Día internacional por la visibilidad y despatologización intersex

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Gabriela Krause

Editora at Géneros
Periodista | Editora de Géneros | Poeta | Feminista | En mis ratos libres sueño con armar una banda disidente | Autora de Alikal & Misoprostol: caja de herramientas para sobrevivir al machismo.
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Hoy es el día Internacional por la visibilidad y despatologización intersexual. Esta fecha nace a partir de la realización de la primera manifestación intersex en reclamo de los derechos sobre su cuerpo en 1996 en Boston. Ese día, su activismo – representado por Morgan Holmes y Max Beck – participó por primera vez en la reunión de la Asociación Pediátrica Estadounidense

La propuesta, el día, apunta a sensibilizar y concientizar sobre la temática, abogando por los derechos de las personas intersex, sobre todo teniendo en cuenta que, al día de hoy, existe un enorme desconocimiendo sobre qué es la intersexualidad, incluso confundiéndola con la transexualidad.

Tocar estas temáticas implica reconocer que existe más diversidad que la que acostumbramos a ver y trabajar por el respeto de los derechos humanos y la no discriminación. 

Se calcula que el 1,7 % de la población mundial presenta estas características, pero las personas intersexuales no pueden ser cosificadas y limitadas a las estadísticas sino que deben ser reconocidas como sujetos de derecho.

Cuando se habla de derechos vulnerados de las personas intersexuales, se hace referencia a la integridad física, el desarrollo y la identidad de género. Son muchas las personas intersex que, a lo largo de los años, se ven forzadas a procedimientos quirúrgicos, no necesariamente por motivos de salud, sino para ser adaptadas al binarismo que impone la sociedad, que no tolera un cuerpo disidente por naturaleza, distinto a la norma, ni blanco ni negro.

En esta fecha, el año pasado, el activista por los derechos trans e intersex Mauro Cabral, escribió una carta para concientizar y explicar un poco cuáles son las necesidades de este colectivo, intentando desmitificar la creencia popular de que ser transexual e intersexual son lo mismo. Esto, que podría ser mal percibido si viniera de una persona ajena a alguna de las dos luchas, es perfectamente válido y muy alumbrador viniendo de una persona intersex, que ha atravesado un montón de procesos medicinales obligados y ha decidido, años después, transformar su supuesto cuerpo femenino en el de un hombre. 

Día de la Visibilidad Intersex 2016. Un mensaje de Mauro Cabral

Buenos Aires, 26 de octubre de 2016

Querid*s amig*s de GATE,

En este Día de la Visibilidad Intersex quiero conversar con ustedes como alguien que no solo es Co-director de GATE, una organización fuertemente identificada con el movimiento trans, sus objetivos, sus luchas y sus valores -sino que es también una persona intersex.

Cuando nací hace 45 años, y como sucede muy a menudo, no hubo ningún indicio de que fuera intersex. Me asignaron al sexo femenino y fui criado como niña. Recién en mi pubertad se descubrió que mi cuerpo era de alguna manera diferente de otros cuerpos femeninos. L*s médic*s aseguraron esto podría ser corregido mediante un procedimiento quirúrgico muy simple y que crecería para ser una mujer. Les dije que no quería ser una mujer, pero mi identificación masculina se tomó como prueba de lo necesario que era dicho procedimiento para arreglarme: para arreglar mi cuerpo y arreglar mi identidad. Fui forzado a una vaginoplastia, y casi 30 años después, sigo sobreviviendo a sus consecuencias: dolor crónico, insensibilidad, grandes cicatrices, y la sensación persistente de ser un hombre trans que fue terapéuticamente violado a durante seis años de dilataciones vaginales bajo anestesia general.

Comparto hoy esta historia con ustedes porque el Día por la Visibilidad Intersex es también un llamado a la acción. Como miembro de ambos movimientos, tengo que decir que hay muchas cosas que l*s activistas trans podemos hacer -y dejar de hacer- para apoyar los derechos intersex. Les daré algunos ejemplos:

La intersexualidad no se trata de una cuestión de identidades. Sí, para algunas personas la intersexualidad es una identidad personal y/o política y sí, muchas personas intersex enfrentamos dificultades para cambiar nuestro género legal, pero ser una persona intersex no se trata primariamente de la identidad de cada cual. Ser una persona intersex significa haber nacido con características sexuales (es decir, genitales, cromosomas, gónadas, etc.) que varían de los estándares masculinos o femeninos. Por lo tanto, las personas intersex no somos un tercer sexo natural, no tenemos un tercer género por definición, y dejar en blanco la asignación de sexo al nacer no es la manera de “hacernos justicia”. Tenemos que dejar de tratar las temáticas intersex como si fueran temáticas trans. En realidad, podemos colaborar mucho con el movimiento intersex dejando en claro lo errado que resulta este enfoque.

