#Cronica Miau Trío en Rosario: un viaje musical al pasado

Ímagen extraída del FB de la banda
Leonela Esteve Broun

Leonela Esteve Broun

Redactora at Corriendo La Voz
Estudiante de Letras. Feminista. Melómana. Tengo una frase de Friends para todo.
Leonela Esteve Broun

El jueves pasado Miau Trío visitó la ciudad de Rosario para regalarnos toda su magia y su humor. Bajo el cielo nocturno, el trío nos deleitó con un setlist entre antiguo y moderno, que transformó el aire rosarino. En esta crónica, te invitamos a revivir un show increíble.

La noche pedía música. En la terraza de la cúpula de la Plataforma Lavardén, Rosario nos regalaba un clima primaveral único: un cielo nocturno seductor, un aire fresco y revitalizante y la expectativa del público que miraba al escenario todavía vacío, a la espera.

Cerca de las nueve y media, las artistas entraron a escena. Vestidas de negro y brillo, Rocío Katz, Mariana Michi y Rocío Iturralde, mejor conocidas como Miau Trío, pisaron las tablas y empezaron el show con Tarde Baby, la canción de su autoría que fue la cortina de la serie homónima de UN3, para luego seguir con Shout, Sister, Shout. El tema, popularizado por las Boswell Sisters, encarna a la perfección el espíritu del trío: con armonías vocales impecables y una base instrumental minimalista, generaron un clima entre místico y mágico. “Yo siento que estamos adentro de una nave, viajando”, dijo Mariana, poniéndole palabras a lo que todes estábamos sintiendo.

Acto seguido, nos deleitaron con la obra más antigua de su repertorio, Hand me down my walking cane, que data de 1880 pero que las chicas trajeron al 2018 con una destreza musical sorprendente. Le siguieron It don’t mean a thing, canción de la autoría de la famosa dupla Duke Ellington-Irving Mells, que nos envolvió con su melodía cautivante y su pulso irresistible sobre el final, y Un reencuentro fatal, tema propio del trío, que nos puso a todes en movimiento con su ritmo de swing.

El clima se puso melancólico y sentimental como Mood indigo, un hermoso blues que resaltó el contraste entre las voces, así también como la carga emotiva que las Miau Trío despliegan en el escenario. Era fácil olvidarnos de dónde estábamos, acunados por la música que nos regalaban.

Pero las chicas no solo son cantantes excepcionales sino que también manejan con una facilidad contagiosa la performance cómica, como demostraron con Minnie the Moocher’s Wedding Day y Ácaro. Antes de cantar el primer tema, anunciaron: “han sido engañados, porque esto es una boda” y se calzaron velos de novia que le pusieron un tono divertido a la canción. Con el segundo, el humor estuvo presente no sólo en el acting de ellas, sino también en la letra y la interacción con el público. Ácaro es la primera composición del trío en español y, según dijeron, su contenido trajo problemas de interpretación, por lo que nos dejaron en claro que la canción trata de “un ácaro que se enamora de una persona alérgica”. Las risas fueron moneda corriente durante todo el tema pero sobre todo cuando, durante una parte que ellas misma denominaron como “comedia musical”, invitaron a la gente a seguirlas con una coreografía creada por ellas mismas.

Llegando al final del show, se sucedieron Sentimental Gentleman from Georgia, Was that a human thing to do y la bellísima Canzone silenziosa. La canción, escrita por el trío, combina una melodía cargada de dulzura con la cadencia irresistible del italiano para crear una vibra arrebatadora, que nos transportó a todes de Rosario directo hacia Italia.

El cierre vino de la mano de Why don’t you practice what you preach, que contó con una traducción al español muy especial, a través de carteles que reversionaban con humor el contenido de la letra; y, finalmente, con el clásico de Elvis Presley, Love me tender, que por medio de los matices y contrastes de las voces de las cantantes, le puso el broche de oro a una noche por más de especial.

Comenta

Print Friendly, PDF & Email