#LadoNerd The Punisher, el antihéroe más esperado

Juan Agustin Maraggi

Juan Agustin Maraggi

Editor de Análisis Político y Social en #Corriendo La Voz
Colaborador en Revista Mascaró | Estudiante de Sociología en la Universidad de Buenos Aires
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Netflix y Marvel lanzaron el tan esperado spin-off para el mítico anti-héroe de la calavera. The Punisher se ganó su propia serie, después de destrozar la pantalla durante su aparición en la segunda temporada de Daredevil. En la primera serie de superhéroes donde ninguno tiene poderes, la violencia y venganza junto a los debates sobre la justicia y los veteranos de guerra dominan la escena.

[Se avisa dónde inician los spoilers]

Para Marvel el año no venía siendo el mejor, si bien tiene la pantalla (grande y chica) plagada de sus productos, Iron FistInhumans fueron defenestradas por la crítica y el público, mientras Luke Cage y The Defenders fueron lo que se esperaba pero no se arriesgaron demasiado. Esto no significa que Marvel estuviera fracasando, y más si miramos a su primo DC, que, como dice un conocido “les lleva diez años de ventaja” (haciendo alusión a la planificación real de las películas y el desarrollo del MCU y, también, a una realidad en cuanto a los arcos argumentativos).

Esto no quiere decir que algunas bajas en la calidad del producto puedan poner en jaque a la unión de Marvel y su Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) con Netflix, y mucho menos del MCU en sí. Sin embargo, las compañías necesitaban una breve victoria antes de finalizar el año para proyectar la vuelta del que viene con las segundas (o terceras) temporadas de sus series, por lo que pusieron toda la carne al asador rociándonos con la violenta historia de Frank Castle

El personaje, dado a conocer en el transcurso de la segunda temporada de Daredevil, en conjunto con la personificación de Jon Bernthal (The Walking Dead, Baby Driver) le hicieron pronto ganarse su propio spin-off en asociación con la ABC Studios.

The Punisher es un personaje conocido, tanto dentro del mundo del cómic, como en la cultura popular. Es algo habitual encontrarse una o dos remeras con su calavera a la semana y su historia es conocida por interpelar de manera directa y sin matices.

Por eso, las cadenas cinematográficas han estado batallando desde los ’80 para ganarse los derechos de su producción, y es por pelearse tanto y no detenerse en el personaje, que la vida de Frank Castle en la pantalla grande nunca fue convincente. Tres fueron los pasos del vengador por el cine. Dolph Lundgren (tal vez más conocido como Iván Drago en Rocky IV) encarnó al marine retirado en la primera versión de 1989. Si bien la película no se rige tanto por la historia original, retrata a un The Punisher ya en acción, habiendo matado a más de un centenar de miembros de las mafias, y su principal enemigo son los Yakuza (que formaron parte de éste universo cinematográfico como parte de La Mano).

Marvel y Lionsgate volvieron a la carga en el 2004 reversionando la película en, tal vez, la versión más conocida sobre Castle. Thomas Lane ofició del personaje principal, mientras que John Travolta llevó adelante al villano, el personaje del Universo Marvel, Howard Saint.

El fracaso de esta versión fue gigante, la historia se desvió rotundamente del cómic y las críticas llegaron tanto por los fans como por el público en general. Sin embargo, la productora había quedado conforme con Lane como Castle, por lo que volvió a la carga con Punisher:War Zone en 2008. La idea inicial se truncó por problemas entre el actor y el director y directivos de Marvel, por lo que se pensó una nueva versión, intentando volver a las raíces del personaje.

Siquiera Ray Stevenson (Thor, Dexter) y Dominic West (The Wire) lograron salvar esta versión que resultó un rotundo fracaso en crítica y recaudación.

El largo camino a casa

La vuelta de The Punisher a lo alto de la historia sólo fue posible a partir del 2015, cuando  Marvel recuperó sus derechos, en manos de Fox Television Studios.

Jon Bernthal, a quien se le otorgó la difícil tarea de volver a dignificar un personaje tan aclamado popularmente, explicó que vio todas las adaptaciones, cortos y series animadas donde apareciera el personaje, además de leer las diferentes versiones en el cómic en pos de poder representar a Frank Castle desde una perspectiva propia y original pero basada en sus características oportunamente explicadas en los cómics.

