La política es cosa de mujeres

Florencia Bueno

Florencia Bueno

Campana ( Bs As), estudiante de Comunicación Social. Feminista. Hincha de River y feliz de ver a Messi. Cerati es la banda sonora de mi vida.
Florencia Bueno

Foto de portada: El Nuevo Diario de Salta

Hace 70 años, luego de varias décadas de lucha, se promulgó la Ley del voto femenino que establece la participación de las mujeres en las urnas y todos los derechos políticos que gozaban los varones. Con la fuerte campaña de Eva Perón, el Congreso aprobó la ley para que las mujeres tuvieran participación oficial en la política. En la actualidad, si bien una parte de las figuras políticas son mujeres, en el grueso del ámbito político aún existe un fuerte dominio de los hombres y las desigualdades persisten.

El 23 de septiembre de 1947 fue promulgada la ley 13.010 sobre los Derechos Políticos de la Mujer, que dicta la igualdad de derechos y obligaciones con los hombres. La conquista se le atribuye, en gran medida a Eva Perón, quien fuera la que defendió públicamente la ley y ante los miembros de las cámaras. El proyecto fue presentado el 1 de mayo de 1946, durante la primera presidencia de Perón. El 21 de agosto de 1946 el Senado de la Nación dio media sanción al proyecto y recién el 9 de septiembre de 1947 la Cámara de Diputados lo ratificó. El 23 de septiembre Juan Domingo Perón promulgó la Ley y, ese mismo día, Eva en un acto masivo de la CGT la presentaba al pueblo argentino.

“Mujeres de mi patria: recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo entre vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria. Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas”. (Parte del discurso de Evita el 23 de septiembre de 1947).

Si bien el peronismo le adjudica la conquista a Eva Perón, desde comienzos de siglo que las mujeres comenzaban a organizarse y pedir por el derecho al voto. Alicia Moreau, quien tuvo gran participación en la conquista de los derechos políticos, fundó el Centro Feminista, la primera organización en pelear abiertamente por una Ley. Desde Europa llegaban noticias sobre la organización femenina. Por ello, socialistas y anarquistas fundaron entre 1900 y 1910 una serie de agrupaciones en defensa de los derechos cívicos de la mujer. Luego se le sumaron otros grupos de mujeres, con distintas ideologías políticas pero con el mismo pedido. Todas con la base de que no existía ningún fundamento real para no permitir la participación política de las mujeres, solo lo impedía el conservadurismo social.

Con el golpe de Estado de 1930, las mujeres comenzaron a tener un lugar importante en las agrupaciones políticas, tal es el caso del radicalismo y el partido laborista. Con Perón frente a la Secretaría de Trabajo, se creó la comisión Pro Sufragio Femenino que elevó un petitorio al gobierno para que se comprometieran a otorgarle el voto a las mujeres. Victoria Ocampo, que estaba frente a la Asamblea Nacional de Mujeres, rechazó la medida adoptada en medio de la dictadura y decidió esperar a que la ley sea dictada por el Congreso durante un gobierno democrático. Ya con Perón electo, comenzó la campaña de Eva para lograr la aprobación del proyecto de ley, que además consiguió la movilización en todo el país de mujeres afines al peronismo que se organizaron para reclamar por sus derechos.

Durante el debate en el Congreso se pudieron escuchar frases de legisladores como “Porque otorgar igualdad de derechos a dos seres que no lo son” y argumentos similares, totalmente machistas y retrógrados. Finalmente el 9 de septiembre la Cámara de Diputados ratificó la Ley de Derechos Políticos de la Mujer. El 11 de noviembre de 1951 el 90% del padrón femenino concurrió a votar, el Partido Peronista fue el único en llevar candidatas en sus listas. Fueron electas 23 diputadas y 6 senadoras.

¿La política es cosa de mujeres?

Hace 10 años Cristina Fernández asumía su mandato como la primera mujer en la historia en ser electa presidenta de la Nación, lo que implicó un paso enorme para las mujeres que comenzaban a estar ocupando el lugar más alto, no solo en la Argentina sino también en varios países de latinoamérica. En 2014 era la zona con más primeras mandatarias a nivel mundial: Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Fernández (Argentina), Michelle Bachelet (Chile, un mandato que continúa), Laura Chinchilla (Costa Rica), Portia Simpson (Jamaica) y Kamla Persad – Bissessar (Trinidad y Tobago). Maria Eugenia Vidal, por su parte, también marcó un precedente en ser la primera mujer en gobernar la provincia de Buenos Aires. Además, junto con Gabriela Michetti tienen los porcentajes de popularidad más altos de Cambiemos. En los partidos de izquierda las mujeres ocupan un lugar preponderante. En el caso del Frente de Izquierda, Myriam Bregman es una de las figuras más destacadas y consiguió una elección muy importante en las PASO quedando como la cuarta fuerza en la Ciudad de Buenos Aires.

 Argentina fue el primer país en sancionar la Ley de Cupo. en 1991 se estableció que las mujeres deben ocupar un mínimo de 30% de la lista. Pero en estos años, más que como un piso se lo tomo como un techo y no hubo mayoría de mujeres en las candidaturas. Para contrarrestar esto en las últimas elecciones en la provincia de Buenos Aires se aplicó la Ley de Paridad, que iguala el porcentaje de mujeres y hombres en las listas. A nivel nacional, el proyecto de ley tiene media sanción en la Cámara de Senadores y resta ser debatido en Diputados.

La aplicación de una Ley que garantice el lugar de las mujeres apremia, porque pese a que la gran mayoría de las figuras políticas son mujeres, a nivel general es un porcentaje muy bajo el que ocupan en los cargos públicos. En la actualidad, solo 3 de los 21 ministerios están dirigidos por mujeres. En Diputados, de los 257 miembros solo 96 son mujeres, poco menos del 40%, y en la Cámara de Senadores el porcentaje es similar, de 72 miembros solo hay 30 mujeres. En números generales, de los 329 representantes de las Cámaras solo hay 126 mujeres. Por otra parte, nunca una mujer presidió la Cámara de Diputados de la Nación.

En estos 70 años se avanzó mucho respecto a los derechos políticos de las mujeres, tanto que hubo una máxima mandataria mujer, pero aun así todavía resta mucho por hacer para lograr la equidad. Aún queda invisibilizado el espectro por fuera de la heteronormatividad, pero las calles son nuestras y lo que falta conquistar, se conseguirá igual que como se lograron todos los derechos, organizadas y luchando por un Estado feminista.

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