Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer

Oriana D'Angelo
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Estudiante de Lic. en Ciencias de la Comunicaciónen la UBA | Redactora de Corriendo La Voz | Oriana@corriendolavoz.com.ar
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Desde 1960 a 2015, hay cuestiones en materia de violencia de género que siguen igual: igual que en los gobiernos de facto; igual que en épocas lejanas, hay atrocidades que siguen sufriendo las mujeres en manos de los mismos “machitos violentos” de entonces.

Hay cosas que no cambian a menos que la sociedad cambie, se informe, se involucre y se movilice. Hoy, como cada 25 de noviembre, hay diversos puntos de encuentro a los que te podés acercar para empezar el cambio en esta realidad. Lo mínimo que hagas, es mucho para las víctimas. Salí a la calle, luchá contra la violencia.

Historia. ¿Por qué el 25 de noviembre?

El 25 de noviembre de 1960, las hermanas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal – quienes eran conocidas y representadas como “las Mariposas”, nombre secreto para realizar sus actividades políticas clandestinas –, iban rumbo a visitar a sus esposos a la cárcel, cuando fueron interceptadas por miembros de la policía secreta del dictador Rafael Trujillo. Las metieron a la fuerza en un auto y las llevaron a un descampado, donde las mataron a golpes y puñetazos. Entre toda la vorágine, las hermanas ahorcaron a uno de los policías que estaban allí.

Al terminar con la paliza, los otros dos empujaron el auto con los tres cuerpos adentro por un precipicio. “Tres mujeres y un chofer fallecieron en un vuelco”, tituló la prensa local al día siguiente.

Pocos creyeron esa información, y la noticia de múltiple asesinato corrió rápidamente de boca en boca.

Las “Mariposas” fueron importantes activistas en la lucha por la libertad, por los derechos de las mujeres y por la democracia, lo que las llevaba a luchar sin tapujos contra uno de los dictadores más despiadados de América Latina.

En conmemoración de este hecho, en 1981 en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, se sugirió esta fecha para rendir homenaje a las tres hermanas Dominicanas, declarando el día como Día Internacional contra la Violencia. Debido a las repercusiones de este encuentro, el 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (A/RES/48/104) y el 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

De 1960 a 2015

En 1960, las hermanas Mirabal fueron asesinadas por el dictador Trujillo por oponerse a su régimen despótico y conservador, lo cual nos indigna desmedidamente, sobre todo por la forma en que lo hicieron, con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 1990, a María Soledad Morales, bajo el gobierno democrático de Carlos Menem, dos ‘hijos del poder’ la drogaron, la violaron, la golpearon y la asesinaron con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 2006, a Nora Dalmasso, bajo el gobierno democrático de Néstor Kirchner, la estrangularon en su casa residencial en Río Cuarto, Córdoba. La asesinaron con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 2013, Ángeles Rawson, bajo el gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner, fue encontrada en una bolsa de basura en el CEAMSE, tras ser abusada sexualmente. El portero del edificio en el que vivía la asesinó con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 2014, a Melina Romero, bajo el gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner, la desaparecieron a la salida de un boliche en San Martín, el día de su cumpleaños, y luego de golpearla y abusarla, la mataron y la tiraron al río, con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo

En 2014, a Silvia y Yamila Rosso, bajo el gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner, su vecino, luego de años de hostigamiento, las asesinó a balazos, con tanta impunidad y con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 2015, Daiana García, bajo el gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner, fue asesinada, tras ser secuestrada cuando iba rumbo a una entrevista laboral. La asesinaron  con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

En 2016, Lucía Pérez, bajo el gobierno democrático de Mauricio Macri, fue asesinada, tras ser violada y empalada brutalmente hasta morir de dolor. La asesinaron con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo.

Todas ellas son una (muy) pequeña muestra de mujeres que fueron asesinadas con una crueldad que no creemos posible que exista en este mundo, y no podemos creer, tampoco, que sus asesinos siguen impunes. Si bien el día de hoy contamos con el Primer índice Nacional de violencia machista, confeccionado en el margen del programa Argentina Cuenta La Violencia Machista, es muy difícil lograr una estadística exacta de la cantidad de mujeres que perdieron su vida a lo largo de la historia en manos de la violencia de género, por un lado porque hace poco empezaron a registrarse estos casos (en manos de ONG’s, por ejemplo), y por otro porque son muchísimos los casos que no salen a la luz, que no se mediatizan y que se evaporan puertas adentro. 

Hoy, en Argentina, cada 30 horas es asesinada una mujer producto de la violencia de género. El machismo está tan vigente como siempre.