La propuesta de Marvel radica en una batalla aún mayor, la de hacer retornar a todos sus personajes bajo su compañía o dominio (lo vimos hace poco con Spider-Man: Homecoming, por fin introducido al MCU). The Punisher, que en los cómics hizo lo mismo pero con el objetivo de rescatar la historia original de su personaje (Marvel Knights Punisher) tenía la “bienvenida a casa” de Castle preparada tras las exitosas historias de Garth Ennis y Steve Dillon impresas en papel por casi diez años.

Desde esta perspectiva, la apuesta de Marvel fue fuerte para con su vengador. The Punisher se transformó en la primera de las series de Marvel/Netflix, en donde continúa el arco argumentativo del MCU pero se independiza de éste, introduciendo historias que esquivan a La Mano y las mafias y los superpoderes, y se centra en abrir otras posibles y futuras vertientes.

 

[A partir de aquí, Spoilers minimo de la historia]

Castigando y debatiendo

The Punisher aparece por primera vez en The Amazing Spider-Man y, desde allí, su historia nunca paró de desarrollarse.

Como los años pasan, y el Frank Castle original era veterano de Vietnam, las continuas y constantes invasiones estadounidenses en Oriente Medio le posibilitan a los escritores seguir actualizando el personaje.

Para la versión de la serie, Frank Castle sigue siendo un Marine, pero sus operaciones secretas tuvieron base en Afganistán.

Rondando el final de la segunda temporada de Daredevil, Frank es dado por muerto y la serie nos da un salto temporal. Pasaron los meses y nuestro personaje trabaja bajo el nombre de ‘Pete Castaglione’ como obrero en Nueva York. Vive completamente bajo el radar con una barba prominente que lo lleva a ser cargado como ‘hipster’ y se dedica a destruir las paredes de los edificios día y noche sin hablar. 

La extraña presencia de ‘Pete’ hace que sus compañeros de trabajo lo tilden de ‘retrasado mental’ y lo marginen. Pero la tranquilidad, nunca puede durar mucho para alguien con semejante visión de la in-justicia. El traje de Punisher – quemado anteriormente- vuelve a sentirse en el cuerpo de Frank cuando decide ayudar a un nuevo compañero de trabajo que en un intento de pertenecer, termina siendo blanco de una mafia.

La serie, como no podía faltar, se rodeó de controversias por el momento de su lanzamiento. Estados Unidos vivió dos atentados en base a tiroteos en los últimos meses y el estreno de la serie se vio retrasado en varias oportunidades. Sin embargo, la lógica de la narración contradice a quienes hayan tenido dudas sobre la historia. En The Punisher no sólo se ven tiros y un intento de venganza ciego, sino también un profundo debate sobre el rol de la Justicia por mano propia, su validez y su fin, sumado a un planteo sobre los y las veteranas de guerra, y la falta de acompañamiento estatal.

Los estadounidenses, aquellas y aquellos que vitorean las guerras y se rebalsan en la patria, tienen su crítica por cómo dejan tirados al azar a todas y todos aquellos que retornan de la guerra. La figura de Billy Russo y su compañía, Anvil, utilizando a los veteranos para que vuelvan a situaciones de guerra, no son sólo un hecho aislado.

También el sentido de la Justicia – trama inseparable en todo el arco de Punisher – cobra un valor fundamental. Lo que determina la polarización ‘héroe/antihéroe’,  tiene puesto su eje en cuál es el límite de los personajes para desempeñarse. En la serie, las contradicciones y los debates son la condición sine qua non.

El personaje de Frank Castle no tiene un origen aislado, sino que proviene de una decisión política de Marvel. Durante la década de los ’70 y tras el período de guerras, las instituciones y los servicios de inteligencia de EEUU estaban completamente deslegitimados y en el ojo de la crítica. Comenzó a surgir la figura del ‘Justiciero popular’ aquél que fue retratado y popularizado en la película Harry El Sucio con un joven Clint Eastwood. La situación política se encontraba caldeada y la literatura y el cine se abocó a reproducirla, Spider-man era demasiada fantasía para darle una solución, y Marvel no podía dejar pasar la oportunidad.

Aquí nace Castle, con el conocido paseo familiar en el Central Park y el asesinato que lo dejó casi muerto. Su figura, interpeladora, no es más que la representación de un debate social que – aún hoy – continua en plena vigencia.

