Irlanda dijo “YES” a la legalización del aborto

Rocío Belén Rodríguez

Rocío Belén Rodríguez

Redactora at Corriendo La Voz
Estudiante de historia y de comunicación/ Feminista/ Cinéfila/ Amor por los libros.
Administrar
Rocío Belén Rodríguez

El pueblo irlandés votó por el “Sí” a la eliminación de la enmienda constitucional que impedía el aborto. Las calles de Dublín se tiñeron de un nuevo hito feminista global: abrazos y lágrimas de alegría fueron las tapas de los diferentes diarios que recorrieron el mundo.

Tras una gran campaña, el 25 de mayo más de dos millones de irlandeses e irlandesas votaron a favor y en contra del cambio de la Octava Enmienda de su Constitución. Este histórico evento culminó el sábado con el recuento de los votos. Con un margen decisivo, Irlanda votó por la derogación de la prohibición del aborto más estricta de toda Europa, que contrarresta los siglos de patriarcado conservador en un país católico por antonomasia.

Tras la victoria del “Sí”, se le da la facultad al Parlamento de legislar para regular la interrupción del embarazo, a partir del proyecto de ley que reconoce el aborto legal para todas las mujeres en las primeras 12 semanas de gestación. Después, hasta las 24 semanas, las mujeres embarazadas estarían autorizadas a abortar si su salud estuviera en riesgo o si el feto no pudiera sobrevivir fuera del cuerpo gestante.

El Ministro de Salud, Simon Harris, quien dirigió la campaña, dijo que fue un día histórico para el país y para las mujeres.

El “Sí” triunfó con el 66,4%, sobre el 33,6% que voto por el “No”. El referéndum culminó con una participación del 65% del total de la población habilitada para votar.

El artículo 40.3.3, pero más conocida como la Octava Enmienda, fue agregado en la constitución en 1983 a través de otro referéndum. La misma reconoce el derecho a la vida del no nacido y lo iguala al de la mujer gestante. La ley irlandesa no permitía abortar en casos de violencia de género, mal formaciones, violencia sexual, ni en caso de incestos. Quienes llevaban adelante un aborto, de manera clandestina, eran sancionados/as con una pena de 14 años de cárcel (tanto para las mujeres como para los profesionales) y lo mismo sucedía si tomaban las píldoras abortivas. En el 2014 se promulgó una excepción de la ley: solo se podía practicar el aborto en el caso exclusivo de que la salud de la mujer gestante esté en riesgo.

En consecuencia, la clandestinidad del aborto generaba que entre 3.000 y 4.000 mujeres irlandesas deban viajar a otro país para acceder al aborto, o arriesgarse a la compra de las píldoras abortivas por internet.

La campaña inició luego del caso de Savita Halappanavar, una mujer india embarazada de 17 semanas que murió de septicemia en el 2012, después de que los médicos se negaron a practicarle un aborto.  

Desde entonces, se llevaron a cabo diferentes campañas como Trust Woman (encabezada por el Primer Ministro) y Together For Yes, que contaron con la mayoría de los votos del pueblo irlandés para la legalización del aborto y la disolución de la Octava Enmienda.

Orla O’connor, co-directora de la campaña Together For Yes, expresó en su twitter oficial su alegría tras la victoria del “Sí”:

También lo hizo el Primer Ministro, Leo Varadkar, en su cuenta oficial de Twitter, que además fue su lema de campaña. Vale resaltar que es el primer político declarado abiertamente homosexual, en asumir un cargo público.

En los medios, Varadkar afirmó: “A cien años desde que las mujeres obtuvieron el derecho al voto, hoy, como pueblo, hemos hablado. Y decimos que confiamos en las mujeres y respetamos a las mujeres y sus decisiones. Para mí, también es el día cuando dijimos ‘No más'”.

En la votación no hubo un margen de diferencia significativo entre el sector urbano y el sector rural, pero sí lo hubo entre las generaciones. Miles de mujeres irlandesas viajaron de distintas partes del mundo para arribar a su tierra natal y votar el referéndum para modificar la Octava Enmienda y legalizar el aborto. Esto marcó un cambio radical en esta sociedad multicultural y abre las puertas a una Irlanda más moderna. Hace tres años votaron “Si” a la Ley del Matrimonio Igualitario y recién en 1996 se legalizo el Divorcio.

Según el Primer Ministro, “El pueblo ha hablado. Ha dicho que necesitamos una Constitución moderna para un país moderno”. Las voces opositoras han aceptado la decisión del pueblo, pero han expresado su decepción al respecto. La influencia de la Iglesia católica declina rápidamente en las decisiones socio-políticas. Al parecer, esta nueva Irlanda ha llegado para quedarse.

Fuente: https://goo.gl/bjBj1v

La situación en Argentina

En Argentina estamos enfrentando instancias similares. A tan poco del 13 de junio -día en el que el proyecto de ley ingresará a diputados-, nuestro país está a un paso de que el Aborto finalmente sea ley. Desde la página oficial de twitter de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito (@CampAbortoLegal), todos los días se hace la cuenta regresiva con placa verde.

Por séptima vez consecutiva, se presentó el proyecto de ley y, por primera vez, es llevado al recinto para ponerlo en debate. Son más las personas que se adhieren a la Legalización del Aborto: las concentraciones de cada martes en el Congreso, la difusión de la importancia de contar con una Ley de Interrupción Voluntario del Embarazo, la visualización del Pañuelo Verde en diferentes ámbitos, son indicadores del apoyo social al proyecto, que manifiestan y denuncian una discriminación hacia la mujer por parte del Estado.

Martes Verde en Congreso

Hay que dejar en claro que el debate no está centrado en la dualidad del Aborto Sí o Aborto No. Se trata de una cuestión de salud pública, de nuestro derecho al disfrute sexual y de la autonomía de la mujer sobre su cuerpo. Por eso, gritamos hoy y hasta que lo logremos: ¡Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal para no morir!

Comenta

Print Friendly, PDF & Email