#Cultura Editoriales independientes: una manera de transformar la realidad

    Pablo Castro

    Pablo Castro

    Redactor at Corriendo La Voz
    Vivo en Mar del Plata. Licenciado en Psicología. Coordino un taller literario en una institución de salud mental de Mar del Plata. Codirector de la revista PSUM. Mi libro Carne de Aleph fue publicado en enero de 2017 por Peces de Ciudad ediciones.
    Pablo Castro

    Dicen que se venden menos libros que años anteriores. Por lo menos así lo aseguran las grandes cadenas. Hay lectores que se quejan de que todo lo que se publica es puro marketing y de dudosa calidad literaria. Escritores nóveles aseguran que nadie les da lugar, que sólo se publican a autores con reconocimiento previo o clásicos de otros tiempos. Pero pese a esta especie de “apocalipsis literaria“, hay una nueva esperanza: las editoriales independientes.

    Particularmente me gusta el arte que empuja desde abajo. Ese que de alguna forma trae novedades, rarezas. Pero nada es gratis dentro del capitalismo. Y para que esos artistas se hagan un lugar, muchas veces necesitamos de alguna especie de mecenas. No creo que las editoriales independientes lo sean, ya que, por ejemplo, no parecieran millonarios. Pero al menos son las que fuerzan la aparición de nuevas voces en el mundillo literario.

    ¿Pero qué es una editorial independiente? ¿Independiente de qué? ¿Dónde están sus libros? ¿Qué tipo de literatura publican? ¿Cómo llegamos a ellas? ¿Qué las diferencia de las grandes editoriales? Podríamos esgrimir variados argumentos a favor de una definición equis. O debatir sobre la necesidad o no de tales editoriales. Hacer un ensayo sobre las interrelaciones entre independencia y literatura, o del rol social. Pero no. Preferimos otro camino, más humilde quizá. El camino de las fuentes; el camino de las personas que día a día construyen estos proyectos literarios. Intentaremos algún tipo de respuesta a los interrogantes planteados a partir de la palabra de algunos amigos y amigas que forman parte de distintas editoriales independientes.

    Como primer punto a dilucidar, tenemos la pregunta de qué es una editorial independiente. Dice Soledad Blanco, editorial Peces de Ciudad, que lo que caracteriza a las Editoriales Independientes es que son editoriales de “capital e ideas”. En una línea similar, y ampliando incluso la respuesta de Blanco, Mariana Kruk de Halley Ediciones destaca que las E.I se definen por “defender criterios de selección, por la forma de manejarse con los autores distinta a las demás editoriales, por la necesidad de tener un catálogo al cual cuidar, pero también personas a las cuales cuidar, tanto autores como lectores.” Para Francisco Costantini perteneciente a la editorial Letra Sudaca,La independencia la da, hoy en día, no pertenecer a ninguno de los grandes grupos editoriales, esos pulpos que compran editoriales no tan grandes, independientes, y las transforman hasta hacerlas perder su identidad”.

    Independencia  entonces como algo marginal de lo que viene dado por el juego del mercado y los grandes grupos editoriales. Cuando hablo de marginal no me refiero a fuera de la ley, sino más bien márgenes entre la idea de vender un libro y relacionarse de manera directa con escritores y lectores. Las Editoriales Independientes nos proponen, entonces, un permanente desafío hacia las reglas impuestas por el capitalismo que pretenden gobernar hasta tus gustos literarios.

    Otra categoría que surge con mucha fuerza es la de identidad. Algo que las conforma y les da sustancia y, por ende, diferencia de las grandes editoriales. Una identidad que es individual, pero al mismo tiempo grupal. Es decir, cada editorial independiente tiene su esencia que la hace única e irrepetible. Pero al mismo tiempo pertenecen a un colectivo que va más allá de sus planes individuales, una identidad colectiva de lo qué es una E.I. Tal es así que Mariana Boh de M.B. Editorial hace hincapié “en el poder transformador de la cultura que habita en un libro”. A modo casi de un manifiesto, Boh asegura: “Creemos firmemente en el incuestionable sitio de objeto cultural de altísimo valor que tiene el libro y queríamos tener suficiente libertad para trabajar con nuestros criterios.” En consonancia, Costantini agrega: “editar es una manera de transformar la realidad”.