 

[Ahora si, si no viste la serie no sigas]

Análisis de la serie

The Punisher nos da la posibilidad de encontrar a un Frank Castle más calmo, más pensativo pero, no por eso, menos sediento. Los trece episodios nos dan la posibilidad de conocer más al personaje, y no tanto sólo su faceta vengativa. Continúa con la disciplina y moralidad militar con la que se formó, esa que no le permite visualizar más allá de sus objetivos y su metódica vida, lo que le impide abrir la cabeza a – tal vez – otras alternativas, pero dentro de esa disciplina, también encontramos el trasfondo de la cuestión mejor explicado.

A su vez, la cantidad de episodios vuelve a repetir el error que viene realizando Marvel/Netflix, de alargar demasiado la trama innecesariamente, corriendo el riesgo de comenzar a ‘quemar’ personajes antes de lo esperado.

Haber dotado a Castle de un compañero – el histórico – David ‘Micro’ Lieberman, nos otorga un jolgorio de buenos momentos, diversión y, además, de conversaciones que – de otra manera- nunca hubiéramos podido escuchar del personaje. Como David fingió su muerte y debe tener relación con su familia de manera unilateral y a través de cámaras, nos da un puntapié para introducir a Frank en un ámbito familiar, intentando remediar los errores de su pasado, y encontrándonos con él, visualizando a su familia a través de la ajena.

Marvel’s The Punisher

¿Quién hubiera imaginado a éste loable marine tocando la guitarra? Bueno, la serie nos lo permite y nos sumerge en su relación con su hija y cómo conoció a su difunta esposa. Un recorrido al pasado y las formas que el Castigador tiene para desconectarse cuando el traje descansa en algún cajón.

La historia nos da la posibilidad de volver a ver ciertos personajes que ya son conocidos, pero a su vez, nos presenta todo un nuevo arco más que interesante y esperado. Claire Temple (Rosario Dawson) fue la gran faltante de la trama. Rosario se había desempeñado como Claire en la totalidad de series que Netflix nos venía ofreciendo de Marvel. En su lugar, ingresa Karen Paige, presentada en Daredevil, trabajando como periodista en el New York Bulletin y descreída de las instituciones y la Justicia por sus últimas experiencias.

Karen siempre fue un papel fundamental, pero en The Punisher toma la posta de todo el debate sobre la Justicia y cómo debería ejercerse. Es, a su vez, el segundo factor (además de la familia de ‘Micro’) que representa un cable a tierra para Frank.

Las conversaciones entre ambos son de suma importancia y son aquellas que nos introducen en el lado más ‘humano’ del protagonista. Él sabe, en el fondo, que su sentido de la justicia sólo puede terminar con su muerte debido que siempre habrá un enemigo, un corrupto o una injusticia. 

Frank: Necesito encontrar a los desgraciados que me los quitaron. Tengo que matarlos.
Karen: ¿Dónde termina esto, Frank? Porque te veo y se me parte el corazón. Sólo veo una soledad infinita.
Frank: No me siento sólo.
Karen: Mentira, todos estamos solos. A veces pienso que la vida no es más que eso. Luchamos para no estar solos.
Frank: ¿Qué quieres? ¿Debería olvidarlo?
Karen: No, pero quiero que haya un después para ti. 

Quien también volvemos a ver es el conocido Turk Barret, interpretado por Rob Morgon, el traficante de poca monta con negocios dentro del mundo Marvel. Turk, presuponemos, será quien nos continúe uniendo a todo el mundo delictivo que Frank quiere derribar. El resto de los personajes, son todas incorporaciones de gran importancia.

Un compañero para Frank

La serie nos introduce a David ‘Micro’ Lieberman, un personaje que los fanáticos de la tira estaban esperando hace rato. ‘Micro’ se nos presenta como un antiguo empleado de la NSA que debió fingir su muerte por la divulgación de los videos de fusilamiento en las operaciones de Kandahar a cargo del Equipo Cerbero.

En esta versión, ‘Micro’ debió ocultarle a su familia su falsa muerte y vive escondido de los servicios de inteligencia y paramilitares. Su relación con Frank es todo lo que esperábamos, un complejo cóctel de confianza/desconfianza, unión, y personalidades completamente opuestas que se van encontrando en pos de un mismo objetivo (con diferentes medios).

En los comics, la historia de ‘Micro’ varía bastante pero la versión que nos ofrece Marvel se adapta mejor a la realidad actual. En la historia de tiras, ‘Micro’ era un hacker de la primera ola, esos que se transforman en mitos y son intocables. Además, no sólo es aliado de Castle, sino que uno de sus pocos amigos. Su rol es el de ser sus ojos en las operaciones, construyendo, además, sus armas y su equipamiento.

