#LadoNerd 12 razones para ver ’12 Monkeys’

Florencia Martinez

Florencia Martinez

Redactora at Corriendo La Voz
23. Periodista. Estudiante de Comunicación Social en la UNLaM. Amante de la comida. Compradora compulsiva de libros. Eterna cinéfila. Vincent Vega sigue vivo.
Florencia Martinez

La serie estadounidense emitida por Syfy y disponible en Netflix estrenará este año su cuarta y última temporada. Viajes en el tiempo, un virus letal, acción y romance se mezclan en esta historia que está a punto de culminar y llama la atención del espectador amante de la ciencia ficción.

Lo decimos sin rodeos: cuando se anunció el futuro lanzamiento de la ficción desarrollada por Terry Matalas y Travis Fickett, muchos nos mostramos escépticos. Se trataba, después de todo, de nada más y nada menos que una remake. ¿Y no suelen ser las mismas un fracaso? Estamos acostumbrados a ver cómo las ideas originales son retomadas por la industria cinematográfica norteamericana y desarrolladas en un nuevo pero poco acertado producto.

Estaba, además, la cuestión del elenco. ¿Cómo superar al impoluto James Cole de Bruce Willis? El actor pudo representar sin problemas a un convicto enviado al pasado con el fin de detener la creación de un virus que terminaría con casi la totalidad de la población mundial. Y si bien ya conocíamos a Aaron Stanford por su personaje en Nikita, no muchos confiábamos que estuviera a la altura.

Sin embargo, la serie basada en la película de 1995 de David y Janet Peoples –quienes, a su vez, tuvieron su inspiración en el cortometraje La Jetée del ’62- se presentó como una obra con un inicio contundente y prometedor. Con una premisa que resultaría tentadora para muchos fanáticos de la ficción fantástica, la primera temporada se estrenó en enero del 2015 y recibió críticas mayormente positivas.

A continuación enumeramos por qué este producto en el que convergen la ciencia ficción y el misterio merece nuestra atención.

#1 La trama

Que todos hemos visto alguna vez un programa de televisión o película en donde se plantea un futuro apocalíptico causado por el estallido de un virus generado por el hombre es cierto. Inferno, The Omega Man y Resident Evil son algunos de los títulos que se no vienen a la cabeza cuando hablamos del tema. Y claro que los viajes en el tiempo no quedan atrás, pues también han sido ampliamente utilizados en el repertorio hollywoodense.

Sin embargo, la fusión entre ambas premisas encuentra su excelencia en 12 Monkeys. En la versión de Matalas y Fickett, el encargado de intentar prevenir al mundo de la catástrofe vendrá del año 2043 y será ni más ni menos que el basurero James Cole (Aaron Stanford), quien se suma al Proyecto Splinter desarrollado por científicos –entre ellos la feroz Katarina Jones (Barbara Sukowa)- para retornar al año 2015. Rápidamente se nos revelará que sólo dos años después se liberaría la plaga que exterminaría a casi todos los habitantes del globo.

Allí se encontrará con la Dra. Cassandra Railly (Amanda Schull), quien se convertirá en una persona fundamental para descubrir cómo se ha formado el virus y quién lo ha liberado. Cassie jugará un rol clave como viróloga para detener el fatal Kalavirus junto a Cole y el resto de los sobrevivientes del Apocalipsis. Y, como no podía ser de otra forma –porque recordemos que es una serie de Syfy-, las chispas volarán entre ella y Cole.

Si bien el romance se constituye como un eje que eventualmente se convertirá en crucial para el progreso de la trama, tampoco nos alarmemos: no todo son rosas ni mucho menos besos interminables. Para quienes somos más melosos se construye una relación de interés desde el primer encuentro, con un ritmo lento que pasa casi desapercibido en un principio. No obstante, la trama nunca se descarrila y el aspecto fantásticamente oscuro se las ingenia para ser central en todo momento.

Con el pasar de los capítulos, los viajeros temporales entenderán que el Kalavirus está fuertemente vinculado con el accionar de una misteriosa agrupación conocida como el Ejército de los Doce Monos. La misma, bajo la sombra de un maravilloso Tom Noonan en el rol del Hombre Pálido, está liderada por un sujeto al que únicamente se conoce como El Testigo.

