemos han hablado como siempre a las cámaras, durante el desayuno y a la hora de votar. Por supuesto, fueron consultados por el caso Maldonado. En esta nota, hacemos un repaso de sus declaraciones.

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#NotaEditorial El Caso Maldonado y el rol de los medios

Muchas y muchos se preguntarán por qué desde Corriendo La Voz aún no nos hemos expresado con respecto al cuerpo encontrado en Pu Lof y si es o no es Santiago Maldonado. Nuestro silencio momentáneo tiene que ver con el respeto hacia la familia y, también, con ser responsables. Esta nota editorial es para reafirmar el camino que elegimos e invitarlos a reflexionar sobre el rol de los medios en el caso.

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Una noche de #Suerte con la Murga 5 pal peso

El viernes 13 de Octubre presentó, ante un Teatro Cervantes lleno, la Murga 5 Pal Peso su cuarto espectáculo, «Suerte!». Oriundos de Quilmes, locales en Quilmes, nos dejaron un montón de sensaciones para procesar y recordar. En esta crónica repasamos lo que la velada nos dejó.

El panorama promete. La noche, después de unos días de frío, es cálida y acogedora. Los negocios comienzan a bajar las persianas y se puede entrever que, a partir de ahora, toda la energía de la peatonal quilmeña se concentra en el Teatro Cervantes. La gente espera la apertura de las puertas y, de paso, juega, a ver si gana algún premio en la ruleta que se dispuso para esa especie de lobby. Sí, dije especie. La 5, hasta acá, está de suerte.

Un coro soberbio rompe el silencio de la noche. Es la presentación de Suerte!, el espectáculo 2017 de la murga quilmeña. El cuarto espectáculo, que se hizo esperar, ha llegado; la Gran Noche, con mayúsculas, nos encuentra preparados para ver la novedad. Somos, al menos por hoy, sus aliados y espectadores de, hasta ahora, el show más maduro de la historia de esta banda de gente. 

Para tener suerte hay que apostar

El que no arriesga no gana, qué cliché. Parece que he caído por fin en los lugares comunes. Vaya logro. Pero es verdad, al menos por esta noche. El que no arriesga, no gana y la 5 está arriesgando a lo grande. Ésta es su gran apuesta. El espectáculo, desde su planteamiento, está plagado de riesgos. Para empezar, son una murga de estilo uruguayo que está rebelándose contra las costumbres carnavalescas, probablemente no para hacerle frente al carnaval, su edén, sino para reinventar el estilo también recordando sus raíces culturales, que son otras. Presentar el espectáculo en octubre y no en febrero es la primera apuesta jugada, con las fichas bien dispuestas. La segunda apuesta viene con la tremenda puesta en escena, la más imponente hasta ahora, desde una marquesina con el nombre del espectáculo y llena de luces, hasta el maquillaje y los trajes. También está el tema de la fecha. A los supersticiosos les podrá parecer una locura dejar al azar de un viernes 13 la concreción de tantos meses de trabajo. No vamos a negar que es un toque poético…

Y la gran apuesta: el azar signando todos los movimientos de lo que viene a continuación. Porque nos enteramos, ahora, estamos asistiendo a un programa de televisión llamado Suerte, donde estará la murga jugando una especie de ruleta parecida a la de la puerta, pero con los nombres de sus canciones. Dadas las cosas, la única certeza que tienen los chicos es que cantarán, pero no sabe cuándo cantará qué, ni qué cuplé tocará en cada turno.

Al mal tiempo, buena cara y recuerden… este programa trae suerte

Luego de la Presentación, primer tema que retoma la relación de la murga con el carnaval, su vuelta a escenas, y de una especie de canción breve, presentación del programa, comienza el contenido. El conductor nos explica cómo será la metodología de la noche que nos espera, suena la cortina musical. Suben los invitados al escenario, y gira por primera vez la rueda, en una danza de la fortuna que irá determinando lo que nos toque escuchar.

