#LadoNerd ‘Thirteen Reasons Why’ Las razones de un suicidio

Laura Palau
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Laura Palau

Redactora at Corriendo La Voz
Staff de Cultura y Lado Nerd
Feminista. Fanática de Harry Potter. Amante de los libros, la radio, el cine y las series.
Operadora en @ultimotren2016 | Periodista | Futura comunicadora
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En 2016, las redes sociales se revolucionaron con el estreno de una serie de Netflix, Stranger Things. Algunos la amaron de principio a fin, y a otros no les gustó tanto, pero todos hablaban de ella. En las últimas semanas el foco estuvo puesto en una nueva producción, 13 Reasons Why. Sin embargo el debate que abrió, y que aún sigue en vilo, es mucho más profundo.

ALERTA DE SPOILER: BAJA 

Thirteen Reasons Why está basada en la novela Por trece razones de Jay Asher, y la trama gira entorno a Hannah Baker, una estudiante que antes de quitarse la vida, deja casetes en los que detalla trece razones por las cuales tomó la terrible decisión. La serie comienza cuando Clay Jensen, un compañero de Hannah, recibe la caja con las cintas.

La primera temporada es de 13 episodios, ya que cada uno se centra en una de las razones y el personaje involucrado. Si bien el relato de Hannah es el eje de la trama, el punto de vista que observamos es el de Clay, es decir, vamos conociendo cada cinta a medida que el joven las escucha, y este es el motivo por el que algunos consideran que la serie “avanza muy lento” (Sí, Clay tarda mucho en escuchar cada casete).

Sin embargo, la historia maneja muy bien el misterio. Los personajes y su relación con la joven se conocen poco a poco, y cada capítulo abre una incógnita que te obliga a ver el siguiente, necesitas saber qué hizo cada uno para arruinar la vida de Hannah Baker, en especial Clay, con quien tenemos más afinidad, y se nos hace difícil pensar que pudo haber hecho algo malo.

Antes y después de la tragedia

La mezcla de pasado y presente es lo característico de 13 Reasons Why, pues nos permite conocer mejor a Hannah y entender todo lo que sufrió. Las técnicas para distinguir el antes y el después están muy bien utilizadas. Colores cálidos para los flashbacks ya que muestran la tranquilidad que vivían los personajes antes del hecho más terrible, y colores fríos para las escenas actuales, acorde a las consecuencias del suicidio: tristeza, desconcierto y arrepentimiento.

Por otro lado, la curita en la frente que lleva Clay debido al pequeño incidente con la bicicleta al principio, es otra forma de distinguir si se trata de un flashback o no. De todas formas, las actuaciones de cada uno de los personajes están acorde a la situación, pues el dolor y la preocupación es lo que más se evidencia en el presente, mientras que en el pasado dominan la diversión y despreocupación típica de adolescentes.

Hay que destacar la actuación de Kate Walsh, como Olivia Baker (la madre de Hannah), ya que supo interpretar a una mujer espléndida y radiante que ni imaginaba la tragedia que estaba por sufrir, y a una mamá destrozada que se mantiene con fuerzas solo para buscar respuestas y hacer justicia por su hija.

Las técnicas de producción y de edición y el trabajo de los actores se complementan de tal manera que permiten guiar al espectador, para que no se pierda en las mezclas temporales funcionales al argumento.

Problemáticas complejas

A lo largo de los 13 episodios se puede apreciar una complejización en todos los aspectos, como cuando conocemos a Clay. Al principio creemos que simplemente era un compañero de colegio y de trabajo de Hannah que apenas la conocía, pero a medida que avanza la historia, la relación se profundiza más a tal punto que soñamos con ellos juntos, y por momentos nos olvidamos de la triste realidad.

Además, la historia comienza con una problemática central: el acoso escolar, mejor conocido como bullying. En las primeras cintas Hannah cuenta cómo se sintió acosada por distintos compañeros. Fotos en las redes sociales, rumores en todo el colegio, distanciamiento, maltrato, son cuestiones que tal vez naturalizamos ya que creemos que forman parte de la adolescencia y la secundaria. Pero a lo que apunta la serie es a entender que las personas absorben los problemas de diferentes maneras, y que la suma de los pequeños detalles puede destrozar a alguien.

