#Discriminación: Besos prohibidos

Victoria Fusco
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Victoria Fusco

Redactora at Corriendo La Voz
Periodista | Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social (UNLaM) | Apasionada por viajes, recitales y redes sociales | Contacto: victoria@corriendolavoz.com.ar
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La discriminación hacia el colectivo LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales), ya no toma por sorpresa a nadie. Le puede ocurrir a cualquiera y en cualquier lado. No hay límites. El último caso que tomó relevancia fue el de Marisol Senson y Magdalena De Santo, quienes concurrieron a la pizzería de la cadena Kentucky, ubicada en el barrio del Abasto, y fueron echadas por el encargado simplemente por besarse. Una práctica que es vista como “normal” en parejas heterosexuales, pero como extraña en parejas que no lo son.

Para repudiar esta acción realizaron una “besada” como forma de escrache en la puerta del local. Convocaron a través de las redes sociales a todos los que quisieran participar de la propuesta y el segundo viernes de noviembre 200 concurrentes bailaron, rieron, repartieron volantes y denunciaron el hecho discriminatorio. “La besada es una práctica de hace mucho tiempo, es un modo de visibilizar nuestros placeres”, aseguró Magdalena De Santo, una de las jóvenes afectadas.

https://www.youtube.com/watch?v=3E_elGhGQWI

La discriminación en tres actos

Primer acto: Noviembre de 2014, Capital Federal. Dos mujeres entran a una pizzería, se sientan en la barra y piden para comer y beber. Se dan un beso, pero el mozo les advierte que “eso” no se puede hacer porque están en un lugar “familiar” y que si continúan se tienen que ir.

Segundo acto: Agosto de 2014, tren Sarmiento. Una pareja de chicas sufre una humillación pública por parte del personal de la línea del tren, en el trayecto Moreno-Morón. También por acercar sus bocas. “Chicas inviten” o “hay criaturas” es lo que se escucha por los altoparlantes y que alborota a todos los pasajeros.

Tercer acto: Diciembre de 2013, La Plata. Dos muchachas se encuentran en un bar, toman un trago y se besan. El encargado se dirige a ellas y las invita a que se retiren. El dueño las increpa y les dice: “vayan a los bares para gente como ustedes”, “esto es una falta de respeto”.

 ¿Cómo se llama la obra? ¡Basta de Violencia Heteronormativa!

La heteronormatividad toma como inferior toda orientación sexual disidente y cualquier identidad de género que no respete el ser varón o mujer. Como travestis, transexuales, intersexuales, transgéneros, lesbianas, bisexuales y gays.

En los tres actos las víctimas de discriminación tomaron cartas en el asunto, hicieron fuertes escraches, intervenciones y denuncias. Posteriormente, las respectivas empresas se arrepintieron y pidieron disculpas. Es una experiencia que se repite frecuentemente en Argentina.

El Mapa de la discriminación 2013, investigación realizada por el INADI, observó que el 64% de las personas encuestadas consideró que en nuestro país se discrimina mucho al grupo LGBTTTIQ. Por otro lado, se estudió la visión de la discriminación a nivel regional y se llegó a la conclusión de que el Noroeste Argentino es la región que tiene una mayor percepción de la problemática. El 73% de los consultados percibió que se discrimina mucho a las personas no heterosexuales.

Avances y retrocesos

En los últimos años, gracias a la lucha, se sancionaron dos leyes muy importantes en relación a los derechos del colectivo LGBT: la ley de Matrimonio Igualitario y la ley de Identidad de Género. Pero los cambios se dan de a poco y todo lleva su tiempo. Todavía los cuerpos deben ser vigilados, disciplinados y castigados.

Magdalena, una de las chicas echadas de la pizzería afirmó que las leyes ayudaron mucho a cambiar la matriz cultural. Sin embargo, manifestó que es un mito que las leyes transformaron todo, “el matrimonio igualitario no erradicó la lesbofobia, ese es un error”. También describió a la sociedad actual como “una sociedad heterocentrada y machista, que le sigue resultando asqueroso ver a dos mujeres besándose”.

La consigna de la última Marcha del Orgullo fue: “Por más igualdad real, Ley Antidiscriminatoria y Estado Laico”.

 La ley Antidiscriminatoria vigente no incluye la orientación ni la identidad de género y en los casos de despidos laborales no se cuenta con la herramienta jurídica para poder efectuar las acciones correspondientes. Estos hechos confirman que a pesar de las conquistas, queda mucho por hacer en materia de concientización e inclusión de las minorías vulneradas.

 Desde Corriendo la Voz, nos sumamos y gritamos ¡BASTA DE DISCRIMINACIÓN!

Foto: Nota.org.

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