#2 Ella

Cassandra Railly es todo lo que esperamos de un personaje principal femenino. Es fuerte, dedicada, profesional, inteligente y apasionada. Si bien hacia el comienzo de 12 Monkeys su figura se encuentra bastante a la sombra de Cole, con el desarrollo de la serie va volviéndose más capaz e independiente. Y, de todas formas, se las ingenia para ser empática y leal.

El trabajo de Amanda Schull es, sin lugar a dudas, uno digno de destacar. La actriz no tiene problemas a la hora de caracterizar momentos cargados de drama –y sino, ¡les urgimos que vean la tercera temporada!-, y ese aporte se convierte en fundamental para la serie. Por más que todas las actuaciones del elenco en general estén bien logradas, la verdad es que la de ella sobresale.

En tres temporadas vemos crecer a una mujer que pasa de ser una acompañante a una absoluta badass que patea traseros apocalípticos. Se trata de un personaje femenino que no funciona como mero relleno para variar, y cuyo rol como ayudante en un principio va mutando a uno de mayor intervención e impulso de la acción. El progreso de la Doctora Railly es uno de los puntos más interesantes a resaltar de 12 Monkeys.

#3 Él

Ya hemos visto a muchos protagonistas con fachada de renegados que terminan siendo unos absolutos bombones de dulce de leche. James Cole, en ese sentido, es el cliché que ya conocemos: más débil de lo que parece en un primer momento. Pero es mucho más que eso, porque también es más fuerte de lo que cree.

Desde el piloto nos familiarizamos con su forma de ser desapegada con casi todos –exceptuando a Ramse (Kirk Acevedo), quien lo cuidó cuando eran pequeños y que se le presenta como una suerte de hermano mayor. Sin embargo, los vínculos afectivos de Cole van ampliándose gradualmente a medida que nos compenetramos en la historia y entendemos que es un ser mucho más profundo de lo que pretende en un principio.

Desde la alianza que forma con Katarina Jones, la científica alemana a cargo del Proyecto Splinter, hasta la relación que forja con Cassie, Cole se nos propone como un hombre mucho más interesante y multifacético de lo que prometía en un principio. Así todo, Aaron Stanford logra abordar esa complejidad de manera muy satisfactoria aún para el espectador más crítico.

#4 Perro que ladra no muerde

Toda ficción necesita un motor, y Katarina Jones es claramente la que pone en movimiento el avance de la historia. Esta mujer, que se nos presenta como un hueso muy duro de roer, es una de las creadoras de la máquina del tiempo que envía a nuestro protagonista al pasado. Beligerante y decidida, pero al mismo tiempo preocupada por el bienestar de todos los miembros de su equipo, la profesional caracterizada por Sukowa ofrece nuevas cuestiones que analizar.

Pero de nuevo son las dificultades las que hacen a la firmeza, y con el devenir de los capítulos llegaremos a descubrir que para resultar en quien da órdenes, prácticamente sin titubear, la Doctora Jones ha tenido que atravesar una serie de cuestiones traumáticas para cualquiera. El carácter, es evidente, no se forja solo.

#5 La importancia de las relaciones

Un aspecto sumamente interesante del producto emitido por Syfy reside en su capacidad de transformar el tono oscuro característico de la película de 1995 en un proyecto ambicioso mucho más abarcativo. La realización de Fickett y Matalas ofrece esperanza, notas filosóficas –sobre todo en los frecuentes planteos con respecto a las posibilidades de alterar el destino- y conexiones humanas.

Esta última cuestión le aporta a la serie un matiz fascinante: la interacción entre diferentes personajes, cada uno más enredado que el otro, que en todo momento se nos presentan como reales y posibles. Y no hablamos solamente del romance que puede o no surgir entre Cole y Cassie, sino también de las amistades –James y Ramse, o bien con Jennifer, que se refleja como la figura más empática de todo el grupo- y, quizás la más significativa e interesante de ver, el lazo de camaradería que se forja entre él y la Doctora Jones –al punto que parecen estar ligados por un vínculo madre-hijo.

De cualquier manera se tratará de relaciones que harán de este equipo uno más humano y le aportarán a la ficción un elemento dramático tan necesario como atractivo para la audiencia.