Sin embargo, en los últimos episodios se aborda una temática aún más compleja: el abuso sexual, que se encara con responsabilidad, pero desdibuja las cuestiones anteriores. Si bien podría ser la “gota” que rebasó el vaso, el bullying y la violación son dos temas muy fuertes, y uno puede “opacar” al otro. Tal vez, ese desprecio hacia cada uno de los personajes que lastimaron a Hannah, termina convirtiéndose en odio hacia uno solo. O tal vez no, porque se entiende que cada situación, de una u otra forma, ubicó a la joven en ese hecho terrible.

A su vez, a lo largo de toda la historia se tocan cuestiones de género. Cuando circula la foto que muestra la ropa interior de Hannah, muchos empiezan a hablar y reírse de ella porque creen que se acostó con un chico. Luego forma parte de una lista como “la mejor cola”, que prácticamente la convierte en un “objeto” para sus compañeros.

Pero acá hay un punto en el que la serie falla. En todo momento el foco está puesto en cómo una malinterpretación o simples rumores “arruinaron la reputación de Hannah Baker”, pero deja de lado la cuestión de que por más que una mujer sea sexualmente activa, nadie tiene derecho a juzgarla o tocarla sin su consentimiento. Hacia el final de la historia el guion se compromete un poco más con el tema a partir del abuso.

Un debate que no termina

Luego del estreno de la producción de Netflix, comenzó una polémica en torno al suicidio adolescente. Si bien el objetivo de Thirteen Reasons Why es hablar de un tema tabú para tomar conciencia, algunas organizaciones señalan una “apología al suicidio”. Por ejemplo, un grupo australiano que se ocupa de la salud mental en adolescentes, Headspace, explicó que los contenidos pueden tener impacto en la audiencia y alentar al suicidio en los jóvenes que atraviesan un complicado momento psicológico.

La organización Suicide Awareness Voices of Education no solo cree que puede provocar ese efecto, también criticó al programa por no tratar las enfermedades mentales o presentar alternativas al suicidio. Pero en el documental “Más allá de las trece razones”, los realizadores explican que en todo momento quisieron mostrar todo lo que dejó atrás Hannah con su decisión, ya que estaba rodeada de personas que la querían, y cómo los afectó su muerte.

Por su parte, la asociación estadounidense de psicólogos escolares teme que el relato lleve a los espectadores más impresionables a “romantizar las elecciones realizadas y a desarrollar fantasías de venganza”, en especial la escena del suicidio que es muy explícita. Sin embargo, los productores defienden la decisión de mostrar el terrible hecho ya que es una forma de evidenciar el sufrimiento de la chica al momento de llevarlo a la práctica.

Selena Gomez es una de las productoras ejecutivas de la serie
Selena Gomez es una de las productoras ejecutivas de la serie

Se trata de un debate que no tiene fin, pues ambas partes presentan argumentos firmes. Sin embargo, no hablar del tema no es la solución. Estamos ante una problemática que crece año tras años, y la sociedad debe estar informada para tomar conciencia. Los adultos y jóvenes deben dejar de minimizar los problemas de los demás, en especial de los adolescentes que a veces son más susceptibles.

Si aún no viste Thirteen Reasons Why, es momento de empezar y tomar tu propia postura. En un fin de semana la terminas, porque es inevitable ver capítulo tras capítulo, pero no esperes encontrar todas las respuestas porque la serie deja muchos cabos sueltos. Ya se confirmó la segunda temporada que queda en manos de los guionistas ya que no hay más libros que continúen la historia. Así que solo queda esperar para saber cómo continúa la vida de los personajes después de lo ocurrido.

La producción de Netflix está en boca de muchos. Estar a favor o en contra de la serie, creer que abunda de estereotipos de EEUU, señalar que es aburrida o no, y demás cuestiones, no quitan el hecho de que ahora más personas hablen sobre el acoso escolar y el suicidio adolescente. Lo importante es entender el mensaje. Como dice Clay “hay que cuidarnos más”.  Simple pero claro. Así como un mínimo detalle tal vez lastima a una persona, también puede darle un poco de esperanza. No nos olvidemos que nuestras acciones tienen consecuencias buenas o malas, solo hay que estar un poco más atentos.

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