Si las cosas fueran dadas de otra manera, tal vez no sería necesario repasar la lista de temas. Pero teniendo en cuenta que este show no será siempre igual y que mucho del contenido es digno de mención, nos adentraremos en el pequeño universo en que se ha convertido, por esta noche, el teatro Cervantes.

«Peligroso es que hoy en día con 14 se lo considere inimputable»

La ruleta ha hablado. El primer tópico son los prejuicios. La murga nos canta en la cara un montón de cosas que importan. En este caso, lo que están tocando es la cuestión del prejuicio, pero como una mirada aumentada a través de una lupa de lo que pasa con la niñez y la inseguridad, esa excusa de las clases media y alta para pedir la baja de edad de punibilidad. Es éste el primer mensaje fundamental que nos traen. A través del humor y de las bajadas serias, nos interpelan. Nos dicen: ¿cómo va a ser peligroso un niño? Redoblan: ¿no les parece que si ese niño es un peligro, los adultos que conformamos la sociedad tenemos una cuota de responsabilidad? Analizan: ¿son lo mismo, la culpa y la responsabilidad? «Zarpada moraleja la que te tiró la murga hoy», nos dicen, «se ve claro en el adulto el futuro del menor». Zarpada moraleja. Ningún pibe nace chorro.

El noticioso, que le dice mi abuela

El salpicón es esta vez tanda publicitaria y noticiero. En un spanglish heredado de los 90s, la canción le pega a todos y todas. Su modo critic-on nos mantiene atentos. Nos recuerda – y no es que sea necesario, pero a veces… – que el mundo gira y nosotros nos sentamos en un teatro, pero afuera siguen pasando cosas. Y nadie nos las cuenta.

Pegándole al kirchnerismo (o a ciertos sectores de…), al sindicalismo quilmeño y al radicalismo, el humor ácido nos arranca un par de carcajadas. Podemos recordar, al menos por un rato, esto del mal tiempo combatido por la buena cara.

«Es a través de las costumbres que nos alienan (…)»

«…porque sino, se los termina llevando gendarmería», nos dice en la cara un comiquísimo gallego que representa una especie de conductor en esto que se define prácticamente como un documental ficticio sobre el ser humano y las costumbres

«Como una remake de la sociedad, pasan los años y cómo somos casi no cambia, ya lo ves», arranca el cuplé, que con pequeñas intervenciones de nuestro amigo el gallego, un poco enumera, otro poco critica y explora las costumbres cotidianas que tenemos arraigadas y que no solemos profundizar, porque tenemos tan naturalizadas las conductas que las hacemos casi sin pensar. 

Si bien el espectáculo toca puntos esenciales de la realidad política que vivimos en el país, resulta muy interesante esta forma de planteo distinta al resto, casi dejando de lado un panorama macro de la política argentina y profundizando, justamente, en la deconstrucción de conductas diarias que son el escenario perfecto, en definitiva, para esa situación general. Gran acierto.

«Qué ganas de que vos estés acá sintiendo cómo arde el carnaval»

La reina de la queja es el tercer cuplé y es también el más cómico. Los chicos se quejan de lleno sobre las conductas que tienen que soportar y que son una especie de daño colateral de la alegría del carnaval. Los trajes y el calor; las viejas que saludan un millón de veces; el maquillaje y su ardor; la gente que confunde la murga porteña con la uruguaya y los niños y niñas que saludan con la cara llena de baba. 

«Los niños te admiran, te tiran del traje, ¿dónde está el papá?» se preguntan y es este otro gran acierto. Sumado al «hijo de yuta» que reemplaza al «hijo de puta» en dos cuplés, la murga sigue hilando fino en esta cuestión de los roles y los insultos establecidos. No preguntan dónde está la mamá de los nenes, ¿por qué habrían de hacerlo? Preguntan por el papá, tan responsable como cualquiera de ver en qué andan metidos los pequeños y las pequeñas asistentes al show. 

¿Dónde está Santiago Maldonado?

En la segunda tanda publicitaria seguida del noticioso, asistimos a una columna de opinión signada por una carta enviada al programa para Patricia Bullrich, y otra carta a Mauricio Macri de la clase media.