Esa historia estaba perfecta para la época, pero hoy en día, de tanto hackeo, deep web y tecnología, era necesaria una actualización. Aquí David, interpretado por Ebon Moss Bachrach (Girls, The Last Ship) resulta una suerte de Snowden, un genio de las computadoras que sabía más de lo que debía y decidió divulgarlo. Uno de los datos más interesantes radica en las operaciones con heroína que realizaban en Kandahar. La historia original incluye a Micro y a Robert Bethel, ex director de la CIA, y el Castigador sólo entra en escena para desbaratar la operación.

Marvel’s The Punisher

Si ‘Micro’ no era el personaje más esperado, entonces lo era Puzzle, aquí conocido como Billy ‘El Guapo’ Russo. Su historia también fue modificada, pero en este caso, fue de manera acertada. Puzzle es el antagonista principal de The Punisher y su historia no está ligada a la marine, sino a ser un asesino a sueldo de las mafias de Nueva York (sobre todo los hermanos Costa y Gnucci).

Ben Barnes (Las Crónicas de Narnia, Dorian Grey) interpreta a Billy, aquí retratado como un marine, amigo intimo de Frank y colega durante las operaciones encubiertas en Afganistán. Desde el principio se lo describe frío y distante y, al pasar los episodios, empezamos a conocer los por qués. Toda su vida la vivió en la calle u orfanatos porque su madre – con adicción a diversas drogas – lo abandonó. ‘El Guapo’ se vengó atándola y postrándola en una cama siendo constantemente medicada. 

Este personaje establece, por su propio beneficio, una relación con la agente de Seguridad Nacional, Dinah Midani y dirige el grupo de seguridad y paramilitar ANVIL, fuerza que ofrece beneficios al mejor postor en Oriente Medio y trabaja realizando las tareas que la CIA o el ejército estadounidense no pueden hacer.

La introducción de ‘Jigsaw’ es esencial, nos abre la puerta a una futura temporada y ofrece la posibilidad de conocer, desde lo más profundo de las entrañas, al entrañable antagonista de la trama.

Un personaje – por ahora desaprovechado- es Dinah Midani (Amber Rose Revah) una investigadora de Seguridad Nacional que cruza su camino con Frank cuando, sin saberlo, buscan desenmascarar las mismas verdades. 

De Dinah conocemos casi todo, qué busca, cómo es, su familia, pero no termina de cerrar. Es un personaje que se lleva gran cantidad de escenas pero sin ninguna profundidad real. Error marcado para los guionistas.

El Agente Naranja

Al avanzar la serie, por fin podemos conocer quién es el hombre que está detrás de todos los problemas. La serie introduce un personaje creado para la ocasión, ‘Agent Orange’, a quien luego ponemos nombre y apellido; William ‘Bill’ Rawlins III, director de operaciones encubiertas de la CIA.

‘Agent Orange’ encabezó el Escuadrón Cerberos, y sus operaciones nunca tuvieron ningún tipo de registro, dándonos a entender que Frank trabajó realizando sus operaciones durante la Guerra al mejor postor. Además, lideró la organización que utilizaba los cuerpos de los soldados caídos para traficar heroína. ¿Quién más que ‘Bill’ como para eliminar a todos los que supieran de sus trapos sucios?

Si bien existe un personaje anterior en el universo de los comics con el mismo nombre – también sin un ojo- no tenía ni el poder ni la importancia que aquí el Agente Naranja ostenta.

El guiño y acierto de Marvel, aquí, fue la decisión del nombre. ‘Agente Naranja’ se conoce como un defoliante y herbicida que Monsanto creó para los Servicios de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam. El ‘herbicida arcoiris’ se rociaba con aviones desde el cielo y arrasaba todo lo que abajo existía. Todavía las víctimas no se saben con certeza, pero se estiman que un millón de vietnamitas lo sufrieron, y los espacios infectados hoy todavía llevan a enfermedades, muerte y malformación. Una analogía y crítica más que oportuna de los escritores.

Punisher nos da lo que buscamos, no más, no menos, una gran dosis de violencia y sangre, acompañada por una constante crítica y puesta en debate sobre el rol de la justicia. Todo estaría indicando que Frank tendrá una segunda temporada – e incluso podría juntarse con The Defenders. Si Marvel decide continuar actualizando el personaje pero sin desvirtuarlo, podríamos estar seguros que Jon Bernthal tiene trabajo asegurado por mucho tiempo.

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