#MemoriaActiva 20 años Sin Jose Luis Cabezas

Julieta Sanow
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Licenciada en Comunicación Social. Periodista. Fueguina y Bostera. Amor por la cerveza, Keith Richards y los tiros libre de Juan Román.
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“El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”, así lo manifiesta la Organización de los Estados Americanos en la Declaración de los Principios de la Libertad de expresión. (Ver más: http://www.oas.org/es/cidh/expresion/showarticle.asp?artID=26&lID=2)

En el actual contexto sociopolítico mucho se habla de la libertad de expresión y su alcance. Se cuestiona, aún en democracia, su existencia o no dentro de los medios de comunicación. Lo cierto es que desde Corriendo La voz decidimos hacer memoria y recordar un caso emblemático de violación a este derecho como fue el crimen del fotógrafo JOSÉ LUIS CABEZAS

José Luis Cabezas, no fue un reportero gráfico más. Gracias a su profesionalismo y tenacidad en la búsqueda de la verdad, se convirtió en un símbolo de lucha en pos de uno de los derechos fundamentales de toda persona como lo es la libre expresión. A Cabezas se lo cargó un Estado corrupto y hoy, a 20 años de su asesinato, se lo sigue recordando no solo por su valentía, sino también por la falta de Justicia.  

 MEMORIA ACTIVA

 25 de enero de 1997, día negro para la prensa argentina. Un colega era asesinado en manos de una mafia en plena democracia. Él, desprotegido.

Un año antes de su muerte, Cabezas, enviado como corresponsal de la Revista Noticias (como lo venía haciendo durante varios años),  se había instalado en la localidad de Pinamar para cubrir la temporada de verano, en donde su rol era retratar no solo a figuras políticas, sino también a los personajes más notorios del espectáculo.

Era un día normal de trabajo cuando junto a su compañero, el periodista Gabriel Michi, reconocen al empresario más buscado por esos tiempos como era Alfredo Yabrán (VER: ¿Quién era Yabrán?). Allí, se ejecutó el disparo. tapa noticiasCabezas se la jugó, retrato al empresario y el 3 de marzo de 1996 la preciada fotografía se convierte en tapa de Noticias.

Como ya se mencionó antes, la venganza no tardaría en llegar. Luego de una fiesta de cumpleaños organizada por el empresario Oscar Andreani a la cual asistió José Luis junto a su compañero Michi, Cabezas  se toparía con el principio del fin.  La cava de General Madariaga, en donde hoy se encuentra el monumento al fotógrafo, fue el lugar elegido por los asesinos. No les bastó con matarlo de dos tiros en la nuca. Como fuerte código de venganza, el cadáver de Cabezas fue encerrado en su Ford Fiesta y prendido fuego. De este modo, el 25 de enero de 1997, marcaría una bisagra en el periodismo argentino.  

¿Justicia?

(Fuente: Agencia Nacional de Noticias Jurídicas  www.infojusnoticias.gov.ar).

 16 de mayo de 1998.  El juez José Luis Macchi dictaminó la detención del empresario Alfredo Yabrán por considerarlo el presunto instigador del crimen. Cinco días después, el 20 de mayo de 1998, Alfredo Yabrán se suicidó disparándose con una escopeta que le desfiguró el rostro y hacía al cadáver irreconocible. Diciembre de 1998. El juez Macchi cierra la instrucción de la causa y la eleva a juicio oral.

Un año después, ya en el juicio oral y público, fueron condenados a prisión perpetua los cuatro integrantes de la banda “Los Horneros”: Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana, así como a Gregorio Ríos, jefe de Seguridad de Yabrán (como instigador del crimen), y los policías Sergio Camaratta, Aníbal Luna y Gustavo Prellezo.

En 2002, el ex comisario de Pinamar, Alberto “La Liebre” Gómez, es condenado a reclusión perpetua en el “Caso Cabezas II”, por liberar la zona para que secuestraran al fotógrafo la noche en que lo mataron. Al año siguiente, en un fallo muy criticado, el Tribunal de Casación bonaerense cambia parte de la carátula de la causa, y reduce las reclusiones perpetuas para civiles y policías entre 18 y 27 años. A partir de allí, con los beneficios del 2×1 (se computa doble cada año de proceso sin condena) y el cumplimiento de los dos tercios de la pena, todos los condenados comienzan a abandonar la cárcel, en efecto dominó, bajo libertad condicional.