De la carta, que describe a Pato y a sus cambios y pasos por todos los partidos políticos y puestos de mando, no se puede decir demasiado. La carta habla sola. Estamos presenciando el momento más emotivo y fuerte de toda la noche. La piel de gallina que siento en todo el cuerpo, sé, está contagiándose a todos aquellos que están escuchando lo mismo que yo. Y es que la murga, ay, la 5 le dice:

«Pato, hoy resulta que nos toca exigirte a toda boca hasta ya no poder más. ¿Dónde está Santiago Maldonado? ¿Dónde fue que lo llevaron? ¿Cuándo volverá a su hogar?»

El aplauso es unánime. Los llantos tal vez no, pero están. Qué difícil seguir después de esto, pienso como espectadora y me imagino que más fuerte lo sentirán quienes deben seguir cantando, aguantando el nudo de la garganta. Pero siguen, con la carta que le envía al presidente la clase media. Y esto también es fuerte. 

«Sacó al país del abismo con su patriotismo y con sus medidas. Con sus votantes ha cumplido porque hemos salido por fin de la ruina. Ya son los pobres más pobres, los ricos más ricos, como debe ser», reza el comienzo de una carta que se vuelve cada vez más crítica, más fuerte, más triste y enumera las medidas anti-pueblo y sus consecuencias para las clases más bajas. «Fue a costa de derechos en salud y educación», dicen cuando explican qué es lo que ha hecho triunfar las políticas del Cambio. Cierran: «tendrían que vivirla pateando la calle de pobre… o en cana». Y sí. La verdad que sí. Esta crítica al neoliberalismo, acertada y clarísima, triste y gris, es necesaria. La pregunta del paradero de Santiago Maldonado sigue resonando entre estas letras que no lo nombran, pero le incumben.

«Si te molesta tanto ver un par de tetas, no pongas a Tinelli que te hace mucho peor»

La ruleta vuelve a hablar. Es este el turno de los intolerantes. Con mucha gracia, el cuplé analiza esta cuestión de la intolerancia en la cotidianidad. Un comerciante que te cuenta todo el vuelto para dártelo («dámelo todo junto, la yuta que te parió»), el tetazo y sus consecuencias mediáticas, y… Patricia Bullrich. El personaje de la noche. Una ministra enfiestada, con más ganas de beber que de dar respuestas. La mejor representante, como dicen, de este gremio de intolerantes. «Pero un vasito la vuelve a acomodar». Así que no importa tanto esto de la intolerancia. Bullrich menea, se divierte, con los pobres para abajo y las copas para arriba. Con una copa todo se olvida, dice Pato, dicen todos. Acá también resuena el nombre de Santiago Maldonado, aunque no se nombre, porque ya no es necesario. 

De la caída en la escuela pública y otras yerbas
«Que equivocado que estaba aquel que afirmaba que la educación es cuestión de suerte.»

Toda la murga viste, encima del traje, guardapolvos blancos. Es este el cuplé que se enfoca en la educación para reivindicar la importancia de la lucha docente. La imagen es conmovedora. Estéticamente, es genial.  

«Caer en la escuela pública fue lo que a mí me enseñó que no hay forma de doblegar al que conoce sus derechos. (…) Educando, educándonos, educando nos enseñaron a luchar». Defendiendo a los maestros y su lucha, y pegándole a la meritocracia («la gran farsa de esta sociedad»), nos recuerdan, recordando ellos, que «está vivo aquel que habla y grita», aquellos que dedican su vida a nuestra educación y a forjar nuestro futuro y que nos enseñan mucho más tomando espacios y ganando derechos que mandándonos a leer un libro. Parece casi una cuestión macro, pero no nos olvidemos: la lucha docente es también una cotidianidad digna de análisis y deconstrucción.

