Masacre de Monte: la sangre de los caídos se rebeló

Daniel Adrian Lico

Redactor at Corriendo La Voz
Periodista. Estudiante de Comunicación Social en UNLaM. Toda la vida tiene música. Messista e hincha de la Selección. Todo es política.
Daniel Adrian Lico

Una vez más nos tocó marchar por las víctimas del gatillo fácil. Esta vez, por Gonzalo, Camila, Danilo y Aníbal, asesinados por la bonaerense en San Miguel del Monte. En una manifestación organizada por Familiares de La Marcha Nacional Contra El Gatillo Fácil, se demandó justicia, la renuncia de Patricia Bullrich, y que esto nunca más se repita. También fue una tarde para recordar a todes les pibes que cayeron en manos de las fuerzas policiales.

¿Se puede describir el dolor? No hay forma de encontrar las palabras indicadas para retratar lo que sienten las familias de les pibes víctimas del gatillo fácil. Ni de frenar las lágrimas cuando el reclamo es tan sincero y simple: “No maten más a nuestros chicos”. Pero el Estado parece hacer oídos sordos, y la policía tiene vía libre para disparar.

No se trata de un gobierno. La problemática viene desde hace décadas y no se ha dado hasta ahora una respuesta clara. Se ningunean a los familiares, se les ríen en la cara. No solo los políticos, parte de la sociedad adoctrinada por los medios hegemónicos también les dan la espalda. 

Foto por Camila Rojas

La Doctrina Bullrich se inscribe dentro de este contexto. La ministra de seguridad ha dicho reiteradas veces, sin ningún escrúpulo, que las fuerzas de seguridad iban a tener la posibilidad de tirar sin dar la orden de alto. Esto ha generado aun más abuso de autoridad por parte de quienes deberían cuidar a les ciudadanes. La condecoración a Chocobar fue la frutilla del postre. La policía recibió así el aval del gobierno nacional para actuar, sin medir sus actos. Y los resultados están a la vista. Se puede disparar, amenazar, coimear y matar sin culpa y sin límites.

La ministra Patricia Bullrich, horas antes de la marcha, atacó a los familiares de Luciano Arruga al asegurar que todo lo que ocurrió en torno a ese caso fue construido y que todo lo se dijo en torno al accionar policial (torturas, amenazas, persecución y posterior muerte) era una mentira.  Una canallada enorme por parte de la funcionaria, que además omite que hay un policía condenado a 10 años de prisión por esa causa. Lo único que parece movilizarla es limpiar el nombre de las fuerzas de seguridad, como lo hicieron con la desaparición de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel.

Foto por Camila Rojas

Nacho Levy, referente de La Poderosa, se hizo presente en la movilización y dejó bien en claro qué busca este gobierno: “la estrategia de la ministra en un año electoral es clara, esa mano dura es la que de alguna manera busca el voto duro, y de la misma manera que ganaron elecciones prometiendo pobreza cero para matarnos de hambre, hoy prometen inseguridad cero para matarnos a tiros”.

“Nosotros estamos acá por la instrucción popular del pueblo de San Miguel del Monte que se ocupó de pedirle al camionero que vaya a declarar, ya no solo para reclamar el accionar represivo e ilegal, sino también para desnudar todo lo que intentaron hacer: desde el acta falsa, la persecución que nunca existió, hasta el intento de registro del accidente de tránsito para que esto no saliera a la luz”, denunció Levy. Además, se encargó de poner sobre la mesa a los verdaderos culpables: “nos quieren discutir un hecho policial, esto no es un hecho policial, es un hecho político: Patricia Bullrich fue quien no dio la voz de alto, y la que asomó medio cuerpo por el auto para disparar se llama Maria Eugenia Vidal.

La masacre de San Miguel del Monte es la representación más brutal de esta locura de la mano dura por parte del Estado. Tres niños y un joven fueron llevados a la muerte por el accionar represivo e ilegal de la Policía de la provincia de Buenos Aires. ¿Cuál era la necesidad de tirar a matar a esos pibes? ¿Porque se los encierra de esa manera? ¿Porque se venía acosando desde hace varias semanas al dueño del auto? Con el guiño del gobierno, se sienten impunes para hacer lo que quieran. Nadie da esas respuestas. Pero el pueblo sigue en las calles, apoyando a las familias, que han demostrado una fuerza inigualable y han dado lecciones de vida en cada paso.

Al finalizar la movilización, como si el frío no existiera y con la sensación de que en esa caminata íbamos arropando a esas familias que el Estado dejó a un lado, se escucharon audios de familiares y allegados de las víctimas. “Queremos que se haga justicia y que esto no vuelva a suceder nunca más, muchísimas gracias, esto va a salir a la luz y van a pagar todos los corruptos que hicieron esto».

Por su parte, la madre de Camila, nos hizo emocionar a todes: “quiero que esto no suceda más, que estemos unidos, esto tiene que cambiar a nivel país, para que ningún pibe más sea lastimado, y que no haya ninguna otra muerte, de ningún pibe y de ningún ser humano de esta manera. La policía tiene que pagar, estoy muy enojada con la policía, que nos debería cuidar y que por el contrario nos mata. No se de donde saco fuerzas, el dolor no lo voy a calmar nunca en la vida, pero necesito ver a estos hijos de puta presos como corresponde”.

En esas frases se resumen la bronca, la impotencia y la tristeza que genera esta realidad. Cada día la policía se siente con más poder para actuar de manera arbitraria. ¿Cuáles son los límites? ¿Hay límites? Dijimos “Nunca Más” pero cada 21 horas tenemos un muerto por gatillo fácil

Por último, a la emoción de los relatos se sumó el recuerdo del compañero Alejandro Cabrera Britos, un militante incondicional por los derechos humanos, quien apenas un día antes de esta masiva marcha, había fallecido en un terrible accidente de tránsito. Sin dudas, Britos hubiese estado en primera fila caminando la Avenida de Mayo, poniendo el pecho, como lo hizo por Luciano Arruga, por los siete de Pergamino, por el arte callejero, entre tantas otras luchas. Sus banderas e ideales seguirán siendo agitados por todes les que seguimos en la calle. 

Fotos por Camila Rojas

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