#LadoNerd Especial GOT (5/6): Cuando el fuego crezca quiero estar allí

Daniel Adrian Lico

Redactor at Corriendo La Voz
Periodista. Estudiante de Comunicación Social en UNLaM. Toda la vida tiene música. Messista e hincha de la Selección. Todo es política.
Daniel Adrian Lico

Capitulo cinco, uno antes de que termine todo. La expectativa era máxima, se esperaba con entusiasmo ver como se resolvían los interrogantes del capítulo anterior. Además, el final se acerca (THE END IS COMING) y una pregunta nos recorre a todes: ¿podrá estar a la altura? ALERTA SPOILERS.

Creo que es hasta lógico que el cierre de una serie no se acerque a la idea que se hacen millones de fans a lo largo de todo el mundo. Acá hay dos cosas que analizar. Por un lado, hay historias que van encontrando su fin demasiado rápido y sin el desarrollo que merecieran. Pero por el otro, siento que hay una exageración en muches en ser más georgemartinistas que el mismo George R.R. Martin para tildar a esta temporada como nefasta.

Vayamos por partes: el episodio arranca fuerte. Aparece Varys escribiendo en un papiro, para ser enviado por un cuervo, que Jon (a esta altura Aegon) era el verdadero heredero del trono. El eunuco que volvió a tener protagonismo recién en el capitulo anterior, empezó a tejer sus hilos como siempre lo ha hecho. Esta escena es intervenida por la intromisión de una niña que trabaja para el -como en los viejos tiempos- que le dice que Daenerys no quiere comer y que no quiere ver a nadie. Sereno, responde “intentaremos en la cena”. ¿Se podría deducir acá una intención de Varys de envenenar a la madre de los dragones?

No vamos a tener respuesta a esta pregunta. Lo que si vamos a saber es que el oriundo de Essos intenta convencer a Jon de que se decida a tomar el trono de una vez por todas, y de que él “es el gobernante correcto”. El Targaryen de pelo oscuro se resiste totalmente a esta idea, y sigue apoyando a “su reina” (que en estos momentos tiene menos legitimidad que el gobierno de De la Rúa).

Acto siguiente podemos observar el relato más importante del capítulo: Tyrion con Dany. El menor de los Lannister le comenta el acto de traición que se ha cometido a sus espaldas. Ya la rompedora de cadenas, no luce tan espléndida como lo hacía al comienzo de la temporada, rasgo fundamental para entender su (¿rápida?) transformación en “Mad Dany”. Ella insiste que la traición viene por varios lados: desde Jon, pasando por su mano, hasta llegar a Varys. Como es de esperarse este último muere quemado por Drogon. Ya no hay piedad en la reina.

Hubo dos últimos actos que colmaron la gota que rebalsó el vaso de la clemencia en la Khaleesi: primero fue el rechazo de Jon a un nuevo intento de seducirlo, y en segundo lugar,  la noticia de que Jaime había partido en busca de Cersei, que termina con una fuerte amenaza a Tyrion. En este momento se da uno de los mejores planos: sentada en el trono de Dragonstone, la imagen centrada en su cara, jugando con la luz naranja del fuego de la chimenea reflejándose en su rostro. Ya estaba lista para ir a quemar todo.

Tyrion se da cuenta de esto y arriesga su vida en una última carta: liberar a Jaime. La idea era dejarlo ir, que se encuentre con Cersei y que se rindieran para evitar que llueva fuego en la capital. Pero en el medio pasaron cosas…

El ataque

El miedo se apodera de King’s Landing cuando lo que quedaba del ejército de Daenerys y su dragón se acercan. Tyrion hasta el último momento habla de hacer una entrada donde no mueran los inocentes, y que el cambio de tronos se diera de manera pacífica (algo que en argentina no pudieron hacer Macri y Cristina… ¿Cómo lo iban a hacer Cersei y Daenerys?).

Con la Compañía Dorada en la puerta, la reina de los siete reinos miraba todo desde arriba. Confiada en que los escorpiones podían acabar con el último dragón vivo (sí, uno solo, no hubo hijes de Drogon dando vuelta como se decía).

Uno solo. Pero no necesitó más. Esta vez la madre de dragones estaba convencida de querer quemar todo sin ningún ápice de piedad. Arrancó con la flota de hierro de Euron en clara venganza por haberse cargado a Rhaegal. No contenta con eso fue directo al castillo, destruyo todo a su paso, hasta llegar a la compañía dorada. ¿Qué hubiera pasado si tenía a los tres sanos y salvos?

Ahora así el ejército estaba listo para atacar y tomar la ciudad. La ciudad cae inevitablemente. Se esperaba ansiosamente que el sonido de las campanas mostrase rendición. El sonido se va a hacer desear. Todo bajo la atenta y preocupada vista de Cersei, que ya no estaba tan convencida de su plan. Pero mantenía una estéril esperanza, que le duraría poco.

La melliza de Jaime tiene un dialogo que me hizo acordar a un apartado de la película “La caída”. En esa escena ella le comenta a Qyburn que todavía hay una chance de ganar la batalla para ganar. Para la actual reina, es solo necesario acertar un tiro, y mientras el maestre la va diciendo como están las cosas ella se niega a creerlo. Así como en el film en el que Bruno Hanz personifica a Hitler, el general nazi no puede aceptar que todas sus tropas han caído y no hay nada que hacer, solo queda la rendición.