#6 Una dosis fundamental de locura

Existe otra figura en 12 Monkeys que no hemos mencionado aún y que, así todo, se nos presenta como una de las incorporaciones más adorables e interesantes a la vez. Se trata ni más ni menos que de Jennifer Goines, la hija del sujeto al que Cole debe detener al ser enviado al pasado por ser considerado el productor del virus.

Declarada inestable y encerrada en una instalación psiquiátrica, la joven retratada por Emily Hampshire es abordada por el protagonista ya que parece tener información acerca de qué es el Ejército de los Doce Monos. Claro que la respuesta que obtiene no es para nada satisfactoria y se presenta, al menos en un principio, como una serie de disparates sin sentido. Pero, ¿lo son? ¿Acaso no tendrá Jennifer una habilidad para ver más allá de los demás y reconocer cuestiones que se le escapan al ojo normal?

Con el progreso de la trama se develará que sus delirios son en realidad visiones y que la joven Goines está fuertemente ligada al tiempo. De todas formas, no negaremos que está desquiciada y que en muchas ocasiones su intervención funciona como un alivio cómico, tal y como sucedió en aquella icónica, alegre y delirante escena cuya temporada no rebelaremos para quienes no hayan visto la serie aún.

#7 Momentos bien logrados

De la mano de lo anterior debemos resaltar la sutileza de un guion bien logrado que, a pesar de dar forma a un producto dramático y de misterio, se las ingenia para aportar un elemento cómico casi imperceptible que resulta genial a la hora de generar dinamismo hacia el interior de 12 Monkeys.

Los tintes graciosos aportados principalmente por Jennifer –y en ocasiones también por Cole, sobre todo debido a su torpeza cuando se encuentra en el pasado generada por su desconocimiento acerca del funcionamiento de las cosas en ese contexto- son un gran recurso a la hora de despertar el interés de la audiencia. De esta manera, los escritores han logrado mechar entre tanta situación cargada de drama algunos diálogos que distienden y entretienen a los espectadores desde un punto diferente y bastante efectivo.

#8 Un digno villano

La pregunta del millón es quién es el Testigo, esa figura que desde su mera mención se nos aparece como un misterio que tenemos que develar. Su nombre surge en susurros a partir de la primera temporada y nos incomoda, nos inquieta como espectadores y despierta nuestra curiosidad. Intentamos adivinarlo y, cuando fallamos, pretendemos olvidarlo… sólo para que vuelva a ser mencionado un tiempo después. No vamos a mentir, es una tortura.

Pero, al mismo tiempo, aquel fantasma cuyos pasos siguen Cole y su equipo –porque, admitámoslo, les cuesta seguirle el ritmo- se nos presenta como un enigma necesario. ¿Quién es esta persona que quiere terminar con la noción del tiempo y el espacio, y a la que el Ejército de los Doce Monos pareciera seguir como un grupo de perros fieles? ¿De dónde surge su necesidad de utilizar un virus para destruir a la humanidad? ¿Qué fines persigue?

Todos estos interrogantes –y, por supuesto, otros que irán surgiendo y aportarán momentos cargados de tensión y sufrimiento para los personajes que luchan por evitar la catástrofe- deberán ser resueltos por Cole, Cassie y Katarina. Pero, ¿cómo hacerlo si cada paso que dan parece ser en falso? ¿Está el destino predeterminado, como desafortunadamente parece? Y de ser así, ¿podrán romper con ello?

#9 No es Dirk Gently, pero todo se conecta

Como se trata de una serie cargada de saltos temporales, es cierto que muchas veces cuesta seguirle el ritmo. No obstante, recalcamos que, a pesar de unos pocos hilos sueltos que todavía quedan como secretos por develar, todas las idas y vueltas que no parecen tener ningún sentido eventualmente lo adquieren.

Se trata de un gran logro por parte de sus escritores y guionistas, quienes encuentran la manera más adecuada de encajar cada engranaje. Un aplauso bien merecido para ellos.

#10 Novedad a pesar de todo

La ciencia ficción es un terreno bastante explorado y de manera satisfactoria en muchas ocasiones. Sólo tenemos que pensar en las maravillosas Blade Runner, 2001: Una Odisea del Espacio, Alien y, particularmente una favorita, la saga entera de Star Wars. Que el género ha dado frutos que resultaron en grandes aportes no es ningún secreto, y aún vemos cómo muchos han tratado la cuestión de los viajes en el tiempo con éxito.

