#Cronica Don Lunfardo, Sembrando Huertas en San Justo

Lucas Mariano Otero

Lucas Mariano Otero

Periodista que viene agitando emociones desde hace tantos años.
Lucas Mariano Otero

Los platenses de Don Lunfardo y el Señor Otario pasaron nuevamente por San Justo, en esta oportunidad el lugar a copar fue el Teatro Woodstock. Un show impresionante que dejó perplejos tanto a seguidores de antaño como a primerizos que debutaban en el Baile Sakado. Como es costumbre, una lista larga repasó la discografía de la banda y una escenografía acondicionada a una temática selvática se llevó todas las miradas.

Cuando llega el día que toca DLSO, inmediatamente las sensaciones de manija y ansiedad alcanzan su pico máximo porque, sin menospreciar a otras bandas, ésta transmite una mística y posee una fuerza en vivo muy pocas veces vista. Los soldados del agite son parte de todo esto. Para ellos es más que un grupo humano que realiza rock, son su droga preferida. Como dice una vieja canción, “todos somos parte de este show”.

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PH: Florencia Nieves

Llegando a las cercanías del Teatro, se visibilizaban muchos lunfarderos con su “copete” en mano, intercambiando anécdotas, hablando sobre el próximo disco (recémosle al señor por la lluvia, el sol y su pronta salida) y la futura fecha en tierras cordobesas -20 de Mayo-.  El crecimiento de Don Lunfardo no es solo musical, y eso se ve con los fanzines denominados “Rescatate!”, un mini librito que predica el “Lunfardo universal” a sus fieles. Estos fueron entregados a penas se ingresaba al salón. En su contenido se pueden apreciar textos alucinantes que están buenísimos para entrar en clímax.

Previo a la salida de los músicos, el actor Diego Bortolotti otorgó un show siendo un árbol más, dando vida a la flora y anticipando los indicios que se venía Don Lunfardo. El comienzo fue una patada al mentón, adrenalina pura, casi a las 2:00 am, Nada Maldra Sal y Parkavioleta dieron la bienvenida a la fiesta espiritual. Sin dar mucha habladuría en el principio del toque. El poeta con hambre de descontrolar y garganta lunfarda, Luciano Chino Angeleri  fue el autor de manejar la danza rara que te obliga a volar.

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PH: Florencia Nieves

Sin dar un minuto de descanso, siguieron Los días pasan y Fotógrafos del Abismo, este último les dio el rock que estaban buscando, ese “algo que los haga levantar”. Esta banda te obliga a pensar ¿Qué clase de monstruo sos Don Lunfardo? Increíble que estos chicos logren tanto con solo una canción.

Las primeras diez canciones fueron siempre en subida, desde la hermosa letra de Solíamos terminar en Vuelos hasta la oscura Negros o Misiles con Mantequilla, que ruega brindar por todo lo malo ya que lo bueno está por llegar. También sumergirse en las guitarras apabullantes de Marcos Tradetti y Federico Lozano en  Futbol Inc y Gobernar es el Delito. Luego cayó Ojos de Coto de Caza, tema del tan esperado tercer nuevo disco (considerando como Demo al disco homónimo o Álbum Verde).

El agite se vio desbordado llegando hasta casi la puerta, nadie quería quedarse quieto, la banda sonaba impecable y daban cátedra rockera. Por algo se llevan el título de “La Leyenda del Under” y no es para menos.

La “Chacarera!” de Marginadytos marcó un quiebre por su letrilla cruda, que refleja la difícil vida de las personas en situación de calle. Un enorme telón cubrió gran parte de Woodstock ante el grito de “Cuidado que ahí viene la indiada”. A la deriva yacen tus vidas y 52 Héroes de Fango entregó esa siniestra oscuridad.

Luego vino un intervalo necesario para tomar un respiro ante una gran primera parte, pero como se sabe, al público no lo bajan ni con puré de rivotriles. Las caras eran una mezcla de: sorpresa, alegría, cansancio y un deseo interno de que nunca termine. Abrazos y risas. Charlas con alguna bebida de por medio. Reencuentro con algunos personajes.

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PH: Florencia Nieves

Para la segunda parte, una gran versión de Buenos Aires New York dio el inicio del segundo tiempo. Seguida Tan Gil Como el Destino, otra de la próxima placa que provoca incendiarnos de alegría por lo que vendrá. La canción perfecta la tuvo Mi Amigo el Mostrador con ese rock and roll que describe alguna vivencia que podríamos tener en las noches de bares. Canción emblemática lunfarda a la orden.

Si de canciones emblemáticas hablamos, Rambo es Gay es una de ellas. No hubo nadie que no pudo no corear ni saltar este tema tan crítico hacia los yanquis. Llegando a las últimas de la noche, el Chino dejó el aviso que después de la fecha de Córdoba iban a parar hasta la pronta salida del nuevo LP. Una noticia para festejar. Canción Paracacaídas, Cosmonautas, Películas y Cicuta oscurecieron aún más la noche. Otra más que viene pidiendo pistas de lo fresco es Yazco, con ese ritmo hipnótico.

La anteúltima de Fotógrafos del Abismo, Respirar es lo de Menos, una gran sorpresa porque estuvo un tiempo sin sonar en vivo. Ahora volvió y nos refugiamos en su poesía.  El Patio de Atrás y Demasiado Humo, otras de las más pogueras y ya dando indicios del final. El adiós estuvo de la mano de CK (A Cabisna Kamoña), un emblema que lleva Fotógrafos en su interior. Locura hizo brotar en la pista porque sin DLSO no hay vino que les endulce los latidos. Luego Paolo Maquerni hizo lo suyo para posteriormente cederle la última nota a Pogo, el himno lunfardo por excelencia y  una marca registrada en los finales de cada fiesta espiritual. Todo San Justo giró haciendo pogo y rondas que desenredaron un baile sakado para despedir a la banda.

Las almas se retiraron satisfechas por esa noche, porque el 20 de Mayo, los Espiritus que Yerguen caerán con sus naves en Córdoba.

*Gentileza de fotos: Florencia Nieves

 

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