#NachoLevy “No hay explicación que justifique que el servicio de atención médica de emergencias no ingrese a un barrio”

Con esta frase, Nacho Levy del colectivo La Poderosa, graficó la calidad de vida de las personas que habitan las villas de la Ciudad de Buenos Aires. El militante dialogó con Matías Bregante y Rodrigo Ferreiro en el programa Hora Libre. Hizo un recorrido por la gestión de Macri y Horacio Rodríguez Larreta en materia de urbanización e integración, por las leyes que amparan la exigencia de los barrios de emergencia y por las necesidades insatisfechas.

“La ocupación de un espacio que represente a las villas en la legislatura no es un reclamo que haya nacido con La Poderosa ni las otras organizaciones que desde las villas intentamos construir y poner sobre la mesa la misma demanda que tenían los compañeros detenidos desaparecidos hace tantos años. El propio Padre Mugica o Daniel De La Sierra en la línea de los curas villeros en cada una de las épocas. Esa causa que sintetizamos como la lucha por la urbanización, que fue cambiando de nombre pero son las condiciones de precariedad en que vivimos en nuestros barrios. Fue una conquista en ese recorrido haber instalado el concepto de urbanización, que después se tradujo en integración urbana que tiene que ver con el acceso a los servicios y el respeto por la cultura y la identidad de los barrios”, aclaró Levy. “Las mejoras que tiene que hacer el gobierno, al mismo tiempo, son mucho más flexibles o relativizables del lado de ellos. Nosotros celebramos, fue todo una victoria que la gente que no era de las villas y los medios hegemónicos o masivos empezaran a hablar de urbanización, pero no nos referimos a cuatro paredes y un techo, sino a las posibilidades de tener calles con acceso para las ambulacias, los bomberos. Derecho a la vida, le decimos. Tenemos madres compañeras en el barrio Fátima, de Soldati, que estuvieron a punto de morir por una cuestión muy sencilla de salud porque para la ambulancia era imposible ingresar en términos de infraestructura. Hemos perdido un montón de chicos bajo esa violencia institucional que nos enseñaron ustedes, los familiares de Luciano, a poder diferenciar de la represión estatal”, señaló. En este sentido, el militante de La Poderosa ejemplificó: “Por violencia institucional se nos murió Facundo en la Villa 21-24 cuando se le cayó sobre el techo de la casa un árbol por el que su mamá había reclamado tres veces, o Gastón en el barrio Rodrigo Bueno, en el que además de incumplir las leyes de urbanización habían prohibido el ingreso de materiales cuando Augusto Rodríguez Larreta, el hermano de Horacio, era gerente de IRSA y planeaba poner ahí un gran complejo inmobiliario. Su segundo día del colegio secundario, hijo de Flora, queriendo rescatar al gatito que se había caído en el pozo ciego se murió literalmente ahogado en la mierda a los trece años. Esa es la lucha por la urbanización, por la dignidad de la vida que dan las villas hace treinta, cuarenta, setenta años”, destacó.

Derechos invisibles

“A los habitantes de villas esas tierras les corresponden constitucionalmente por haberles dado vida cuando eran una quema y haber generado los espacios donde comieron, estudiaron, desarrollaron una cultura de la solidaridad, abandonados por el Estado. Hay cinismo y la impunidad de los medios agrava, por eso terminamos discutiendo a los medios de comunicación y la impunidad con que pueden hacer y deshacer. La ley de urbanización de la villa 31 se trabajó muchísimo tiempo con Arquitectura de la UBA, con organizaciones de la sociedad civil, fue firmada por Santilli en 2009 y hoy sus funcionarios dicen que era absolutamente inaplicable”, denunció Levy. “Finalmente consiguieron la aprobación para endeudarse por cien millones de dólares a través del BID, sumado a 150 millones a través del Banco Mundial. Esa cifra efectivamente les permitiría realizar algunas obras de calidad que cambiarían el trasfondo y no solamente la estética de lo que hicieron todos estos años. Acá no hay pesada herencia, son ellos los que van por el tercer mandato, son los que subejecutaron el presupuesto para villas, firmaron la ley que incumplieron, asumieron en 2007 prometiendo a los porteños que iban a erradicar la villa 31. Eso da cuenta del nivel de desconocimiento que tenían de la historia de lucha que tiene ese barrio. Las segundas elecciones, las ganaron diciendo que la iban a urbanizar y las terceras, explicando por qué no la habían urbanizado”, graficó.