    Esta categoría de identidad considerémosla unida a la de independencia, y así descubriremos que las Editoriales Independientes. Como ya se mencionó, dichas editoriales desafían en algún sentido al mandato capitalista que pareciera reinar dentro de los grandes grupos editoriales. Proyectos literarios que luchan por abrir grietas. Pero que no están solos, sino que forman parte de un colectivo cultural emergente desde otros ámbitos artísticos: musicales, plásticos, escénicos. Desde distintos y disimiles espacios, hay una fuerza emergente que cuestiona a la cultura dominada por las reglas del mercado.

    Cuando agarro un libro en un festival, feria o lo que sea, me pregunto qué proceso lo diferenciará del que puedo conseguir en cualquier librería. En estas conversaciones con amigos editores, inmediatamente surge el tema económico, lo cual va de la mano con la mayor capacidad de distribución y llegada a lectores.  “La selección del material (de las grandes editoriales) tiene más que ver con una idea de producto en la que intervienen muchos factores, o engranajes en la ´línea de producción.”, destaca Mariana Boh.

    En general hay consonancia sobre las dificultades económicas para sostener proyectos emergentes. En esta línea, justamente uno de los grandes inconvenientes que suelen tener las E.I. es el de la distribución, ya que para las grandes cadenas eso resulta mucho más fácil. En cualquier librería se consigue lo que publica una gran editorial. Pero el de una Editorial independiente es de más difícil acceso. Pese a tales problemas, todos concuerdan en la importancia y lo satisfactorio de sostener sus proyectos. Francisco Costantini, por ejemplo, considera que una E.I. tiene una línea, hasta una ideología de lo que representa un libro, y la sigue, quizá sabiendo que no va a ganar tanto con tal o cual libro.

    Como vemos, la diferenciación con las grandes editoriales es un punto que marca una identidad y da consistencia a cada uno de los proyectos literarios. Por lo tanto, nos pareció importante profundizar en las impresiones que nuestros amigos y amigas tenían al respecto.

    Mariana Kruk  afirma que la diferencia (con las grandes editoriales) está principalmente en el volumen, y eso trae consigo algo obvio, lo primero que resignan las editoriales grandes es calidad del trato con el autor.” Otra línea de análisis para diferenciar las independientes de las grandes editoriales nos la brinda Soledad Blanco, quien en sintonía con Boh y Costantini sostiene: “Las editoriales emergentes no basamos el día a día en el análisis de mercado. No editamos porque algo pueda ser best seller o un boom en ventas.”

    En líneas generales, las Editoriales Independientes van transformándose en el tiempo, pese a sostener, como vemos, cierta ideología, una evolución y crecimiento que, según estos editores, apunta a mejorar sus proyectos.

    Desde su experiencia en Letra Sudaca, Francisco Costantini, por ejemplo comenta que al principio sus libros eran artesanales. “Imprimíamos en nuestras casas, nosotros comprábamos el papel, pegábamos las hojas, y cada ejemplar era único, irrepetible, por su diseño. (…) Luego, a partir de Criminis Causa de Juan Carrá comenzamos a editar en un formato tradicional, más que nada para poder hacer tiradas más grandes y llegar a más lectores”, puntualiza Francisco. Soledad Blanco también resalta el crecimiento de Peces de Ciudad destacando los más de cien títulos editados desde 2015 y un grupo de trabajo que paso de dos a seis personas, incluyendo diferentes editores de poesía, narrativa, dramaturgia y narrativa infantil.

