Cuando el hardcore es unión y solidaridad

Juan Agustin Maraggi

Juan Agustin Maraggi

Editor de Análisis Político y Social en #Corriendo La Voz | Colaborador en Revista Mascaró | Estudiante de Sociología en la Universidad de Buenos Aires
Juan Agustin Maraggi

El domingo se realizó el festival solidario ‘El mejor recuerdo’, que tuvo como principal fin juntar dinero para la familia de Fer Mifi, quien falleció en el mes de Marzo. El evento fue una demostración de que la música es unión y solidaridad, es acción y lucha. Desde Corriendo La Voz nos hicimos presentes y mediante esta cobertura fotográfica y crónica te contamos cómo se vivió.

En el mes de Marzo, Fer Mifi, cantante de Los Cabrones falleció tras un accidente de tránsito. Sus amigos, amigas, compañeros y compañeras de vida decidieron juntarse para despedirlo y rendirle homenaje de la mejor manera: un festival solidario que las y los que acudieran no podrían olvidar.

Si uno suele acercarse a recitales de la escena seguro se cruzó, lo escuchó, le compró un sánguche vegano o intercambió palabras con Mifi. Estaba en todas las movidas o festivales, en las marchas, sólo o acompañado, pero siempre presente. Tras su muerte, sus compañeros de banda, amigos, amigas y conocidos y conocidas decidieron transformar la tristeza en un acto de lucha, reconocimiento, solidaridad y agradecimiento por haber podido transitar parte de sus vidas con él. Pronto comenzaron a cranear cómo juntar plata para ayudar a su familia a paliar los gastos actuales y venideros. La idea cayó sola y decantó de la práctica cotidiana; un festival solidario.

La idea inicial consistió en un festival con una entrada accesible y una feria comunal donde todo lo recaudado fuera destinado a la causa. Más temprano que tarde notaron que lo que inició como una idea iba a superar sus expectativas. Algunas de las bandas confirmaron su lugar en el escenario incluso antes de estar definida la fecha y el espacio, haciéndose cargo -también- de la organización. Como muchas y muchos de los que se encuentran en la ‘escena’ son artistas, emprendedores y emprendedoras -e intentan manejarse en la autogestión para no depender de terceros ni patronales-, rápidamente donaron discos, vinilos, cassettes, ropa, pegatinas, parches y miles de objetos para sortear y vender.

El ‘boca a boca’ comenzó su curso y se volvió imparable. El Festival, apto para todo público, no sólo significó para muchas y muchos poder despedir a ‘Mifi’, sino también demostrar que la solidaridad es la esencia de la escena.

El día que la solidaridad y unión se hizo cuerpo

Llegó el domingo y la cita estaba programada para las quince horas. Las puertas de La Cultura del Barrio (LCDB) abrieron temprano y se dio inicio al movimiento multitudinario para acomodar y armar todo. La selección del lugar no es casualidad, Mifi, como muchas y muchos, había hecho de LCDB su lugar y se había apropiado del mismo, no sólo pasaba ahí mucho tiempo, sino que también se encontraba involucrado – en mayor o menor medida- en sus actividades.

Desde temprano empezaron a armarse las ferias y entre las y los feriantes fueron organizándose para distribuirse entre los espacios del lugar. Muchos sellos independientes y bandas donaron las ediciones físicas de su música – incluso la banda Atentado de Chile envió lo suyo- y las mesas desbordaban de material para la causa.

Mientras la gente llegaba, los abrazos no se hicieron esperar. Se dispusieron diez mesas repletas de arte, discos, ropa y zines a precios populares en un sector. En otro, se depositaron cuatro mesas con diferentes comidas veganas, preparadas para la ocasión.

Debajo de la gigante bandera que indica que en ese espacio se lucha contra los prejuicios, el racismo y la xenofobia, se armó la mesa para pasar música y los parlantes comenzaron a musicalizar para todas y todos los presentes. Desde los Ramones hasta Eskorbuto, desde cumbia hasta ska. Mientras el lugar se iba llenando -individualmente o de a grupos- llegó el momento de la primera banda.

Los integrantes de Derribando Prejuicios subieron al escenario para iniciar el recorrido. Arrancó la música y arrancó el agite, mientras las primeras menciones a la importancia de la unidad en esta fecha y el recuerdo de Mifi se hicieron presentes. La banda viene circulando y gritando en el under del hc desde mediados del año pasado y aportó una cuota de rabia para darle los primeros gritos a la fecha. Si bien su primer EP, Incitación a la acción, ya había sido presentado en sociedad dos días antes, esta fecha también sirvió para extender la misma a un público que iba haciéndose presente.

Después de un ‘set’ cargado de energía ya nos imaginábamos cómo seguiría el evento. Los espacios vacíos se iban llenando de personas y de sentimientos encontrados, entre risas, abrazos, nerviosismo y lágrimas. Sin ánimos de ser determinantes, la despedida de Mifi empezó a tomar y a forjar el ambiente que suponemos le hubiera encantado. Pibas y pibes que no se conocían bailaban e interactuaban, personas que no se hablan por diferencias unidas bajo una misma causa, otras y otros tantos que hace mucho no iban a recitales unidos y unidas, familias disfrutando y muchas personas conociendo un lugar que el homenajeado sentía como propio.

La música continuaba por los parlantes y muchas y muchos de los asistentes se acercaban a los stands para comprar o para ofrecer ayuda o relevo. Las y los feriantes se bancaban con una sonrisa el paso de las horas y compartían su firmeza y convicción a cada comprador o compradora, colaborador o colaboradora.

