Rosario: Señor Presidente, la salud no se toca!

Bianca Coleffi

Bianca Coleffi

Estudiante de Historia y Comunicación Social. Militante Feminista y por la Justicia Social.
Bianca Coleffi

Luego de la masiva Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, hacemos un repaso sobre la problemática a nivel nacional. Enterate más en esta nota.

El día 4 de octubre se llevó adelante la Marcha Federal en defensa de la Salud Pública, repudiando todas las variables de ajuste que se dieron en éste sector para el año que viene, en el marco del Presupuesto 2019. Participaron profesionales de la salud de más de 600 hospitales de todo el país aglutinados en gremios de la salud y organizaciones políticas y sociales, con la consigna; la salud no se toca.

Muchos sectores se vieron afectados en el Proyecto de Presupuesto Nacional que se presentó el día 17 de septiembre en el Congreso de la Nación, en el cual el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne caracterizó como “un presupuesto austero pero con prioridades claras.

¿Qué pasó con el Presupuesto 2019?

Más que austero, lo llamaría problemático para el sector público de la salud, que se vio con una pérdida real del 20% de recursos, teniendo en cuenta el aumento del 13% que se destinó, no llegándole ni a los talones al 35% de la inflación actual. Por lo que el resultado en materia de salud es negativo y de una exponente pérdida, expresándose en el recorte de Programas Sanitarios como el “Remediar” el “Incluir Salud”. Además existe un achique en el plan de distribución de vacunas, que compaña ya el reducido estado del calendario de vacunas, con siete de ellas ya dadas de baja en estos últimos años.

Para el sector salud, el acompañamiento y la articulación con el Estado es fundamental para garantizar los insumos médicos, el buen estado de los hospitales y las condiciones dignas de trabajo para los profesionales de la salud. El Estado es quien debe fomentar y sostener los controles de prevención y los Centros de Atención Primaria que desarrollan el trabajo territorial en los barrios y los sectores más humildes, con las necesidades inmediatas de atención en salud.

Nada de esto se estaría garantizando dentro del Presupuesto 2019, sumándole, además, el deterioro en materia de salud que se ha dado durante estos últimos tres años. Uno de esos tantos golpes fuertes que dio el Gobierno Nacional a la comunidad de la salud, fue hace unos meses. Cuando el Presidente Mauricio Macri anunciaba por medio del Decreto 95/2018, la fusión del Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Social, dejando al primero como secretaría y subordinado a las decisiones del Ministerio que está a cargo de Carolina Stanley.

¿Qué implica no tener un Ministerio propio de Salud?

Lleva a contar con un intermediario menos, de carácter Nacional, a la hora de defender o negociar sobre nuestros derechos en materia de salud, como los mencionados antes. Además, el Ministerio de Salud ha funcionado históricamente como gestor de trámites de medicación para aquellos que es imposible su acceso.

El Ministerio que ya no está, es aquel que cumple la función de articular con los Ministerios Provinciales, garantizando la salud, dentro de un país que se reconoce como Federal. Es el que constantemente se encuentra coordinando y diagramando protocolos para la prevención y protección de epidemias. Y es aquel que se encuentra fomentando la investigación día a día, a lo largo y ancho del país

La ausencia de éste instrumento estatal fundamental para el funcionamiento de una sociedad, fue motivo de repudio también en la Marcha Federal. Significa un derecho menos de ésos que hemos sabido conquistar, y que hoy estamos dispuestos a defenderlo con uñas y dientes. No solo aquellos profesionales de la salud que viven la cruda realidad de los hospitales día a día sin herramientas ni insumos para realizar las operaciones necesarias. No solo son ellos los indignados ante este cruel ataque. Sino también nuestros vecinos, pacientes y diversos sectores sociales que creen que se ha tocado fondo hoy y desde hace ya mucho tiempo. Que les indigna lo que nos han tocado ahora, que no es el laburo ni nuestro entretenimiento, es nuestra salud. Nos revienta que su decisión siga siendo el recorte de lo público, el lugar donde entramos todos y todas. Los que tenemos y los que no.

Ahora vienen por nuestro derecho al acceso a una salud gratuita y de calidad. El repudio de la Marcha Federal en defensa de la salud ha sido por todo eso y en reflejo de caminar en unidad cuando se trata del intento de sacarnos un derecho básico; el de querer vivir.

Por eso es que frente a la epidemia amarillista no hay receta médica exacta. Queda aferrarnos de lo que tenemos y defenderlo con uñas y dientes, gritando como única cura, que; ¡la Salud no se toca!

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