Pasaron 10 años para que  los ex policías bonaerenses Aníbal Luna y Sergio Camaratta fueran detenidos nuevamente. La Suprema Corte de Justicia restituyó las reclusiones perpetuas y quedaron sin el beneficio del 2×1. Son los únicos dos detenidos de la causa, en la Unidad penal 6 de Dolores.

El resto de los asesinos del fotógrafo tiene libertad condicional, algunos con apelaciones pendientes de resolución como la de la “Liebre” Gómez, en libertad desde el 14 de marzo de 2010 por otro fallo de Casación. La situación del ex jefe de custodios de Don Alfredo, Gregorio Ríos, con prisión domiciliaria desde 2006. El 22 de octubre de 2013 la Casación bonaerense estableció extinguida su prisión perpetua porque pasaron cinco años desde que le dieron la domiciliaria sin que fuera revocada. 

 ¿Quién era Yabrán?

Alfredo Enrique Nallib Yabrán fue un empresario argentino vinculado en los 70’ como uno de los principales accionistas de OCASA. Además, fue un hombre vinculado estrechamente a la figura del ex presidente Carlos Menem. Su imagen era desconocida por aquellos años, hasta que el por entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo, efectúa una denuncia en su contra, la cual lo mantendrá el centro de la escena por una largo periodo de tiempo.   

La acusación principal contra Yabrán era que sus empresas de transporte, logística y seguridad eran utilizadas para ocultar tráfico de drogas, armas y lavado de dinero.

La denuncia que lo volvió público

Alfredo Yabrán es “el jefe de una mafia”, sentenciaba Domingo Cavallo. Yabrán, desde el anonimato era un poderoso empresario vinculado al Correo, los aeropuertos y la Aduana, y con grandes contactos en el poder. En agosto de 1995 Cavallo  presenta su una extensa denuncia ante Diputados. Allí mencionó que Yabrán lideraba una verdadera organización mafiosa con vínculos con la UCR y el menemismo. Además aseguró que el empresario le había reconocido ser dueño de casi todos los correos privados, entre ellos, se destacaban OCA, OCASA y Andreani. Además agregó que las empresas ejercían el monopolio de los contratos con el Estado y que el clan Yabrán utilizaba la metodología de extorsión y aprietes con armas de fuego para avanzar sobre las empresas de la competencia.

Yabrán mantenía perfil bajo, hasta que finalmente la tapa de la Revista Noticias y sus consecuencias, marcarían un antes y un después.

Su muerte

Cuando se ordenó el arresto de  Yabrán, éste pasó a la clandestinidad. Hasta que  el 20 de mayo de 1998, Alfredo Yabrán se suicidó disparándose con una escopeta, que le desfiguró el rostro y hacía al cadáver irreconocible.

Según la investigación forense, el cadáver era de Yabrán, pero algunos medios de comunicación pusieron en duda la posibilidad del suicidio dada la longitud del cañón y los brazos de Yabrán. Esto dio pie a una leyenda urbana que plantea que Yabrán no se habría suicidado realmente sino que habría realizado un montaje para que así lo pareciera. Durante el año 2002 tuvo lugar en Estados Unidos una transacción comercial supuestamente realizada por Yabrán. Sin embargo, la teoría más aceptada es que un tercero habría intentado suplantarlo, presentando documentos adulterados e imitando la firma de Yabrán.

Como ya ha manifestado en ocasiones anteriores el Foro Por el Periodismo Argentino (FOPEA), “el crimen de José Luis Cabezas fue el peor atentado a la libertad de prensa en Argentina desde el retorno de la democracia en 1983”.  Cabezas fue otra víctima de las poderosas redes que conforman los empresarios y el poder político público, por eso NO DEBEMOS olvidar. La libertad de expresión, como así también la búsqueda de la verdad permanente es un deber de todos. Mientras el Estado es cómplice, la democracia se deteriora.

“Sin una justicia eficiente e independiente se degrada la democracia”, Sindicato de Prensa Bonaerense. 

Por la libertad… ¡Cabezas Presente!

 

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