#LadoNerd Radiografía de una ‘Manic Pixie Dream Girl’

Sofia Formoso Echetto

Redactora de Corriendo La Voz Uruguay
Comunicadora Social | Periodista & Prensa | Montevideo (Uruguay)

El término ‘Manic Pixie Dream Girl’ (que en español podría traducirse como “duendecilla chiflada”) es un arquetipo utilizado en el cine como catalizador para la historia del protagonista masculino. En definitiva es un rol construido para servir a la historia de otra persona. Es la nueva versión de la musa, la inspiración que hace que el hombre salga de su escondite y triunfe. Por supuesto, no faltan los debates y las críticas a este modelo cultural planteado en esta nota.  

Esta expresión fue acuñada originalmente por el crítico de cine Nathan Rabin luego de ver a Kristen Dunst en Elizabethtown (2005), él describe a MPDG como “esa criatura cinematográfica burbujeante y superficial que sólo existe en la febril imaginación de escritores-directores sensibles para enseñar a los jóvenes graves y pensativos a abrazar la vida y sus infinitos misterios y aventuras. Este tipo de personaje muestra de alguna manera cómo se ve a la mujer en el cine, siempre tienen que caer en cierta etiqueta, si bien el hombre puede ser etiquetado al comienzo del filme luego sale de esa etiqueta y se convierte en su propia persona, algo que nunca vemos en nuestras ‘duendecillas chifladas’”.

500-dias-con-ella
Joseph Gordon-Levitt en ‘(500) días con ella’

En cuanto al varón, el personaje principal. Se trata de un hombre joven, tímido, lleno de mundo interior y discretamente atractivo. Y ella siempre es presentada como una tentación irresistible, al tiempo que inalcanzable en apariencia.

Zooey Deschanel protagonizó dos films en los que fue una “manic pixie dream girl” (MPDG). En (500) Días con ella, Deschanel interpretó a Summer, una muchacha que no creía en el amor. Y que a pesar de repetir una y otra vez eso, el protagonista interpretado por Joseph Gordon Levitt se enamora perdidamente de ella, lo que la convierte en la villana de la película representando el lado más oscuro del arquetipo.

En Sí, señor su personaje era mucho más fiel al canon del arquetipo, era un rol alocado e impulsivo cuya única función narrativa era servir a la historia del protagonista Jim Carrey, haciendo que el mismo hiciera cosas que nunca haría. En sí las mujeres en estas películas ayudan al protagonista masculino a llegar a su meta sin pensar en sus propios sueños.

Kate Winslet en Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos – también protagonizada por Jim Carrey – en un punto llega a darse cuenta de su estado de “manic pixie dream girl” al decirle a su novio “Demasiados muchachos creen que soy un concepto, o que los reanimaré. Pero solo soy una chica con problemas buscando paz espiritual. No me encargues la tuya”

Para el crítico Rabin no solo las actrices actuales forman parte de este cliché como Natalie Portman en Garden State o Audrey Tautou en Amélie. Él cita como primeros ejemplos a  Katharine Hepburn en Bringing Up Baby (1938) y Audrey Hepburn en Breakfast in Tiffany’s (1961).

Audrey Hepburn en 'Tiffany's breakfast'
Audrey Hepburn en ‘Tiffany’s breakfast’

Años después de su crítica el escritor Rabin se ha retractado y pidió disculpas por darle un nombre a este tipo de rol, ya que muchos vieron al crítico como un machista por tratar al personaje como una mujer vacía de contenido. Cuando en realidad su intención era destacar el sexismo cultural y complicarle la vida a escritores masculinos para que no pudieran escribir a estas mujeres que solo existen en fantasías. 

Laurie Penny (1) ha escrito un artículo para The New Statesman, donde dice que muchas mujeres se basan en ese arquetipo para acercarse en la vida real al hombre de sus sueños. Con esto se presiona a las mujeres a parecerse a esas “duendecillas chifladas”, a no ser amenazantes a los ojos del hombre, no tener logros que superen a su “protagonista” masculino, convirtiéndose en accesorios de sus parejas masculinas, mientras ellos salen a dominar el mundo.

La forma más clara para describirlas es que son aquellas chicas con las que todos los hombres quieren salir, tiene una belleza que todos reconocen, menos ella. Tiene gustos extraños o poco convencionales (para la gente “normal”) lo que la hacen especial y diferente del resto de las mujeres y tiene mucha confianza en sí misma. También es la chica de la que todas las mujeres quieren ser amigas, por la confianza que inspira, estar cerca de ella las hace “manic pixie dream girl” por asociación.

Elizabethtown
Elizabethtown

Es muy triste que en los últimos meses del año 2016 tengamos que admitirlo, pero muchas jóvenes tratan de parecer tontas sintiéndose inseguras de su inteligencia. Un ejemplo claro es el personaje de Lindsay Lohan en Mean Girls, cuando al principio de la película nota que si se hace la estúpida en clase de matemática, el chico lindo la ayuda, y de esta manera ella tiene su atención.

Por esto me parece que hay que tener en mente a esta chica, porque muchas veces el arte imita la vida, y seguro hay muchas tratando de ser la rompecorazones Summer de 500 Días con Ella, o la liberal Clementine de Eterno Resplandor de Una mente sin Recuerdos.  Y otras chicas no necesitan esforzarse para serlo, no por eso hay que quemarlas en la hoguera, simplemente es importante aclarar que son algo más que todas esas cosas que las hacen peculiares, y más que nada, que no son un recurso literario (o real) que sirve de ayuda al hombre.

  • (1) Laurie Penny es autora, periodista y blogger británica.
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