Sobre la nueva gestión, expresó: “Ahora, ahí está la oficina de Horacio Rodríguez Larreta. Ahora existe una comisión interministerial para levantar la villa 31, que es la más emblemática y visible. Toda esta deuda les da recursos, cosa que nunca les faltó, para una voluntad política que siguen sin tener. Nosotros ya sabemos, a través de sus propios trabajadores de esa comisión interministerial que mandan al territorio, que parte de esa deuda, la que se va a ejecutar, será para obras de la autopista. Eso no hace a la calidad de vida de los vecinos que la vienen peleando hace años. Hoy no tienen certeza de si van a ser relocalizados, si les van a abrir la calle, si les van a demoler la casa”, planteó. “Ellos mismos hicieron un informe que no debía demorar más de 15 días, pero ya pasaron los 15 días y aún no lo tenemos. En el barrio Rodrigo Bueno, el cinismo es todavía peor. Nosotros nos bancamos que nos caguen a palos a muchos compañeros en las movilizaciones que solamente el barrio hacía a la legislatura cuando el pro y el kirchnerismo se cruzaban los votos para hacer la Isla Demarchi y el Polo Audiovisual”, en este punto, Levy trazó un paralelismo: “Cuando lo ganaron, fueron los funcionarios con las cámaras de Telefé a contarles que van a urbanizar la Rodrigo Bueno. Como si el ministerio de Seguridad de Scioli fuera al destacamento donde desaparecieron a Luciano a decir que decidieron que ahora sea un Espacio para la Memoria”, ironizó.

“No hay ninguna explicación que pueda justificar que el servicio de atención médica de emergencias no ingrese a un barrio por razones de seguridad. Lo que en teoría requerían eran recursos con los que no contaban y ahora cuentan para levantar cuatro barrios que ellos vendieron como que serían los que iban a tener mayores mejorías: la 31, la Rodrigo Bueno, la 20 y la Fraga. Todos estos años en Capital Federal, no había ni siquiera planes Argentina Trabaja porque el gobierno nacional anterior entendía que era una manera de soltarle la mano al macrismo. Macri, con 21 puestos de trabajo de recolectores del barrio, se llevó un gran mérito porque teníamos la vara muy baja”, consideró.

Foto: Almagro Revista
Foto: Almagro Revista


La organización

“Los que no estamos dispuestos a trabajar para el gobierno, intentamos avanzar de conjunto. Por eso, a veces, cuando nos ponemos escépticos, cuesta tratar de entender desde qué lugar se construye adentro del barrio. El CENSO que se hizo con organizaciones como la CTEP, Barrios de Pie, la CCC, el MTE, etc., no modifica en nada pero les dio trabajo a un montón de compañeros y nos permitió hacer un mapeo. No nos convirtió de ninguna manera en hacedores de la cosmética de este gobierno y nos permitió dar un segundo paso que es la titularización de las casas. Eso siempre fue una trampa, si no te dan los servicios y te dan el título, logran que la misma empresa que quería tener la casa se la comprara a un valor muy barato. Esta titularización nos permite reclamar los servicios pero, a la vez, no funciona como un boleto de compra-venta”, explicó sobre la letra chica. “Ese es el siguiente paso. Lo que tenemos que hacer es todo lo más conciente posible para que no nos pongan ellos en un lugar que no queremos estar, claro que nadie se quiere sentar a hablar con un funcionario de este gobierno, pero tampoco podemos quedarnos nosotros enquistados en un lugar que no queremos, porque no estamos haciendo un trazamiento filosófico, estamos viendo de qué manera accedemos a servicios básicos. No tengo dudas de que quieren dejarlo en la nada, de que este gobierno no tiene voluntad política para construir viviendas  porque si no lo hubiera hecho, al menos hubiera construido una. Ahora tenemos los mapas que hicimos nosotros, el CENSO nuestro y los títulos de propiedad para exigir que nos pongan las cloacas entre otras necesidades”, planteó.


Nota: La Retaguardia
Fotos: Almagro Revista

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