«La noche siguió su curso porque sí»

Con una reflexión sobre el azar que guió el curso de la noche, asistimos al final de la noche. Vuelven los trajes y suena la canción final, que entre otras cosas habla de romper los espejos que mantienen prisionera la razón. Otro gran acierto, si tenemos en cuenta que el espectáculo entero es un gran martillo que viene a romper un espejo de colores, que mantiene prisionera la razón, sí, pero también nuestros derechos y nuestras realidades. Salvando las distancias, por supuesto, y sin caer en afirmaciones tendenciosas, la frase remite, al menos para aquellos que como yo la tienen en la cabeza habitualmente, al «tear down the wall», de Pink Floyd. El muro de ladrillos es también un espejo. Y viceversa. El espejo, como distracción, puede tapar muchas más cosas que una pared vacía.

Una emotiva reflexión sobre la murga nos acerca a la canción final. Gustavo Bruno, quien siempre ocupa este lugar, nos invita a sentirnos por un rato parte de lo que es un equipo de gente, una familia como les gusta decir, mucho más grande de lo que se ve en el escenario. Y termina, categórico, diciéndonos que las cosas van a seguir pasando, y ellos van a estar acá para contarlas. Qué alivio.

«Cumpliré la promesa de ayer, que voy a volver…
mirando la Luna para serte fiel y volver a ser el mismo».

Llegó el final. La retirada, colorida, cosecha aplausos y gente parándose para empezar a bailar. Ha sido este un show superador en todos los sentidos. Hubo interacción con el público, momentos emotivos, momentos graciosos, momentos combativos. Ha sido este el show más maduro en los cinco años de historia de la Murga 5 Pal Peso. Desde la puesta en escena hasta el sonido de las voces y su ensamble; desde su contenido a las formas de decir; desde, justamente, la elección del discurso y la elección minuciosa de cada palabra que lo conforma. Etcétera. Porque en serio los detalles son un montón. Ha sido esta la primera presentación oficial de un espectáculo totalmente atravesado por la paternidad. Se descubre en las canciones la necesidad de explicar el mundo para alguien que tal vez todavía no lo entiende. El espectáculo busca cuidarnos de algo, parece, de la Realidad con mayúsculas. Esta noche ha sido iluminadora. El espectáculo interpeló a cada uno de los asistentes siempre respetándolo y haciéndolo disfrutar.

Qué tupé, el tupé del artista que se sabe sensible y que invita a sensibilizar. Qué tupé el tupé de aquel que se anima a generar un ataque masivo de risa y un ataque de llanto que se interrumpa por otra risa descontrolada. En el colmo del tupé, la murga emociona hasta cuando hace silencio. Contenemos el aire, porque sentimos. Y en el aire entre ellos y nosotros hay un montón de partículas pero también hay algo más. Es la conexión que nace entre aquellos que se descubren unos a otros. Como dos ciegos que se tocan las caras para reconocerse, nosotros, el público y ellos, la 5, hemos reconocido en el otro la verdad que se esconde en las cotidianidades más simples y toda la belleza que se esconde en el dolor. Es esta una danza entre dos actores que se necesitan y se retroalimentan.

Venimos del pueblo y al pueblo volvemos 

«Murga,
seré contigo
lo que vos sos para mí.
Dueña, hermana y alma,
una razón de vivir.
Canto para que entiendas
lo que se siente al partir:
se quiebra la razón,
revienta el corazón
retumba una emoción en la garganta.
Se pierde como yo,
regresa como vos,
mi amor será por siempre carnaval.»

La bajada suena en tantas bocas como es posible. La murga saluda, estamos de repente todos bailando y llenos de maquillaje. La gente saca fotos. Se suma gente nueva, que no ha visto el espectáculo para para preguntar quiénes son y sonreír y bailar. La noche más importante de la murga toca su fin. La gente lentamente se dispersa, más feliz y más reflexiva que dos horas atrás, y la murga se dispone a terminar con los des-preparativos y salir rápido a brindar. La noche es joven, y estos chicos, que vuelven a sorprendernos y a sorprenderse, a superarnos y a superarse, tienen de sobra motivos para brindar. 

#Fotogalería A dos meses de la desaparición forzada de Santiago Maldonado

Ayer, miles de personas se acercaron a la Plaza de Mayo y a distintos puntos del país para seguir exigiendo por la aparición con vida del joven Santiago Maldonado y reclamarle al gobierno nacional para que de las respuestas necesarias, ante esta nueva desaparición forzada por parte de la Gendarmería.

