Otra vuelta, otra: 42 años de rondas en la Plaza de Mayo

Foto por Nico Avelluto
Blas Martin

Blas Martin

Redactor at Corriendo La Voz
Bahiense, daltónico y tesista: tres dolencias crónicas. Docente y comunicador.
Blas Martin

Este martes, en contexto de Paro nacional y masiva movilización, se realizó la histórica ronda de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, a 42 años de aquella primera ronda. Una tarde de encuentro, de memoria y de fuerte denuncia a las políticas del macrismo.


La visual de la Plaza de Mayo el último martes fue sin dudas peculiar. Las rejas colocadas por el gobierno de Rodríguez Larreta para consolidar el vallado que parte al medio la histórica plaza desde que estallaran los fuegos del 2001, ubicaron del lado del Cabildo al acto de las centrales sindicales, y hacia la Casa Rosada, en torno al Monumento a Belgrano, a la histórica Ronda de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Cuando la movilización del Frente Sindical y las dos CTA desconcentraba, un grupo de gente se iba amontonando de a poco para dar una ronda más, de esas que nunca se detuvieron para este grupo de Madres, simplemente porque nunca encontraron motivos para seguir construyendo memoria, buscando verdad y exigiendo justicia.

Previo a la ronda, las Madres Mirta Baravalle, Elia Espen y Norita Cortiñas tomaron la palabra para abrir el acto que conmemoraría el aniversario 42 de aquella primera ronda. Mirta Baravalle celebró al grupo de las madres como una familia, y recordó a aquellas primeras madres que se juntaron por primera vez en torno al Monumento a Belgrano, y que luego continuaron girando alrededor de la Pirámide de Mayo. Pasó la palabra con premura por comenzar la ronda, y Elia Espen retomó el recuerdo: “Me acuerdo cuando los milicos nos decían ‘circulen, circulen’. Gracias a ellos, entre comillas, empezamos a circular, y ahí no nos pudieron decir nada”.

Mirta Baravalle. Foto por Nico Avelluto

Espen rememoró a las madres que ya no están, que se fueron sin poder llegar a la verdad sobre el destino de sus hijos y lanzó una arenga emocionante para todes les presentes: “Hay algo que a mí me quedó grabado de lo que me decía mi hijo ‘mamá, no hay que abandonar la lucha, mamá –me repetía, no hay que abandonar la lucha, en algún momento se va a dar’ y eso es lo que digo, no abandonen ustedes que son más jóvenes. No la abandonen la lucha por la memoria, hay que seguir peleándola, las nuevas generaciones tienen que saber todo lo que pasó. Y tiene que quedar en la historia semejante genocidio. Y que conste: son 30.000. Que les quede a todos en la cabeza.”

Elia Espen. Foto por Nico Avelluto

La encargada de cerrar ese primer momento fue Nora Cortiñas, o Norita, la omnipresente. “Vengo con mis vísceras estrujadas”, admitió, al comentar que había estado minutos atrás en una audiencia del juicio de lesa humanidad por los crímenes cometidos contra militantes de Montoneros en la llamada Contraofensiva contra la dictadura militar. “Escuchar a las hijas de los que no están, de las que no están, reivindicar a sus padres y a sus madres, con todo el cariño y la fuerza, cuando uno los ve que reivindican, que no los conocieron, que solo por el relato de compañeros y compañeras van recordando: es lo que nosotros le pedimos a todos, es la memoria, que vayan contando”. En cuanto a los juicios en curso, Norita hizo un llamamiento a seguir acompañando: “Tenemos fiscalas, fiscales, jueces y juezas que también tienen ganas de hacer justicia. Empujémoslos, acompañémoslos en los juicios. Es sacrificio a veces, es el horario de trabajo, es lejos, pero hay que acompañarlos, porque también uno ve en estos juicios últimos, cómo tienen el deseo y el respeto de escuchar ese testimonio nuevamente”. La consigna sigue siendo clara: “Ningún genocida por las calles de nuestro país suelto, eso grabémoslo, tenemos que seguir haciendo fuerza”.

Nora Cortiñas. Foto por Nico Avelluto

Las madres de la Línea Fundadora siempre acompañaron su construcción de memoria por los 30.000 con las demandas que diferentes sectores han sostenido año a año, sin importar el signo político que ocupe el Sillón de Rivadavia. En ese sentido, calificó a la política económica del macrismo como “terrorista (…) porque lleva a la tristeza, a la muerte y lleva a la destrucción del país, es terrorista. Parémoslo entre todos”, y agregó, casi a manera de anécdota: “alguna vez me dijeron que no tenemos por qué hablar de la deuda externa, de la política económica. Como si Gustavo, o la hija de Mirta, de Elia no tuvieran que ver con lo que fue el manejo de la deuda externa”.

Foto por Nico Avelluto

 

Con respecto a la entrega de archivos clasificados provenientes de Estados Unidos, Cortiñas fue contundente: “hay 45 mil fojas, que ni mis tataranietos van a poder descifrarlas, vamos a tener que hacer equipos por todos lados para leer, a ver si pescamos algo porque realmente lo hacen a propósito: te inundan de datos que no son los que buscamos, queremos saber qué pasó con todos y cada uno de los detenidos desaparecidos, mujeres y varones, queremos que los jóvenes recuperen su identidad. En eso seguimos”.

El cierre tuvo su guiño a la movilización que paralizó el centro porteño y a la tristemente esperada y repetida ausencia de la principal central sindical: “hoy no vi a nadie de la CGT, o yo no me puse los anteojos…”. El cantito “A dónde está / que no se ve / esa famosa cegeté” no se hizo esperar.

Lo que siguió es tradición de las luchas populares: las Madres junto a más de cien personas haciendo una ronda más, a cuarenta y dos años de la primera, con algunos años más, pero con la indiscutible convicción de seguir luchando por los sueños de sus hijos e hijas, que son los suyos propios.

Fotos por Nico Avelluto

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