Jornada de lucha en solidaridad con docentes de Chubut

Blas Martin

Redactor at Corriendo La Voz
Bahiense, daltónico y tesista: tres dolencias crónicas. Docente y comunicador.
Blas Martin

Miles de docentes movilizaron en todo el país en el marco de un contundente paro nacional convocado por CTERA. La medida fue impulsada luego de que una patota agrediera a trabajadores y trabajadoras de la provincia de Chubut que reclamaban por el pago de salarios atrasados.

La crisis política, económica y social en la provincia de Chubut no es algo novedoso. Trabajadores y trabajadoras estatales de la educación, la salud y judiciales, entre otros, se encuentran en estado de movilización hace más de cuarenta días. El gobierno provincial demora el pago de salarios, el giro de aportes a obras sociales (la deuda alcanza los 1.500 millones de pesos) y no respeta los acuerdos paritarios alcanzados en junio.

El resultado: les estatales, sin obra social, cobraron hace pocos días el salario correspondiente al mes de julio, y del mes de agosto sólo recibieron promesas de palabra por parte del gobernador Mariano Arcioni. Además, se encuentran con el salario congelado al valor acordado para el mes de abril, en un contexto híper inflacionario. Como consecuencia, les docentes no volvieron a las aulas luego del receso invernal.

Los antecedentes más cercanos ya daban una pauta de la actitud oficial, que no sólo imponía la miseria, sino la violencia. A mediados de agosto, la policía reprimió en Comodoro Rivadavia un corte en la Ruta 3 y detuvo a Daniel Murphy, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado de Chubut -sur (ATEChSur) y a la delegada Magalí Stoyanoff.

En la madrugada del miércoles 4 de septiembre, el gobernador Arcioni, que había declarado días atrás: «pasaremos el piquete por el costado, por arriba o por abajo», cambió el modus operandi. Quien avisa, traiciona: un corte de luz, y la repentina desaparición de las fuerzas policiales que vigilaban el corte, precedieron la llegada de una patota encapuchada que respondía a Jorge Ávila, secretario general del Sindicato del petróleo y Gas privado y funcionario provincial desde la presidencia de Petro Minera Chubut. La patota agredió a trabajadoras y trabajadores, desalojando el corte de ruta y provocando destrozos en las pequeñas instalaciones que les manifestantes habían armado al costado de la ruta.

Pese al intento de algunos medios de caracterizar el hecho como un enfrentamiento entre trabajadorxs, quedó en evidencia que los y las trabajadoras quedaron de un lado, y las fuerzas de choque parapoliciales que responden a la gobernación, del otro. De hecho, la actitud de los trabajadorxs petroleros durante la crisis ha sido de acompañamiento y solidaridad, según declararon les propies estatales.

Las imágenes de la agresión se difundieron de inmediato, y la respuesta provino desde las escuelas. Sin margen para menos, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), entidad gremial nacional que agrupa sindicatos docentes de todas las jurisdicciones del país, llamó horas después a un Paro Nacional Docente de 24 horas. La medida tuvo una acatamiento que rondó el 95%, y fue acompañada por movilizaciones en distintos puntos, entre los que se destacan la multitudinaria movilización nocturna de Comodoro Rivadavia, y la que se realizó en la Capital en la mañana de este jueves.

Columnas sindicales y trabajadores y trabajadoras que se acercaron desde las escuelas (que en muchos casos no abrieron sus puertas debido a la masiva adhesión) concentraron frente a la Casa de la Provincia de Chubut, a metros del Obelisco, para marchar luego hacia la Plaza de Mayo. Además de les referentes sindicales, el acto contó con la infaltable presencia de Norita Cortiñas, como no podía ser de otra manera.

Golpeado luego de que el gobierno de Mauricio Macri anulara la instancia nacional de la paritaria docente, la entidad gremial nacional reaccionó de manera veloz y clara al llamar al paro nacional. Sin embargo, desde distintos puntos de la concentración y la marcha se hicieron escuchar las bases que demandaban un mayor compromiso de sus dirigentes. “Con esto sólo no va alcanzar, hay que votar un plan de lucha nacional”, y “CTERA, escucha, queremos plan de lucha” fueron las demandas más escuchadas desde las columnas sindicales.

La agresión a maestres en Chubut pareció ser el límite para muches. Así como lo fue hace dos años en la bochornosa jornada en que la policía reprimió a maestres que intentaban montar una Escuela Itinerante frente al Congreso Nacional, o cuando un año atrás una escuela voló por el aire en Moreno llevándose la vida de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez. Sin embargo, son los trágicos emergentes de una crisis educativa que se profundizó en la gestión de la Alianza Cambiemos, que redujo en un 17% el presupuesto para educación.

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