Por otro lado, también exigieron la renuncia de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich. A continuación, reproducimos la emocionante carta leída por Sergio Maldonado, hermano de Santiago, en el cierre del acto realizado en la Ciudad de Buenos Aires: 

Santiago:

Donde estés, quiero que sepas que te quiero. Cada día que pasa te extrañamos. Necesito que aparezcas pronto, no puedo dejar de pensar en vos. Cada día que pasa te lloro más y me pregunto por qué sos vos quien está pasando por esto y no yo. La respuesta es inmediata: nunca me involucré en diferentes causas como lo haces vos.

Las personas como vos nos enseñan, nos abren los ojos, nos muestran el camino; pero también dejan en evidencia las miserias humanas. Ojalá puedas escucharme y entender la demora en encontrarte.

No es porque no te busque, ni tampoco porque haya gente a la que no le importes. Todo lo contrario. Es mucha la gente que te quiere sin haberte conocido y que reclama por vos. Ver tu cara en todos lados, siempre con tu sonrisa, me da mucho orgullo. Pero también me da tristeza e impotencia porque no estás con nosotros.

Hay muchos intereses en el medio y vos te preguntarás ¿estos intereses son más importantes que mi vida o la de cualquier persona? Lamentablemente, para algunos estos intereses son más importantes que la desaparición de una personaen manos de una fuerza del Estado. Para ellos solo somos un número, una estadística, un casillero. Pero somos hijos, hermanos, amigos y personas con derechos que exigimos justicia.

Santiago: te estoy buscando, te sigo y te seguiré buscando. Más allá de intuir donde te tienen, es difícil encontrarte.

Cuando esta pesadilla comenzó, nuestro hermano Germán les pidió colaboración de los gendarmes. Confieso que creí que eso podía funcionar para que aparecieras rápido. Ahora estoy convencido de que no existe la bondad en los efectivos, ni en los jefes que participaron de la represión en la comunidad mapuche: junto a ministros, jueces y fiscales solo cuidan sus intereses. No sé cuánto tiempo va a llevar encontrarte.

Sé que tal vez hubiera sido distinto si te quedabas en casa y no salías a reclamar por los más desprotegidos, por las causas justas y los pueblos originarios.

Hoy me vuelvo a preguntar dónde estás, Santiago.

¿Tan dificil es pedir que te devuelvan? Quiero que los viejos, la abuela y toda la familia dejen de sufrir y que esta pesadilla termine.

Quiero preguntarle al presidente Mauricio Macri y a todos sus ministros donde está Santiago Maldonado. Que aparezca con vida urgente, lo necesitamos.

Ph: Victoria Fusco y Paula Vicentín Ortiz

Santiago Maldonado nos falta hace dos meses ¿dónde está?

Hace 60 días que desapareció Santiago Maldonado durante una represión de Gendarmería contra la comunidad Mapuche Pu-Lof. A partir de ese momento se sucedieron una serie de hechos de los cuales deberíamos estar totalmente avergonzados de solamente leerlos. Dijeron que estaba en Chile pero como eso fue rápidamente refutable, salieron a explicarnos que era terrorista; pero como nadie que tenga un mínimo de conocimientos sobre células terroristas fue capaz de creerse que un joven apoyando un reclamo ancestral de los mapuches pertenezca a un grupo de terrorista.

Como esas excusas se caían por su propio peso empezaron a argumentar que “estaba escondido”, pero si estaba oculto de modo adrede el gobierno nacional debería encontrarlo. Así que empezaron a inventarnos que estaba en Entre Rios, que un camionero lo había llevado, que todo un pueblo se parecía a Santiago Maldonado. Lo habían filmado en un negocio, en un autoservicio, en una farmacia, en una juguetería, en una verdulería. Bueno en tantos comercios no, pero me voy a afeitar para no tener que salir a desmentir que yo soy Fernando, no Santiago Maldonado. No nos olvidemos que una pareja también lo llevó hasta no saben dónde ni cuándo pero lo llevaron, era Santiago el que hizo dedo ¿Cómo no van conocerlo?