Con el avanzar de la industria cinematográfica ya nos paramos frente a cada producto nuevo con cierto escepticismo, sobre todo si la premisa nos resulta familiar. ¡Ni hablar de las remakes, a las que rápidamente juzgamos con un simple “No se les ocurre nada nuevo”, o “Ya no hay ideas originales”! Todo esto, a pesar del hecho de que han llegado a la pantalla grande versiones actualizadas y revisitadas de buena calidad, como fueron los casos de La Bella y la Bestia, El Experimento y nuestra esperada It –tampoco es como si la miniserie original hubiera sido una maravilla, pero el punto es válido en nuestra línea argumentativa.

De ahí que destaque tanto la frescura que trae 12 Monkeys consigo, ya que no sólo la serie consigue hacerle honor a la película en la que está basada sino que va más allá, amplía su campo de exploración –y es que, claro, dos horas de material fílmico deben convertirse en muchas más por temporada- y le propone nuevas e interesantes ideas al espectador. Es así como, a pesar del tan explotado recurso de los viajes en el tiempo, logra aportar desde un eje diferente a partir de las propuestas de un ejército destinado a la devastación del mundo y el tiempo y un Testigo con identidad desconocida.

#11 Calidad por sobre cantidad

Quienes hemos pasado un par –bueno, bastantes, ¡lo admito!- de horas consumiendo ficción nos hemos encontrado más de una vez en una posición en la que intentamos decidir si terminar de ver una serie cuando pierde su rumbo o dejarla de lado. Lamentablemente, estamos familiarizados con el funcionamiento de un sistema que prioriza la ganancia por sobre la generación de buenos productos. De ahí que algunas series cuenten con más temporadas que trama y que películas con críticas de regulares a negativas desarrollen secuelas.

Este es un punto a resaltar de 12 Monkeys. La historia terminará cuando deba hacerlo, cada personaje completará su arca –tal y como comentó el creador, Terry Matalas, en una entrevista de Syfy (*)– y se atarán los hilos que se presentaron como sueltos desde el piloto. Así, en su cuarta y última temporada se despedirá del público y terminará su ciclo con precisión.

#12 Girl power!

Si existe una cuestión a resaltar de 12 Monkeys por sobre todas las demás, es la fuerza que tienen sus personajes femeninos. Y no sólo nos referimos a su estilo combativo, sino además a su capacidad de adaptarse, de evolucionar, de superarse a sí mismas y patear, en más de una ocasión, muchos traseros.

Tomemos a nuestra querida Cassie. Su crecimiento es increíble, pues pasa de ser una mujer desconocedora de la situación y el objetivo del Proyecto Splinter a una pieza fundamental en el interior del mismo. No es solamente apasionada, sino también influyente y muy inteligente. Su capacidad de resolución de problemas se intensifica con el desarrollo de los capítulos, y progresivamente pasa a ocupar un rol central en el avance del plan de la Doctora Jones.

Jennifer Goines resulta también una figura a destacar a partir del momento en el que, a pesar de querer abrazarla la mitad del tiempo, también somos muy conscientes de que podría asesinarnos si lo quisiera. Lo pasional tiene un gran lugar en ella, pero también su sabiduría y capacidad para ver más allá que todos los que la rodean. Si vamos a hablar de personajes complejos, ella sin duda se lleva el premio.

Y no podemos dejar de mencionar a una de las líderes del Ejército de los Doce Monos, la odiosa –pero maravillosa- Olivia (Alisen Down). Siempre impoluta, calma, prudente. Rara vez se deja llevar por la emoción, y eso la hace una cabecilla excepcional que en más de una ocasión logra dejarnos los pelos de punta. Sabemos que detrás de una persona de apariencia fría y resuelta hay mucho más, y eso averiguaremos con el pasar de los capítulos. Su firmeza y decisión son dignos de subrayar.

Con todo, las mujeres ocupan un rol central en esta serie que está a punto de llegar a su fin. Ya el hecho de que la Doctora Katarina Jones sea quien lidera el plan para evitar la catástrofe es muy significativo, y le concede una posición de poder que no igualará nadie a su alrededor. Por esta y once razones más, no duden en ver 12 Monkeys.

 

(*) Fuente: Syfy.

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