Festi Pantera, latiendo tras el 8M

Andrea Beltramo

Orillera y desobediente | Migrante feminista especializada en piononos | Curadora de artes mutantes, demasiado pragmática y amante de las entrevistas.
Andrea Beltramo

Late. Sigue latiendo. Late. Y se palpita. La colectiva late. Todas las voces, laten. Y es el latido el ritmo, el tempo histórico que late. Se mueve, salta y late. Se abrazan y laten. Se encuentran y con el pulso agitado saben. Que es imparable, que no se va a caer. Lo están derrumbando. Mientras tanto, se prende fuega y se ilumina verde el patio del Konex en el Festi Pantera, un festival independiente con un line up feminista y disidente. Con Miss Bolivia como anfitriona, pasaron por el escenario Kumbia Queers, Chocolate Remix, Femigangsta, Susy Shock, Señorita Bimbo y La Coneja Chica DJ.

Todavía con la euforia y la furia del 8M en los cuerpos, con la experiencia reciente, con el cansancio encima y el compromiso reforzado, la propuesta de encuentro sigue siendo para cambiarlo todo, sin negociar, para abrazarse un rato, para celebrarlo. Para repetir #NiUnaMenos, #AbortoLegal y #FueraLaDerecha. Para volver a casa con la seguridad de que no habrá retroceso, que este cambio está en las calles, las camas, las cocinas, las plazas y todas las galaxias. Sin pudor, porque está pasando. Así arrancaba una cita donde la música y el baile fueron protagonistas.

Susy Shock y la Bandada de Colibríes abrió la tarde con el repertorio amoroso y combativo de una artista que conmueve apenas se presenta. Subió con su caja, con todas las músicas en escena, para interpelar con canciones que remueven la memoria larga, la que reclama otras raíces y desde ahí Susy fue tejiendo, con toda su fuerza escénica, su profunda voz, su autoridad y coherencia un paisaje de diversidad sudaca, de garra irreverente que hizo que la gente explote en aplausos y coreen su nombre. ¡Susy, presente!

Femigangsta subió al escenario después de Susy Shock, hizo un pedido: no votar a la derecha y si hay que robarle el DNI a alguien, sin culpa ni permiso, ¡en marcha! Al gobierno no le importa el hambre de la gente. El tema Voy fue de los más celebrados, recitando parte del discurso de Ofelia Fernández, la alumna del Carlos Pellegrini que brilló en su intervención en Diputados por la Ley del Aborto. Y así, durante siete temas más, fue calentando el ambiente con su repertorio de rap y protesta anti macrista: Qué pasó con el valor de los billetes / el dólar que ahora es un barrilete / pidámosle a Christine total la deuda es un juguete / hipotecame el futuro del país / que me lo meto en el ojete Mauricio, ¡sí! (…) el consumo no agoniza en las casas más conchetas / pero prefieren lo importado / nacional es muy berreta / podemos vivir mejor / dijo el forrazo de Larreta / y festejaron todos juntos que la deuda / está de vuelta.

Señorita Bimbo hizo su primera intervención como maestra de ceremonia y en su monólogo de apertura preguntó sobre las publicidades de productos de belleza para mujeres y recordó una crema que promocionaba Andrea Frigerio que prometía rejuvenecer dos años. “Vendeme otra crema Andrea, una que diga ¡te devolvemos la cara que tenías antes de que asuma Macri! ¡Dame esa crema! ¡Quiero esa cara! ¡¿Se acuerdan de esa cara?!”, y como no, fue una explosión de #MMLYQTP. En el patio del Konex nadie responsabilizó a las putas por parir a ningún político, el grito apuntaba a la yuta que te parió, Mauricio Macri, ¡la yuta que te parió! Al unísono. Entre salto y canto. “Cualquier cosa con otra chica, un noviazgo, cualquier cosa, háganlo, eso es peligroso para muchos sistemas, es una célula terrorista, quería decir”, dijo Bimbo justo antes de dar la bienvenida a Chocolate Remix que ya asomaba en el escenario.

Foto por Karina Dos Santos

Con la pantalla encendida de colores y letras, el sonido estallando de graves, percusión y el ritmo frenético de una fiesta ya en marcha, todo el público saltando y bailando lesbian reggaeton sin pausas. Entre los más de diez temas que tocó Chocolate sonaron, Como me gusta a mí, Zoom, Bien bow, Lo que las mujeres quieren, una dedicatoria a los machos-fachos y la pregunta por “¿Fueron a la marcha?”, la gente que respondió con un único grito largo diciendo que sí, y Chocolate que dijo “yo también, estuvo divina, estamos viviendo este cambio de paradigma que hacemos todos los días” para inmediatamente tocar Ni una menos, un tema con una fuerte denuncia que profundizó aún más la lucha feminista en el patio del Konex. Volvía a latir la marcha del 8., a oír alto y claro que NO es NO. “¡Esta es la verdadera revolución!”, cerraba después de dos bises Chocolate con el público cantando “¡Aborto legal, en el hospital!”, una vez, otra vez, una más, dale otra, “¡Aborto legal, en el hospital!

