Luis será siempre eterno en nuestra buena memoria

Daniel Adrian Lico

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Redactor at Corriendo La Voz
Periodista. Estudiante de Comunicación Social en UNLaM. Toda la vida tiene música. Messista e hincha de la Selección. Todo es política.
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Luis Alberto Spinetta falleció el 8 de febrero de 2012 a causa de un cáncer de pulmón que lo venía acechando desde hacía unos meses. Dejó un vacío enorme en nuestra  música. Se cumplen 7 años de aquel día tan triste. Desde Corriendo La Voz, lo recordamos con sus virtudes musicales, sus compromisos sociales, y el show más emblemático que realizo junto a sus bandas que son tan eternas como él.

El tiempo sigue pasando, inalterable, por más que hagamos intentos desesperados por frenarlo. No hay caso, este maldito no se detiene y así han transcurrido siete años desde que El Flaco nos dejó físicamente. Nos hubiera gustado detener el reloj aquel 4 de diciembre del 2009, mientras recorría toda su trayectoria en el estadio de Vélez Sarsfield, y que “No te alejes tanto de mi” sonara como un loop constante por la eternidad.

Luis se paró durante más de cinco horas arriba del escenario haciendo un repaso de toda su carrera, acompañado de grandes artistas de la historia musical argentina. Se vivieron momentos de lo más conmovedores, rodeados de un ambiente casi mágico, que cautivaron a los miles de presentes y a todos aquellos que pudieron escuchar y ver el show cuando el mismo se editó en CD/DVD.

Aquel recital comenzó con “Mi Elemento”, canción del último disco de estudio del músico llamado “Un Mañana”. Para esta canción el invitado fue el guitarrista Baltasar Comotto, quien estuvo con la banda permanente que acompañó al músico durante todo el concierto compuesta por Claudio Cardone en teclados,  Sergio Verdinelli en batería, Nerina Nicotra en bajo y Guillermo Vadalá en guitarra. La noche fue de ensueño de principio a fin.

Uno de los momentos más lindos, y que aún hoy se sigue recordando con gran emoción, se vivió cuando otro gran exponente de nuestra música apreció en escena. Se trataba nada más y nada menos que de Gustavo Cerati, con el que se repartieron elogios e interpretaron de forma sublime dos obras excelsas del rock nacional: “Bajan” y  “Te para tres”.

Si había algo que podía superar ese momento era ver al Flaco con sus antiguas bandas y el deseo no se hizo esperar. Como si fuera un viaje al pasado volvieron a tocar juntos Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Los Socios del Desierto. Ese último recuerdo de verlos una vez más unidos quedará guardado para siempre en la memoria colectiva de los fanáticos. Si el mejor homenaje que se le puede hacer a Luis es escuchar su música, ver este recital, es una caricia al alma para observarlo contento, repleto de música, consolidado, consagrado, rodeado de amigos y de sus familiares.

La versatilidad del “Flaco”.

En esa presentación se vio la gran cantidad de matices musicales que Spinetta podía mostrar, así lo hizo durante toda su carrera. No es el mismo muchacho flaquito que apareció cantando con una guitarra criolla “Muchacha Ojos de Papel”, que aquel que con una Fender eléctrica se paraba enfrente de “Pescado Rabioso” a escupir su bronca en el micrófono.

Sus variables musicales, y su capacidad para exponerlas en composiciones lo llevaron a experimentar por distintos géneros con gran éxito.  Así  generó un clásico como lo es “Barro Tal vez” con una base de folklore llevada adelante por guitarra criolla y bombo para luego – en el mismo disco: “Kamikaze”- componer “Ella también” que es una canción completamente distinta, con ritmos de un rock tranquilo y armonizado donde los juegos de cuerdas y voces forman una melodía que se acopla al oído de cualquiera persona que la escuche.