Para seguir mezclando y confundiendo todo, nos quisieron decir que lo habían secuestrados mapuches terroristas y anarquistas financiados por ingleses y kurdos. Este entrecruzamiento de nacionalidades, comunidades, estados e ideologías es realmente insólito por su ocurrencia. Pero sucedió y forma parte de toda esta falacia generalizada para ocultarnos la verdad.

Luego pasamos a sus parentescos, era sobrino de un montonero por lo que, merecía su desaparición. No era ningún hippie inocente. Acá surgieron nuevos vínculos: terrorista mapuche con filiación con el kirchnerismo pero sin olvidar que los anarquistas kurdos ingleses apoyaban los reclamos mapuches. Por si hace falta aclarar, ese lazo con un tío montonero no existe.

Después, apuntaron que lo había herido un puestero, el propio puestero declaraba que había apuñalado a un hombre en los medios de comunicación como si estaría expresando que compró un kilo de papas. Las muestras de ADN dieron negativo por lo que esta nueva hipótesis lamentablemente cayó para los que quieren despegar la desaparición de la acción de gendarmería.

Como si todo esto fuera poco se empezó a contar que tenía libros “revolucionarios”,por lo que pudo haber “planeado su pase a la clandestinidad” por la causa mapuche. Santiago se autosecuestró para pedir la liberación del líder mapuche. Ese dirigente de la RAM que tiene un pasado “flogger” al lado de “cumbio” bailando en las escalinatas del Abasto. Ya no tengo idea cómo puedo explicar que todo lo que estamos contando fue real, se lo escuchó en los medios, lo decían espantados periodistas de cierto renombre y hasta lo repitieron varios funcionarios del gobierno Cambiemos.

Más tarde, descubrimos que Santiago Maldonado tenía un pasado karateca por lo que “cambia todo”, se podría haber defendido a las patadas del aparato represivo del Estado. Cualquiera sabe que un par de patadas bien puestas es mucho más eficaz que balas de goma y palos de decenas de gendarmes.

El juez salió a decir que la “hipótesis más razonable” era que se había ahogado. El diario La Nación publicó la entrevista en su edición dominical para hacerle el “jueguito” y que se aparté de la causa. Ya no tenemos más al juez.

Todas estas falsedades construidas por gran parte de la prensa dominante no hizo más que desviar el verdadero tema: la desaparición de un joven a manos de gendarmería. El Estado desapareció una persona, con todo lo doloroso que tiene ese dato.

Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, por si alguno no lo sabe, dijo que “todos los gendarmes son inocentes”. Es imposible que mientan 40 gendarmes que negaban la desaparición. Hace poco nos dimos cuenta que un “gendarme suelto” golpeó e hirió a Santiago Maldonado. El viejo truco del gendarme sacado que actuó por su cuenta.

La Ministra no solo no fue considerada con la familia del joven desaparecido sino que los maltrató acusándolos de la poca colaboración con la búsqueda. De todo el gobierno no hubo casi contacto con los familiares que están desesperados y no dejan de preguntarse ¿dónde está Santiago?

Pasó más de un mes y las presiones nacionales e internacionales hicieron reconocer al gobierno que  existía la posibilidad de que gendarmería haya desaparecido a Santiago Maldonado. Un sector del periodismo fue realmente notable en la investigación y nos están mostrando que hay encubrimiento por todos lados. También escuchamos que en las llamadas de los gendarmes se mencionan “piedrazos”, “camioneta”, “sangre”, “escondan”.

El ministro de Justicia declaró: “hay gendarmes que no dijeron la verdad”, y salimos todos sorprendidos a decir que ahora sí el gobierno está actuando bien, en búsqueda de la verdad. Esa veracidad que vamos a descubrir con gendarmes que declararon encapuchados, que borraron mensajes de celulares, que dispararon para arriba o a una sombra.

