DISPUTA INTERNA: La cultura se congela

Julieta Sanow
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Julieta Sanow

Licenciada en Comunicación Social. Periodista. Fueguina y Bostera. Amor por la cerveza, Keith Richards y los tiros libre de Juan Román.
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Con el fin de perfeccionar el uso de los recursos públicos incrementando la calidad de la acción estatal, corresponde efectuar un reordenamiento estratégico que permita concretar las metas políticas diagramadas, así como racionalizar y tornar más eficiente la gestión pública”.(…)  Considerando la trascendencia que la cultura representa como inductora del desarrollo y de la cohesión social, de su relevante papel ante la cuestión de la diversidad cultural y de la integración de comunidades minoritarias, así como en los procesos de igualdad de género y de las vinculaciones entre las comunidades urbanas y rurales, hacen necesaria la jerarquización del área mencionada”.

De este modo, se presentaba el pasado 7 de mayo el decreto 641, mediante el cual se creo el Ministerio de Cultura. Encabezado por Teresa Parodi, la jerarquización de la cultura a través del traspaso de Secretaria a Ministerio, pretendía ser una de las políticas fuertes con el fin de difundir, promover y estimular la actividad cultural en todas sus formas y sobre todo, democratizar el acceso a los bienes culturales.

Lamentablemente, desde su creación, persiste un conflicto que se profundiza. Desde el mes de agosto, aproximadamente, trabajadores pertenecientes al Ministerio vienen realizando manifestaciones consecutivas a fin de reclamar la continuidad de los contratos con el personal de la Casa de la Cultura de la Villa 31, así como también el rechazo a los recortes presupuestarios, y el pedido de  insumos básicos para los talleristas que trabajan dentro de las villas.

Además, denuncian un claro deterioro de edificios públicos inaugurados en el año 2013 por la presidenta Cristina Kirchner. Se trata de la Casa de la Cultura de la Villa 21 Barracas (lugar que se convirtió en sede central de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación), la cual manifiestan “se encuentra en estado de abandono”, al igual que la Casa de la Cultura que corresponde a la Villa 31, Barrio Padre Mujica de Retiro, donde ni siquiera se cumplen con los convenios previamente firmados por la gestión del ex secretario de cultura, Jorge Coscia.

Desde las diversas juntas vecinales, se reclama la desidia y el congelamiento de las políticas y proyectos culturales inclusivos que se venían proponiendo desde la gestión de Coscia. A raíz de estos hechos, y el desvío de los fondos correspondientes, se presenta una interna en el Ministerio de Cultura, a través de la cual la lucha de poder se encuentra latente. Movimientos y agrupaciones vecinales atribuyen la responsabilidad no solo a la ministra sino que principalmente acusan al subsecretario de Políticas Socioculturales y militante de La Cámpora, Franco Vitali.

LA ÚLTIMA…

Por estos días sobrevoló una nueva denuncia por parte de los vecinos. En este caso, un supuesto interrogatorio ejecutado desde el Ministerio de Cultura a los vecinos de la villa 21 Barracas: mediante de una especie de censo no solo se les consulta sobre su actividad laboral, sino que se involucran cuestiones políticas e ideológicas.

Según comentó un ex empleado del Ministerio, Ramón Sosa,  al periódico Mundo Villa, medio que llevan adelante vecinos de diversas villas de la Capital Federal, existe un ensañamiento con los militantes villeros que trabajan en las Casas de la Cultura de Villa 21 de Barracas y de Retiro que dirige Nidia Zarza. (Ver: STAFF CULTURAL)

“Les preguntan sobre sus vinculaciones y opiniones políticas, su relación con la agrupación Patria Grande –que postula a Víctor Ramos como pre-candidato a Jefe de Gobierno por el Frente para la Victoria, y por sus actividades fuera del horario laboral para ser o no reincorporados”, puntualizó Sosa. (FUENTE: http://mundovilla.com/article.php?idArticle=2147).

Distinguimos que no es solo un conflicto gremial, un reclamo salarial o laboral más, sino que prevalece la interna política y la disputa de poderes frentes a los intereses vecinales.

STAFF CULTURAL: La interna

Actualmente, el Ministerio creado en mayo de este año lo preside la antes mencionada,  Teresa Parodi, quien se ha manifestado infinidad de veces a fin al gobierno kirchnerista. Asimismo, durante 2005 – 2007 ya se había desempeñado en un cargo público desde la Dirección de Música de la ciudad de Buenos Aires. Parodi, en este conflicto sería la cara visible, ya que las acusaciones apuntan directamente al subsecretario de Políticas Socioculturales, Franco Vitali, quien se sumó al equipo de Coscia cerca del final de su mandato en abril de este año.

El joven militante de La Cámpora, ya había tenido un episodio de denuncia en su contra. En 2012 siendo el titular de la Dirección de Fortalecimiento de la Democracia, fue denunciado penalmente por los presuntos actos proselitistas de La Cámpora en escuelas primarias y jardines de infantes.

“Vitali, lleva adelante una actividad que, en teoría, es un taller para fomentar la participación democrática en niños y adolescentes, pero que, en realidad, implica un accionar proselitista a favor del partido de Gobierno dentro de escuelas públicas distribuidas a lo largo y a lo ancho de todo el país”, afirmaba en su momento el abogado denunciante perteneciente a la ONG Ciudadanos Libres por la Calidad Institucional.

Finalmente, la denuncia recibida en la Cámara Federal porteña fue sometida a sorteo y le tocó al juzgado de Norberto Oyarbide, donde quedó radicada con el número 8664/2012.

En medio de polémicas llega a la Secretaria de Cultura de La Nación, en donde mes después se produjo lo que se conoció públicamente como la renuncia de Jorge Coscia. De este modo, se activa el proceso de “jerarquización” de la Cultura a través de la creación del Ministerio y aparecen las figuras de Parodi, Vitali y  otro joven camporista Emiliano Gareca, subsecretario de Promoción de Derechos Culturales y Participación Popular.

Una vez en el poder, aparece este conflicto con los trabajadores de las villas que, según los vecinos, no responde a “deudas” o falta de presupuesto, sino se debe a un conflicto político. Asimismo, destacan que el acercamiento de Víctor Ramos, ex titular del Museo Histórico Nacional del Cabildo, a la figura de Daniel Scioli fue una de las causas de esta profundización del conflicto.

Victor Ramos, había sido nombrado por la presidenta Cristina Kirchner y en julio de este año fue despedido por la misma Parodi. Según manifestó Ramos, no le dieron justificativos. Recordemos que a su vez Ramos es dirigente del Movimiento Patria Grande y realiza un fuerte trabajo dentro de las Villa 21 Barracas y Villa 31. Posee un gran apoyo vecinal y será candidato en 2015 a Jefe de Gobierno Porteño. Por este lado viene la mano: las  villas, territorios a conquistar.

Previo a un año electoral… intereses diversos, disputas de poder e internas cada vez más profundas sobrevuelan. Un blanco en disputa: los barrios carenciados. En el medio los trabajadores, los vecinos y la cultura que se congela.

 

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