Tampoco es el mismo Luis Alberto en “Los Socios del Desierto” que el que años atrás había formado “Invisible”. Los Socios fue un power trío que contaba con Marcelo Torres en bajo y Daniel “Tuerto” Wirzt en batería, donde lo que más resaltaba era el virtuosismo de los integrantes a la hora de tocar sus instrumentos. La mejor muestra de esto puede ser “San Cristóforo” donde Torres realiza una base de bajo que encandila, jugando con solos, acordes y arpegios,  dejando muestra de toda su habilidad con las cuatro cuerdas, mientras que Luis, en la guitarra, se desloma soleando con un brutal acompañamiento en la batería del “Tuerto”. Es un track que no necesita letra para ser escuchado con placer.

Invisible, por otra parte, había sido la contra cara. Un rock totalmente armónico donde la poesía de la letra era parte fundamental de las composición de los temas, mientras que la música acompañaba de manera indisoluble cada verso que el Flaco recitaba con el corazón. “Quien canta es tu carozo pues tu cuerpo al fin tiene un alma / Y si tu ser estalla será un corazón el que sangre / Y la canción que escuchas tu cuerpo abrirá con el alba”, rezaba “Durazno Sangrando” que fue de los grandes éxitos de esa formación. Esa frase sirve para ilustrar perfectamente todo lo que fue este grupo.

Un músico comprometido.

No hay que dejar de lado el costado solidario de Spinetta. Siempre fue un artista comprometido con la realidad social, desde los años ’70 en la última dictadura cívico-militar hasta con causas relacionadas con la seguridad vial o la violencia en el fútbol.

Con la situación que se lo vio más preocupado y participativo, no sólo para buscar justicia sino también para generar consciencia fue con “La tragedia del colegio Ecos” ocurrida en 2006 donde murieron 12 personas (entre ellas 10 niños) que venían de un evento solidario, a raíz de un choque provocado por un camión que venía manejado por conductores alcoholizados. Luis se puso la camiseta de la causa y participo de cada festival en honor a las víctimas, recaudo fondos para las familias y milito por una nueva Ley de Seguridad Vial.

Además compuso con el gran León Gieco el tema 8 de octubre en memoria de los fallecidos.

Conocido hincha de River Plate, y fanático de fútbol, siempre estuvo muy en contra de las barras bravas por su forma de manejarse y la violencia con la que llenaban – y siguen llenando- los estadios. Cuando sucedió el asesinato del hincha de Racing, Roberto Basile, en la cancha del Club Atlético Boca Juniors por una bengala lanzada a la tribuna por parte de los cabecillas de la barra Xeneize, el músico tuvo que hacer letra su bronca por lo acontecido. Y así surgió “La bengala perdida”, en la que frases como estas quedaran grabadas a fuego: “Adentro queda un cuerpo, la bengala perdida se le posó, allí donde se dice gol”; “Bajo la herencia la inmortalidad, cultura y poder son esta porno bajón. Por un color, sólo por un color, no somos tan malos todo va a estallar”.

El referente de todos.

Los mejores artistas de nuestro país tuvieron una admiración increíble hacia Luis. Charly García contó después de la muerte de Spinetta no podía describir el shock que le produjo el primer disco de Almendra. Y, que para él, Luis y compañía fueron los arquitectos del rock nacional. Por otra parte, Fito Paez, en un homenaje que le hizo en mayo de 2008 sentenció: “Yo no hubiera tenido la vida que tuve, sino hubiera sido por la presencia de Luis en el mundo” y también siempre se recordará aquella frase que el rosarino modificó del tema “Las cosas tienen movimiento” ,en la noche del 4 de diciembre del 2009 cuando tocaron juntos al cantar: “Es que siempre estarás, Luis Alberto, siempre estarás en mí”.

Las nuevas generaciones también ven en Luis un faro al que seguir. En una entrevista, el cantante de “Bandalos Chinos”, Goyo Degano aseguró que siempre escucho a Spinetta y que aprendió de su forma de cantar. Iñaki Colombo, el guitarrista de la banda afirmó que le gustaría ser como El Flaco no solo como músico, sino también, como persona.

El legado de Luis Alberto Spinetta, marcó y continuará marcando a fuego el pulso de la música argentina. Su leyenda seguirá creciendo cada día mas, el tiempo no podrá quitarnos eso, y Luis será por siempre nuestra “Alma de diamante”.

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