Hace dos meses que desapareció Santiago Maldonado donde sacamos lo peor de las miserias políticas, donde seguimos profundizando que de absolutamente todo se puede obtener rédito electoral. El gobierno no para de analizar que le conviene salir a decir para mantener de su importante caudal de votos que intenta mantener y aumentar en las elecciones de octubre. Sin importar que hay una familia que sufre por la desaparición de Santiago, que un desaparecido en democracia por parte de un organismo del Estado nos hace recordar a épocas oscuras de nuestro país. Aclaremos algo para la estupidez cotidiana, no es lo mismo un desaparecido por un grupo de tareas, por una mafia organizada para la trata o por policías que cometen ilícitos que un desaparecido en una represión autorizada por el Estado y por parte de la actuación de gendarmería en un episodio de dispersión de una protesta.

Hace dos años que gobierna Cambiemos y ya tuvimos que salir a pedir por los científicos, por los docentes, por los discapacitados, por los afiliados a PAMI, por los mapuches, porque hubo 30.000 desaparecidos, para que el 2 x 1 sea solo una promoción de supermercado.

Ayer salimos a la calle a preguntarnos ¿Dónde está Santiago Maldonado? En numerosas plazas se hizo el reclamo. En Plaza de Mayo y en Bahía Blanca es donde Corriendo La Voz dijo presente y acá te lo mostramos.

Ph: Tomás González y Brisa Toracchio

 

11 años sin Julio López, 48 días sin Santiago Maldonado ¿Nunca Más?

El 18 de septiembre de 2006 Jorge Julio López fue visto por última vez. Ese día, la defensa comenzaba sus alegatos en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz y López era uno de los testigos. Desde ese entonces, está desaparecido por segunda vez, ya que la primera fue durante la última dictadura cívico militar.

Ayer, 4015 días después, las plazas de todo el país se unieron en un mismo reclamo para seguir exigiendo su aparición con vida. Esta manifestación se da en un contexto, en el cual hay un nuevo desaparecido en Argentina. Es el caso del joven Santiago Maldonado, de quien no se sabe nada desde el 1° de agosto, cuando la gendarmería reprimió a la comunidad mapuche en el territorio del Pu Lof en Resistencia-Cushamen, ubicado en la provincia de Chubut.

En la Ciudad de Buenos Aires, la columna convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia marchó desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo. Al finalizar la jornada, se leyó un comunicado que reclamó por la aparición con vida tanto de Julio López, como de Santiago Maldonado. Otras de las consignas fueron remarcar el silencio y las responsabilidades del actual y anterior gobierno, como así también exigir la renuncia de la ministra Patricia Bullrich y su funcionario Pablo Noceti.

Sobre el final de la misma, se observó un único incidente. Un grupo de supuestos «anarquistas» arrojaron dos bombas molotov en la puerta de la Legislatura, sin embargo al ser vistos por un grupo de fotógrafos que estaban cubriendo la marcha, fueron escoltados hacia el subte por una moto de la Policía Federal. Esto podría dar a entender que son parte de la misma fuerza y que estaban allí con el objetivo de generar una situación violenta, tal como ocurrió en la marcha a un mes de la desaparición de Santiago Maldonado y que derivó en una feroz represión policial.  

A continuación reproducimos un fragmento del documento leído por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia:

Por eso, cuando el 1º de octubre se cumplan dos meses de la desaparición forzada, volveremos a convocar a Plaza de Mayo y en todo el país tal como lo hicimos el 1º de setiembre, en forma masiva y con la mayor unidad de acción posible por la aparición con vida de Santiago y el castigo a los culpables.

Compañeras y compañeros: El testimonio de Julio López contra Etchecolatz ya es parte de la memoria de este pueblo que dijo y dice Nunca Más, que rescata la lucha de los 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos, que derrotó cada intento de impunidad a los genocidas y que lucha por un país sin opresión, explotación, injusticia ni represión.

30.000 compañeros desaparecidos, ¡presentes!

Fotogalería a cargo de Nicolás Avelluto y Emilia Muñoz

Documento completo: https://encuentromvyj.files.wordpress.com/2017/09/documento-julio-lc3b3pez-2017.pdf