Pasadas las seis y media el escenario se iluminó nuevamente para que suba Trincheta. La banda Straight Edge arrastró una energía que terminó de convencer a todas y todos que había que expresarse saltando, gritando, moviendo el pie o como sea, pero no quedarse quieto o quieta. 

En el agitado set pudimos escuchar muchas de las canciones provenientes de ‘Antigiles’, su primera y excelente placa. En un mensaje inclusivo y característico de la banda y el espacio donde se encontraban, agradecieron la presencia de todas y todos, ahondando en la convivencia de distintas culturas callejeras que dejaron sus diferencias por la causa: “Acá hay skins, hay gente del hardcore, hay sXe, gracias”

Entre tema y tema – según este cronista los mejores momentos se los llevaron ‘Abusaste’ y ‘Una cosa’– desde abajo del escenario se empezó a cantar “Mifi no se murió, Mifi no se murió, que se muera la yuta” .

Trincheta dejó el escenario en un mar de abrazos y aplausos y llegó el momento de la cumbia. Entre Pablo Lescano, ‘A la comisaría’ de Bajo Palabra y los presentes descontrolados y descontroladas bailando, los pibes de IANS empezaban a moverse para subir al escenario.

Para esa altura LCDB ya estaba llena. En el mar de emociones, palmadas, risas y abrazos, ese salón gigante parecía un ambiente ínfimo, un antro pequeño inundado de gente. IANS (a quienes entrevistamos el año pasado) tomó por asalto el escenario y si alguien se estaba sentando, rápidamente debió haber pegado un salto. Para ellos también el festival resultaba de más emotivo. Durante todo el año pasado realizaron ‘Contra Toda Autoridad Tour’ junto a Los Cabrones.

Inmersos en la emotividad y el acompañamiento, dieron un set cargado de sensaciones y referencias. El listado repasó un mix de canciones de sus tres discos, desde ‘así paso mis días’, ‘1312’, hasta ‘Puñal’ de su última placa. Los quince temas parecían a priori seleccionados en cuanto a la rabia y bronca contenida y esa necesidad de expresarse, como también en un intento de canalizar y transmitir la euforia que se vivía arriba y abajo del escenario.

Todas las canciones fueron una oda al constante movimiento y la acción, a escupir la bronca y disfrutar de lo que se estaba viviendo. Después de la potencia  y grito de guerra de ‘nadie lo va a hacer por vos’, Stivo tomó la palabra para llevar el set a su punto más alto: “Más allá de la relación que hayan tenido con él – o no – todos tenemos un buen concepto suyo y eso es lo que venimos a compartir hoy. La verdad que yo me siento bastante privilegiado de haber podido compartir recitales, la calle, lo que sea con él. Así es que este tema habla de por qué estamos acá, habla de Activar o Morir, que no importa si sos straight, skin, si sos hc, melodico o lo que quieras, lo que importa es que estés acá, poniendo lo que hay que poner para ayudar a la flia de Mifi. De corazón, ¡gracias!”.

Activar o Morir continuó con 50/50, y las emociones ya ocupaban todo cuerpo que existiera. Para seguir en el ritmo IANS tocó ‘Gordo y policía’ y todos y todas estallaron. La canción es uno de los emblemas de Los Cabrones y uno de los temas que Mifi grabó para el disco “Veneno para ratis”. A partir de ese momento nada fue igual, el pogo era uno, los abrazos eran uno, todas y todos eran uno.

El clima ya era incontrolable y llegó el momento de la última banda y esperada por muchas y muchos. Da-Skate tomó la posta y repasó sus quince años de carrera con una energía insuperable. La banda arrasó con LCDB en un set que saltó entre sus cinco discos y resultó perfecta para cerrar la noche. Sus letras, cargadas de análisis sociopolítico e histórico, cargadas de esperanza y compañerismo lograron captar el momento que se vivía a la perfección.

Su primer disco ‘Bhopal’ tomó gran importancia y predominancia en el set, e hizo saltar y cantar a todas y todos los presentes. ‘Nuestras fuerzas como un huracán’, canción profunda y en busca de un compromiso y acción, siendo su nombre mismo un resumen exacto de la noche que se iba cerrando. 

La banda demostró no sólo que entendió por qué estábamos ahí, sino también que tenía mucho para aportar y que su música podía ser un excelente canal para expresarlo. El mosh movía al público y las palabras lo unían. Da-Skate se despedía en aplausos que a más de uno le habrá dejado las manos rojas y entre gritos que dejaron a los pocas y pocos con voz, afónicos.

Terminó Da-Skate, terminó la última banda, de a poco se iba terminando el movimiento y muchas y muchos mirábamos para los costados. ¿Ya está? ¿terminó? ¿y ahora?. Una sensación de cansancio, de unión y de alegría hacían que todo fuera extraño. Los abrazos continuaron, las lágrimas de algunas y algunos también y había que volver cada uno a lo suyo. Eso sí, el mensaje es claro, la unidad y la solidaridad nos quedaron marcadas en la piel y difícilmente alguien pueda olvidar lo que el festival significó y lo que se logró.

Pero esto no termina acá, la unión no es una palabra para llenarse la boca y la solidaridad menos. Las y los compañeros de Mifi ya estan planificando una segunda parte para el 20 de Mayo, en pos de continuar con lo que se gestó y terminar de juntar la plata necesaria para la familia. Para quienes quieran dar una mano, para quienes ya la hayan dado y quieran volver a hacerlo, para aquellas y aquellos que entienden al hardcore como unión y solidaridad, como acción y revolución, el veinte nos vemos ahí.

 

PH: Nico Avelluto

 

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