La Plata: Abrazo a la educación y repudio a la represión

Leandro Ojeda

Redactor at Corriendo La Voz
21 años. Estudiante de comunicación social. Casi cinefilo. Fanático de Boca Juniors y de "el loco" Bielsa. Muerdo las pastillas que no se muerden y trago casi sin masticar los caramelos masticables.
Leandro Ojeda

Trabajadores del Astillero Rio Santiago, junto a docentes y universitarios coincidieron en una protesta que volvió a poner en el ojo de la tormenta al gobierno de María Eugenia Vidal. Trabajadores y estudiantes, una unión siempre emociona.

El rectorado de la UNLP estaba inundado de gente, desde la inmensa multitud que ocupaba toda la vereda y las dos manos de la avenida siete, hasta les que se encontraban del otro lado de la reja del edificio y desde adentro escuchaban con atención las primeras palabras de la jornada. El mensaje era claro, la educación pública no se toca, por eso estaban todes ahí, manifestándose como desde hace largos meses  en los que el gobierno de María Eugenia Vidal no le da respuestas a los docentes.

La lucha  no solo se encarnó desde las propias bases gremiales sino que el apoyo de la comunidad universitaria en su totalidad se fue haciendo cada vez más masivo. A medida que el conflicto crecía y las soluciones parecían estar lejos de alcanzarse, el acompañamiento a los docentes se fue volviendo más unánime.

En esa misma calle, un día antes y apenas a unas cuadras de distancia, la policía reprimió duramente la protesta de los trabajadores del Astillero Rio Santiago, el hecho que apenas tenía cobertura mediática por parte del prime time comenzó a aparecer en la tv y en los grandes portales bajo el título de “Batalla Campal” o“Enfrentamiento” omitiendo la palabra represión. Un día después de esa jornada, los trabajadores estaban marchando para seguir pidiendo por su causa, repudiar la represión sufrida  por la policía el día anterior y sumarse a la defensa de la educación pública.

Los trabajadores caminaron por calle 7 y atravesaron, como estaba planeado, la marcha universitaria. Trabajadores y estudiantes, nuevamente juntos. La mirada y el conflicto apuntaba nuevamente hacia el mismo lado, el gobierno Bonaerense, que esta vez no solo cargaba la responsabilidad de la inacción sino que además tenía en sus hombros una represión a cientos de trabajadores.

La marcha se volvió una y confluyó en la Plaza San Martin, donde se dejó en claro lo que nadie va a dar un paso atrás. Ni las cientos de familias que pretende dejar en la calle el gobierno, ni les docentes y estudiantes que se plantan contra el vaciamiento y precarización.

Fotos: Camila Almada Meneses y Marcelo Javier Moreno

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