Y Susy entre la gente, abrazando a cada fan, conversando, aplaudiendo, agitando y preocupándose junto a la organización, durante los dos únicos momentos donde se frenó la fiesta para asistir a dos personas que estaban descompuestas. Pasado el susto, el aplauso para celebrar que estaba todo bien y a seguir bailando. Susy es hipnótica, mira de frente, escucha con atención, se detiene con paciencia en cada pedido de selfie y avanza caminando entre la gente con su presencia compañera. Sabe que es el momento para ocupar los espacios le moleste a quien le moleste, y le cueste a quien le cueste. El feminismo le pertenece.

Justo después de Chocolate, volvió la Señorita Bimbo y lanzó un pedido de honestidad brutal: “Somos muy mentirosas con las fotos, ya está, como que no es el primer año de internet, ya sabemos que el plano desde arriba adelgaza cincuenta kilos, hay que ser un poco más honestes con lo que somos, hay que mandar más esa foto que aparece cuando levantás la notebook en la oscuridad, a la madrugada, y te ves en el reflejo, así, esa sos vos también. ¡Una buena papada nude!” Y aprovechando el aplauso llamó al escenario a Kumbia Queers, la banda que dio continuidad al baile con su tema Daniela. Fue un importante momento cuando denunciaron la represión a los feriantes de San Telmo y todo el patio del Konex grito ¡fuera Larreta! Y acto seguido, una vez más, ¡MMLYQTP! Momento más que oportuno para cantar Cuando estoy herida / me refugio en mis amigas, parte de la letra de su tema Tanto me quería. Siguieron La motochorra, Tiro al blanco, el estreno del tema No me digan señora, otro dedicado a la gobernadora Vidal, el ya clásico Feriado Nacional con el que piden alargar el fin de semana y el éxito Una, dos, ultraviolenta. El público pidió otra y otra más y la banda siguió tocando La isla con Chikas y cerraron su show apoyando a los docentes al grito de “¡Educación pública, segura y gratuita!

Foto por Karina Dos Santos

El festival era todo un éxito en ese momento, la gente acompañó, el Konex se llenó y todavía faltaba el cierre de la anfitriona, Miss Bolivia. Para presentarla, hizo su última aparición Señorita Bimbo con un monólogo sobre otro de los temas que está en plena discusión y disputa política, la despenalización de la marihuana. Es una decisión política decir che, yo fumo porro. No puede haber preses por cultivar en 2019. Hay que visibilizarse como usuarias y usuarios canábicas, ¡ya fue, amiga! ¿Qué vas a confiar en bayaspirina tu felicidad? No digas más pavadas, o sea, basta de decir cosas como que la marihuana es la puerta de entrada a las drogas, ¡la puerta de entrada a las drogas son las familias de mierda! ¡No la marihuana! Peligroso es que gane la derecha, no que me fume porro. Además, vamos a pasar el macrismo como podamos, yo en mi casa, en culo y vincha, fumando una tuca con sabor a pis”, y la gente estallando en aplausos y aullidos colectivos. Y así, antes de despedirse y dar paso a Miss Bolivia, Bimbo dejó tres revelaciones, por si todavía hacen falta recordarlas: “Uno, la policía no te está cuidando. Dos, Jesús tampoco. Tres, ¡el feminismo es con las trans, las travestis y les no bineries!”

Soy, fue el tema con el que abrió Miss Bolivia y otra vez se bailaba en el patio. Siguieron Ready, Gente que no, Cagón, María José y El paso, tema que Paz presentó diciendo “esta canción se la escribí a la música y al baile”, no sin antes haber agradecido cada aplauso y a la gente por estar ahí, por acompañar la primera edición del festival. Destacable el papel del cuerpo de baile de todas las bandas. En el caso de Miss Bolivia agitaron el ambiente con varias coreografías diferentes en cada tema, divertidas y exigentes para cualquiera que no sea realmente un atleta. Ya durante la tarde había pasado por el escenario un trío que presentó Chocolate, tres pibas que la rompieron con el street dance más remixado de todo el festival. Tremendas. Imposible no mencionarlo.

Miss Bolivia presentó su tema Bien Warrior dedicándoselo a la yuta y diciéndole a la gente “Gracias por venir a aguantar la parada”, siguió con Caprichosa, Calma y respira, Tan distintos, Loca y el Rap para las Madres, momento verdaderamente emotivo de homenaje a “las viejas”, como dijo. La emoción se extendió en su tema Paren de matarnos y la rabia se organizó cuando avanzó: “Este tema se lo dedico al fucking patriarcado”, y canto su clásico Tomate el palo. Se despidió con tres bises y la fiesta parecía no tener fin hasta que, una vez más, la ola verde llenó todo el espacio con “¡Aborto legal, en el hospital!”. Mucha gratitud de la anfitriona desde el escenario, a las bandas, a la gente, las técnicas, la lucha feminista, a todas y todes, recordando que hay que militar la Ley de Cupo Femenino en Recitales, y hasta el próximo Festi Pantera, que ya anda alborotando el pulso para un nuevo encuentro.

Fotos por Karina Dos Santos

 

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