Algunas personas trans utilizamos intersex como una forma de explicar quiénes somos, o para dar sentido a nuestros cuerpos o identidades. Al hacer esto, la intersexualidad se convierte en otra forma de decir trans (o de decir queer, o de decir no binario). Sin embargo, ser intersex no es ser trans, queer o no binario: se trata de los cuerpos y de aquello que sucede a las personas que nacemos con esos cuerpos. Tenemos que dejar de instrumentalizar a la intersexualidad para nombrar nuestra verdad como personas trans.

Como activistas trans, odiamos cuando la T se incluye sólo como un símbolo; lo mismo vale para la I. No lo hagamos, y protestemos cuando otr*s lo hagan. Y, hablando de inclusión, algunas personas trans somos también personas intersex, pero los espacios trans a veces no tienen suficiente espacio (o no tienen espacio en lo absoluto) para reconocer la diversidad corporal. En realidad, las ideas binarias sobre los cuerpos y la humillación corporal hacen el mundo más complicado para tod*s. Trabajemos junt*s para desmantelarlas!

Muchas personas –incluyendo a muchas personas trans- tendemos a pensar en la intersexualidad como un fenómeno poco frecuente que afecta a recién nacid*s muy peculiares y, por lo tanto, simplemente ignoran lo común que es, y fracasan en reconocer la existencia de adult*s intersex. El movimiento intersex es fuerte, altamente sofisticado y políticamente comprometido en todo el mundo. No hablen en nuestro nombre: hablen con nosotr*s. Caminen con nosotr*s.

Durante los últimos cinco años, activistas trans e intersex hemos estado trabajando -a veces por separado, a veces en conjunto- sobre la reforma de la Clasificación Internacional de Enfermedades, luchando por nuestra despatologización, garantizando al mismo tiempo nuestro pleno acceso a la asistencia y cobertura sanitaria, y apuntando a identificar las conexiones intrínsecas entre nuestra patologización y violaciones graves a los derechos humanos. Reconocer y respetar nuestras interseccionalidades y diferencias mientras trabajamos en objetivos comunes no sólo es una buena manera de construir alianzas emancipadoras: es la única manera.

Cuando empecé a hacer activismo hace dos décadas no tenía las palabras adecuadas -para mí, para mi cuerpo, para mi identidad o para mi sexualidad. Sólo quería que el infierno por el que estaba pasando se terminara. A lo largo de los últimos 20 años he visto muchos cambios increíbles producidos por activistas fabulos*s provenientes de distintos movimientos. Sin embargo, historias como la mía -y muchas, muchas otras historias de estigma y discriminación, demutilación “normalizante”, de violación, de dolor y de silencio- se siguen repitiendo, en diferentes hospitales en mi propio país y, seguramente, también en sus países. Nosotr*s -ustedes, yo, tod*s- nos merecemos ver la primera generación de personas intersex disfrutando plenamente de sus derechos humanos. Trabajemos junt*s para que esto suceda en el tiempo de nuestras vidas.

En solidaridad,

Mauro Cabral

Global Action for Trans Equality (GATE)

Despatologizar ¿para qué? 

Según Mauro Cabral, la patologización de la diversidad corporal intersex convierte a los cuerpos intersex en propiedad médica, y a quienes los encarnan en víctimas potenciales o reales de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.

En muchos lugares, incluida la Argentina, la despatologización pretende también una ruptura definitiva con el status de «paciente». Generalmente, encarnar características sexuales – físicas o no – que varían de lo común en el género establecido al nacer resulta patológico, lo que significa que las personas intersex o trans que sufren patologías son también estigmatizados por los médicos a la hora de abordar las consultas. Esto, yendo más allá, implica que el hecho de que una persona intersex o trans reconozca una enfermedad – VIH, alcoholismo u otras adicciones, dolor crónico, depresión, infecciones crónicas – la/o lleve a tener que responder un montón de cuestiones respecto a su condición, que nada tienen que ver y desconociendo que son personas tan expuestas a estas patologías como cualquier otra.

No es novedad. Las mujeres estamos acostumbradas a esto. Cuando nos enfermamos, la hipótesis principal es siempre el embarazo. Incluso si somos mujeres vírgenes pero ya desarrolladas. A la hora de donar sangre, todavía figura entre las preguntas la condición sexual de las personas que se presentan. Si sos homosexual, parece, sos un factor de riesgo. Para ser médicos, la verdad, son bastante cuadrados.

Para alumbrar un poco más, aquí los contactos acercados por quienes llevan a cabo esta lucha:

– Información sobre el Día Internacional de Visibilidad Intersex: intersexday.org/es

– Si querés sumarte a la Iniciativa Internacional de GATE sobre Reforma de la Clasificación Internacional de Enfermedades, enviá un mail a icd@transactivists.org

– Si sos una persona intersex, o creés que podrías serlo, acá estamos: justiciaintersex@gmail.com

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