Más Targaryen que nunca

Al fin las campanas suenan. Los soldados que protegían la fortaleza roja dejan caer sus armas. Pero Daenerys no tiene en su cabeza parar. La secuencia de imágenes nos la muestra totalmente abocada en su locura, y decide atacar a civiles (algo que dijo que nunca iba a hacer) y a los soldados desarmados.

Acá me quería detener, en este vuelco de la última mujer Targaryen viva. Hay una gran grieta entra fanatiques. Hay quienes creen que este cambio se dio muy rápidamente, y otros que dicen que las señales estuvieron ahí todo el tiempo. Quien escribe estas líneas sostiene que fue construido durante el transcurso de las 8 temporadas. Si bien es cierto que en esta última toma un giro demasiado rápido, desde el comienzo de la serie a Deanerys le fueron pasando cosas que formaron su carácter para terminar en esta situación.

El trato de su hermano mayor, la muerte de Khal Drogo, las situaciones vividas en Qarth, Astapor y Meereen. La partida de Jorah. La muerte de sus dragones. La decapitación de Missandei. El rechazo del norte. Enterarse que ella no es la legítima reina, y que además su amado la rechaza como mujer mientras la acepta como reina. También en varias oportunidades de la serie se ha visto la idea que ella misma tenia acerca de arrasar con todo, y de tomar decisiones no correctas a la hora de ejecutar personas. Muchas de esas intenciones fueron paradas por sus consejeros. Por eso siento que ha habido un proceso que nos trajo hasta acá.

Sandor Clegane

En este capítulo, ya no es más el perro, sino Sandor. La humanización de este personaje es otra cosa que se viene construyendo desde que le pide a Arya que lo remate luego de su batalla con Brienne. Él se debía una venganza personal. Eso lo llevo hasta King’s Landing. Pero antes de enfrentar su misión, le dio un gran mensaje a la heroína de Winterfell: “Ve a casa niña… ¿crees que tienes tiempo queriendo venganza? Yo la he buscado toda mi vida…y mírame ¿quieres parecerte a mí

Luego Sandor se retira a cumplir con su destino. Se va a enfrentar con su hermano, el temible Gregor “La Montaña” Clegane. El combate no va a defraudar, y transcurre en las escaleras del castillo, mientras Drogon quema todo a su paso. Lo interesante es que el fuego ni lo inmuta a Sandor, que tiene en su cabeza terminar con su hermano. La pelea es dura, La Montaña parece indestructible y pone contra las cuerdas a su hermano con la misma técnica que mato al príncipe Oberynn. En un acto reflejo Sandor consigue zafarse, y entiende que la única manera de matar a Ser Gregor es sacrificándose a el mismo. Así lo decide y lo ataca directamente al cuerpo, tirándolo desde lo alto de la fortaleza roja.

El final menos esperado

Y el desenlace más polémico de la historia de la serie tiene lugar al final del capítulo. La muerte de Cersei. ¿Cuántas teorías había acerca de este hecho? ¿Tyrion? ¿Jon? ¿Arya? ¿Daenerys? Nada de eso.

No comparto para nada este final para Cersei. Sobre todo porque en esta última temporada ella no ha hecho nada, y en este quinto capítulo hizo menos. Su personaje merecía otro desenlace. Hasta hacerla quedar a ella como ganadora hubiera sido mejor que este final. Si tengo que mirar la mitad del vaso lleno, diría que por lo menos NADIE se lo esperaba.

Yendo al eje de la cuestión: la reina de los sietes reinos se escapa de la pelea de los hermanos Clegane y en eso se encuentra con Jaime (momento Disney) ambos se deciden a escapar del infierno que se ha transformado su hogar. Cuando llegan al lugar de escape no hay salida. Los destrozos han tapado todo intento de huida. Y mientras se abrazan, son atacados por… ¿Arya? o acaso ¿Arya con el rostro de Jaime? No. Son aplastados por LADRILLOS. Un final nefasto para un personaje detestable.

Lo último que vemos, es a una Arya intentando huir de la capital como puede. Parece que en todo momento está a punto de quedarla, pero fiel a su estilo de guerrera logra sobrevivir al derrumbe de King’s Landing. Luego de una serie de obstáculos superados y de encariñarse con una familia, la vemos tomar un caballo blanco para terminar escapando. ¿Los ojos verdes que Melisandre le nombraba no serán acaso los de Daenerys?

Un párrafo aparte quería hacer acerca de la iluminación y la realización fotográfica de este capítulo. A lo largo del episodio se ven planos con destellos naranja ambientando la situación, para hacer sentirnos que el fuego está ahí. La calidad gráfica es innegable, se puso todo por parte de la producción para que nos sintamos parte, que la tensión la tuviéramos a flor de piel. El calor del fuego traspasaba el televisor.

Ya no queda nada. Falta solo un capitulo, fueron 9 años, y este domingo será el final. Que sea lo que tenga que ser. Ya GoT está sentada en la mesa de las grandes series, y es sin dudas la que mayor exaltación generó en sus fans.

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