#LadoNerd Doctor Strange cierra el año de Marvel

Diego Scarpati
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Diego Scarpati

EDITOR Secciones CULTURA & LADO NERD.
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El universo compartido de Marvel Studios (aunque no sea la traducción literal de MCU) dio la semana pasada otro paso en su batalla contra DC al estrenar la esperada Doctor Strange: hechicero supremo, que arrancó muy bien en cuanto a criticas y taquilla.

Alerta de Spoilers: Nula 

El doctor Sthepen Strange es un prestigioso y egocéntrico neurocirujano que tras un grave accidente automovilístico se ve incapacitado para seguir operando a causa de las severas lesiones que padeció, en especial en sus manos. Con el objetivo de recuperar esa capacidad, y tras agotar todas instancia en el campo de la medicina, emprende un viaje a lejanas tierras donde aprende a dominar las artes místicas.

Así como se plantea en el cómic, Marvel establece que para repeler los ataques externos o “de esta dimensión” están Los Vengadores, pero para combatir los embates de seres místicos y de otras dimensiones existen ellos: los hechiceros supremos.

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Balance

Más allá de una arrolladora primera semana en lo que respecta a números, la película tiene aciertos y fallas, que pueden considerarse leves en un racconto final.

Ya unos cuantos se animan a colocar el film entre los mejores de la franquicia teniendo en cuenta los siguientes elementos:
La utilización de medios digitales para recrear maravillosas secuencias que, al contrario de películas anteriores, en este caso no se trata de una espectacular destrucción masiva de una ciudad. Otra es la incuestionable decisión de colocar en el protagónico nada menos que al carismático Benedict Cumberbatch (Sherlock o Khan para los amigos). Finalmente la intención de utilizar la cinta como puente entre temáticas que pueden considerarse más “terrenales” o mundanas como las de Civil War y lo que vendrá con films de una dimensión más galáctica o “mística” que inevitablemente desembocarán en el final de la FASE 3 con Avengers: Infinity War Part 1.   

Si podemos hablar de puntos flojos primero citaríamos lo lineal y predecible de la trama, que enfrenta una vez más el problema que tienen las pelis presentación de un personaje: una primera etapa que indefectiblemente se encarga de relatar la historia del héroe, y ese paso del mundo ordinario al extraordinario. Otro elemento común en este tipo de historias es que “el aprendiz supera al maestro” como si fuera una especie de “Elegido”. (Ejemplos sobran como Green Lantern o Batman Begins, aunque para ser justos, se trata de productos de DC).

Esta estructura hace que pueda ocasionar que no veamos a un antagonista fuerte porque la historia primero debe afianzar al personaje (sobre todo con el público). Es este sentido, el gran acierto fue darle al film una fuerte impronta humorística, de alguna manera dándonos a entender que puede haber próximamente un pase de antorcha entre Cumberbatch (Strange) y Downey Jr. (Stark / Ironman) como cabeza visible de Marvel.

El Multiverso

Los fans del cómic encontrarán su recompensa en la secuencia en que Sthepen Strange ingresa por primera vez al Multiverso. Además de los combates en la denominada “Dimensión Espejo” muy al estilo Inception, todo el poderío visual recae como homenaje a los trazos de Steve Ditko (creador junto con Stan Lee de personajes fundamentales de Marvel): la estética con mucha psicodelia presente, tal vez muy típico de los años sesenta en que aparece originalmente este personaje.

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El Multiverso según Steve Ditko

Con muchos más aciertos que puntos flojos, con varios easter eggs sólo para los más fanáticos, con “ese” cameo que todos esperamos y nada menos que dos importantes escenas pos crédito, Doctors Strange: Hechicero supremo llega a la pantalla grande para reafirmar el dominio estratégico de Marvel contra DC, que supo encontrar su nicho en la pantalla chica pero todavía le cuesta hacer pie en el cine.

Una peli que se disfruta principalmente por los efectos y la alta dosis de humor, en medio de un viaje que parece calcado de un cerebro durante una travesía marcada por los resultantes del opio y el LCD. De a poco, empezamos a despedir al bueno de Tony Stark, porque ya hay un digno sucesor.        

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