Pero además de todas ellas, de todas las que perdieron su vida en manos de un “machito violento”, están las que sufrieron abusos sexuales y sus violadores tuvieron el aval de la justicia para gozar de libertad:

Como Iara Carmona, quien denunció en 2011 que su padrastro, Carlos Marcelo Cuello, policía de la bonaerense, había abusado sexualmente de ella desde los 11 a los 15 años, y los jueces lo absolvieron por falta de pruebas. Al apelar al caso, los jueces de Casación pidieron una prórroga, y todavía se espera una sentencia.

Como Rocío Girat, quien denunció a su padre, Marcelo Girat, suboficial de la Armada, por haber abusado de ella desde los 13 a los 17 años. La sentencia fue de 14 años, pero podría gozar de prisión domiciliaria, a pesar de no padecer ninguna enfermedad ni ser mayor de 70 años. Al apelar y luchar, Rocío logró que su padre cumpla la condena en cárcel común.

Como Maira y Mariana Gomez y Loana Sosa, tres hermanas que tuvieron que luchar contra poder político y judicial para que sus violadores, Guillermo Sosa y Osvaldo Victor Sosa paguen por más de 10 años de sistemáticos abusos.

Como Fabiana Bilat, que está luchando por justicia para su hija, que fue abusada por su padre a los 4 años.

Y además, están las que sufren violencia de género en la cotidianeidad. La cual, hoy por hoy, todas las mujeres sufrimos aunque sea una vez:

ganar menos que un hombre en el mismo puesto de trabajo,

que te digan “piropos” en la calle,

“atender” a tu marido,

tener miedo de salir sola de noche,

que en una entrevista laboral te pregunten si tenés planes de quedar embarazada,

que te digan “puta” por ejercer tu sexualidad libremente,

que la trata de blancas exista, y que ningún gobierno ni Estado se ocupe de combatirla.

La lista de tipos de violencia es larga, lamentablemente, lo que demuestra que de las “Mariposas” hasta hoy, poco se ha mejorado en materia de violencia de género, de cosificación de la mujer, de machismo y de patriarcado. Y es por eso que hoy, como cada 25 de noviembre, decidimos buscar la justicia y la visibilización que tanto se nos niega como mujeres.

violenciamachista

Movilizaciones

Hoy, como el 3 de junio, exigimos Ni una Menos. Pero también exigimos más conciencia, más educación, y más protección. Las mujeres sabemos cuidarnos solas, pero mejor es si estamos acompañadas y contenidas por el contexto legal (no de un hombre, no de un “machito”).

Se van a estar realizando movilizaciones en todo el país, y también en otros países, otros continentes, ya que la fecha es internacional. Es importante que salgamos, una vez más, a visibilizar las problemáticas que nos involucran a las mujeres y de las que todos – también los hombres – debemos denunciar. 

Hoy en día, con las redes sociales, hay más difusión y una comunicación más veloz, por lo que los casos de violencia de género, femicidio, abusos, etcétera, se propagan rápido, pero así de rápido también se olvidan, porque un caso tapa a otro, una noticia se sobrepone a la otra, y así es como nos olvidamos y naturalizamos la violencia. Es indispensable, en estas situaciones, no mirar para otro lado. Las víctimas nos necesitan, y sus familiares también. Desde Corriendo La Voz estamos siempre atentos a cualquier caso que se nos cruce, para aportar, desde nuestro lugar, con la difusión, con el compromiso, porque cuantos más seamos, menos por arriba nos van a pasar.

No es necesario remontarse a gobiernos de facto, a épocas pasadas, a sitios lejanos para entristecerse por una mujer asesinada cruelmente, para indignarse y enojarse. No es necesario ni fructífero para nadie decir “cuanto lo siento”, “pobre chica”, si no hacemos algo para cambiar esa realidad. Hoy está esa posibilidad al alcance de todos, salir del sillón a la calle a ver cuántos casos más que los que se muestran en los medios, más que los que pasan de un canal a otro y se olvidan, más que los que se cuentan en las estadísticas hay realmente en la sociedad. Es momento de dejar atrás las estigmatizaciones que nos impusieron los medios de comunicación cuando nos contaron lo atrevidas que eran algunas de las víctimas, lo descuidadas por sus padres, lo rebeldes, o el barrio en el que vivían, y tomar conciencia que es una problemática que atraviesa a todos por igual, y de la que nadie está exento.

Te invitamos hoy a que te acerques al punto más cercano que tengas, a dar tu apoyo a las víctimas, a las que ya no están y a las que están en lucha; pero también te invitamos a que te sientas parte de esta causa que, en definitiva, nos compete a todos: nunca nadie está exento, y es por esto que luchamos, nos movilizamos y nos manifestamos. Es por todas, acordate que juntos somos más. Necesitamos de vos. Te esperamos, donde quieras, pero te vamos a estar esperando.

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