    Pero pese al desarrollo y crecimiento editorial, la ideología es algo que, según todos, se mantiene y profundiza. Mariana Boh considera: “Paradójicamente uno se vuelve más idealista. (…) a nosotros nos atraen esos libros que quisiéramos financiar porque consideramos que es un crimen que no lleguen a conocerse dentro del público lector.” Soledad Blanco se suma a esta idea y destaca que los pilares intactos son  libros y autores cuidados.

    En líneas generales cada Editorial Independiente busca destacarse. Quien alguna vez haya recorrido una feria del libro o festival sabe que la oferta literaria es abundante. Hay de todo. Cuesta imaginar algo que no esté editado y publicado. Desde grandes editoriales con tiradas de miles de ejemplares, hasta humildes proyectos artesanales.Sin embargo, pese a todo ese despliegue editorial, cada vez se notan más los proyectos independientes. En ese sentido queríamos saber qué publicaban las E.I.

    Las E.I. consultadas mantienen un consenso respecto a la calidad literaria. Dice Mariana Boh: “Somos unos idealistas, el tiempo que dedicamos a cada ejemplar tiene que ver con el amor que sentimos que tiene que poseer un objeto de arte.”  Por el lado de Peces de Ciudad, según Soledad Blanco, se busca que el material sea original y que el autor posea voz propiaCostantini, por su parte y en Letra Sudaca afirma: “Publicamos lo que nos gusta (…) Libros que tengan algo que decir pero que además estén bien escritos, donde se note que el lenguaje es valorado y no sólo tomado como un medio para un fin. La forma importa tanto o más que el contenido”.

    Respecto a qué tipo de literatura publicar, en Halley Ediciones Mariana Kruk comenta: “Yo decidí abocarme sólo a poesía y a la narrativa en verso (…) Y quiero trabajar fuertemente los dos extremos del verso, el hiper corto, minimalista, económico con sus palabras y el otro, el súper largo.” En Letra Sudaca, dice Francisco Costantini que “Sólo permanece (la colección) de género fantástico, Gabinetes espaciales. Publicamos narrativa (cuento y novela), ensayo y poesía (aunque con menos frecuencia).”

    Las cartas están jugadas. Ya no tenemos excusas. Hay alternativas para quienes queramos leer algo nuevo. No todo está en un ranking de ventas; no todo es un libro clásico de más de cien años. Invitación que hacemos a las amigas y los amigos lectores a qué estén atentos a lo que surja de estas editoriales.

    Mariana Boh, por ejemplo, nos adelanta que en M.B. Ediciones este año van a generar una antología cuya temática será el humor. Asimismo van a convocar a un concurso cuyo premio será en efectivo y la publicación del ejemplar. Por el lado de Halley Ediciones, Mariana Kruk nos adelantó que en marzo inauguró la colección narrativa en verso con ´Una sombra entre nosotros´ de Francisca Mauas y en abril llegará un libro de poemas llamado ´Terapia poética’ de Romina Guzmán.  En Letra Sudaca destacan: “Este año publicaremos Leyendas, de Carlos Gardini (…) También vamos a sacar ¡Alemania, Alemania! de Federico Polleri, un autor uruguayo muy importante.”

    Como vemos las editoriales independientes tienen mucho para ofrecernos. Insisto: letras que no necesariamente aparecen en los rankings de los más vendidos. Autores que día a día renuevan la literatura.  Una independencia que implica un trato “humano” con el autor y el lector. Una resistencia hecha de letras, de esfuerzo, de talento, de manchas de tinta. Editoriales independientes que ven la literatura más allá de un fin comercial y de los best seller. Un mundo nuevo nos espera. Y las Editoriales Independientes nos brindan un pasaporte hacia esas experiencias.

    Recuerden que más allá de buscar a las editoriales amigas y otras en ferias de libros y redes sociales, pueden encontrarlos en la web.

     

    Más info sobre las editoriales mencionadas en esta nota

    Comenta

    Print Friendly, PDF & Email