#SobredosisDeSoda Imágenes retro en Groove

Vanesa Spaccavento
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Vanesa Spaccavento

Directora at Corriendo La Voz
Melómana. Hincha de Boca Juniors. Gramsciana y feminista. Ansiosa y verborrágica. Enamorada de la autogestión. Sin los Simpson y sin cerveza, pierdo la cabeza.
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En los tiempos modernos que corren donde todo se esfuma y nada parece duradero, algunas excepciones nos acompañan y dan  algo de confort (y música para volar).  La ciudad de la furia suele ser hostil, sobre todo en verano, pero hay que reconocerle que nos permite disfrutar de una variada cantidad de espectáculos. En lo que al jueves se refiere, elegir a dónde ir fue simple: Groove nos ofreció una legal sobredosis de Soda.

Caminando hacia el lugar, en mi cabeza no dejaba de sonar ‘Imágenes Retro’. Supongo que es porque, aunque no me guste, a veces resulta inevitable caer en los clichés. Ver la avenida Santa Fe repleta de remeras de Soda, o de Cerati, me llevó irremediablemente a otros viejos buenos tiempos. Y estoy segura de  que eso no me ocurría sólo a mi.

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Sobredosis de Soda es la banda tributo liderada por Mariano Albergoli que cuenta con Pablo Gillari Ces en bajo y coros y con Ezequiel Perez Casas en batería. Llevan once años de banda (en octubre celebran otro año); su historia inicia cuando el regreso del trío era impensado, el parecido de Mariano con Cerati llega al punto de haber actuado de doble del cantante en el video de Rapto y el respeto/admiración se traduce en una banda tributo tan respetuosa como emotiva.

En el 2007, cuando el sueño de verlos volver se hizo realidad, lo primero enunció Gustavo Cerati al subir al escenario, fue una pregunta:  “¿Saben qué acorde es este?” La respuesta fue SI. Si sabíamos que acorde era y Si era el acorde. ¿La canción? Juegos de seducción, exactamente la misma con la que #SobredosisDeSoda dio inicio a esta noche “lado B” que incluyó temas tan poco tocados como deseados, sin dejar de lado a los infaltables.

La primera estrofa de la segunda canción también nos interpeló: “¿acaso pensabas sentarte a ver la lluvia de meteoritos sobre tu cama?”. Si! Sin Sobresaltos era la segunda de la noche .

Imágenes Retro, Ángel eléctrico y Un misil en mi placard fueron la antesala de En el borde, canción en la que se destaca el “rapeo” a cargo de Zeta Bosio; acá hubo mas baile que rap pero, la esencia, no se perdió.

Previo al show se había baticinado una noche especial, en la que podríamos darnos el gusto no sólo de volver a vivir en vivo algunos clásicos, sino mas bien que sería una oportunidad ideal para disfrutar de aquellos temas que no fueron tan hiteros ni tocados; considerando que la noche siguió bajo la melodía de Final caja negra, podemos decir que lo anunciado se fue cumpliendo a la perfección. 

A esta altura de la lista se hizo presente Dynamo con su Secuencia Inicial; Coral, con una bata un poco acelerada para lo que es la canción, pero que, igualmente, impactó fuerte en el público no sólo por no esperarla sino por haber sido una canción que Soda no ha tocado mucho. El primer tema tan clásico como masivo fue en la Ciudad de la Furia.

Si nos remontamos a los inicios de la banda integrada por Cerati, Bosio y Alberti, podemos encontrar temas divertidos y movidos (incluso podemos adjudicarles algún halo de ska). Con El tiempo es dinero, Mi novia tiene Biceps y Dietetico al hilo, nos remontamos sin escalas al año 84 y a su primer disco (homónimo por cierto). Si uno miraba a su alrededor, podía ver el goce de ciento de personas con los ojos cerrados, disfrutando y, seguramente, mas de uno recordando los primeros shows de la banda.

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Sabemos que la música es eterna, sabemos que la inmortalidad de los artistas es gracias a la obra que nos heredan pero lo que muchas veces ignoramos es el gran poder que tienen para unir generaciones. Groove fue invadido por jóvenes (muy jóvenes) que cantaban junto a sus padres; otros no tan chicos pero que por edad, no llegaron a ver a Soda y muchos otros con la suficiente edad como para haber estado en aquel show en el Pumper Nic.

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Fue un show extenso. Casi treinta canciones. En el camino, Cae el sol, Claroscuro, Sobredosis de TV y Persiana Americana. Lado A y Lado B en un show que dio poca tregua porque se habló poco y se tocó mucho. 

Algo a destacar es como desde la imagen/estética, Sobredosis de Soda, nos transporta a los shows de Soda Stereo pero, también, merece una mención especial el modo en que Mariano Albergoli revive muchos de los yeites de Gustavo generando complicidad y simpatía con los fans mas acerrimos.

“Si yo me retirara ahora, en este momento, no creo que sea muy factible pero supongamos que si. Me iría contento por Fuerza Natural” Gustavo Cerati

Acá es menester frenar. Hacer un entreparentesis entre tanta manía stereo. Por un lapsus de seis canciones subieron al escenario: Javier Torrecillas y Pablo Manlio en guitarras y  Aime Cantilo en coros para hacerle un lugar especial a la carrera de Gustavo. Fue un momento por demás disfrutado, sobre todo,  por aquellos que llegaron a Soda a través de la etapa solista.

Las canciones elegidas fueron: Fuerza Natural, Magia, Te llevo para que me lleves (donde la dulzura de la voz de Aimé nada tuvo que envidiarle a la de Cecilia Amenabar), Lago en el Cielo, Jugo de Luna (donde se coqueteó con Circo Beat de Fito Paez) y Deja Vuu, canción en la que Groove fue, nuevamente y sin lugar a dudas, un verdadero boliche donde la gente no pudo evitar bailar toda la canción.

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Gracias por venir

El tiempo pasa rápido. Estamos cerca de la medianoche y la noche stereo va llegando a su final. Hay emoción en el ambiente, miradas de complicidad entre padres e hijos; parejas de la mano que sonríen y el lugar ya empieza a vibrar con Nada Personal para retomar la discografía del trío.

“A ver, votemos: ¿Prófugos o el vita set?”

Si se hace difícil elegir para los músicos, imaginen lo que fue para el público que quiere escuchar lo mas posible; por suerte la decisión fue la mas justa: sonaron las dos junto a Sueles dejarme Solo.

La noche se iba tan ligeramente como la música. Los ojos de los músicos transmitían sorpresa y emoción al ver el agite del público. Tras el último acorde de De música ligera, la gente empezó a abandonar el lugar y Mariano, al costado del escenario, casi imperceptible miraba como poco a poco, el lugar volvía a quedar solo para ellos.

Nada mas queda….
(al menos en ese show)

 

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