Cielo Razzo brilló en el Vorterix

Daniel Adrian Lico

Daniel Adrian Lico

Redactor at Corriendo La Voz
Periodista. Estudiante de Comunicación Social en UNLaM. Toda la vida tiene música. Messista e hincha de la Selección. Todo es política.
Daniel Adrian Lico

Todo estaba planeado para arrancar a las 21 horas puntual. Faltando diez minutos para la hora señalada, el Teatro ya mostraba estar a tope y cuando se apagaron las luces, la marea de gente se fue acercando a las vallas. Todo estaba listo. Se empezó a escuchar el ya familiar: “Vamo’ Cielo Ra’… vamo’ Cielo Ra’…“. Se abrió el telón y aparecieron ellos, Pablo Pino (Voz y Guitarra), Diego Almirón (Guitarra y Coros), Fernando Aime (Guitarra), Cristian “Narvy” Narváez (Bajo), Javier Robledo (Bateria y Coros) y Marcelo Vizzarri (Teclados).

El inicio, al igual que en el Luna Park, fue con Tus Pasos. En los primeros acordes se podía asegurar que la calidad del sonido era de gran nivel y cuando Pablo arrancó con su voz casposa, todo empezó a tener sentido. El show siguió con la potente Luminoso y la gente se entregó por completo al desgarro que se genera cuando se entona “No hay nada/ más liviano que el surgir temprano/ de las olas que desarman tu ilusión”.

La inconfundible intro de Barek llegaba para bajar la excitación y conectar aún más al público con sus ídolos. La conexión fue total al momento en que Pablo esbozó con emoción: “Algún día el saber será un lugar mejor/ y el espejo de la gente/ ya no será el dolor”. Ya el recital estaba encaminado para que la noche sea ideal, y así lo reconfirmó lo afinada que sonó Obtuso.

Una vez finalizada Conexión, los músicos se encaminaban a tocar el siguiente tema, pero algo los detuvo. Los cánticos que sus fanáticos comenzaron a agitar desde abajo del escenario. Miraban atónitos y sólo podían agradecer tanta demostración de afecto.

En ese contexto, el cantante de la banda, se cargó el charango y dio rienda suelta a Cochico. La lista de temas siguió con Disfraz, Sociedad y Alcalina, después de este último, fue momento de los primeros agradecimiento del show. “Lo que vivimos ayer (haciendo referencia al encuentro que se realizo en la Cervecería Berlina donde se firmaron discos y se hizo un mini acústico) fue increíble, gracias chicos, chicas“, comentó Pino con mucha sinceridad.

Otra vez, fue momento de bajar la tensión y encontrarse con la emoción. Posdata empezó a resonar por todo el Vorterix. La mirada del público, perdida al ver a Cielo Razzo en escena lo decía todo. Comunión total entre seguidores y músicos. El ambiente dejó todo preparado para una seguidilla de temas con la ya habitué incorporación de Facundo, trompetista de la banda rosarina “La Bolsa“. Así se dio lugar para que comience Cinco Locos, y la gente coreó el estribillo sin dudarlo “Desarmar/para armarse otra vez“, una linda consigna para los tiempos que corren.

No me va, estuvo conectada con una fuerte y armónica intro entre trompeta y bajo, que antecedió a uno de los grandes éxitos de la banda. Las guitarras de Diego y Fernando, se conjugaron para arrancar Alma en tregua. La fiesta fue total, hasta las personas que todavía mantenían cierta calma se desbordaron, y fue uno de los momentos mas exultantes de un show a todo volumen.

Hasta los artistas se dieron cuenta de la energía que los conectaba con sus fans, y Pablo tuvo que hacerlo carne: “Gracias, hay sonrisas que son muy sinceras y que hacen bien“. Facundo se bajó del escenario, y llegó una buena sorpresa, hacia siete años que no sonaba Escorpión, ese impasse se rompió la noche del sábado.

No podía faltar, y no faltó, Estrella que salio como siempre. Esa canción es casi un himno a esta altura y les presentes así lo vivieron, se arrodillaron en el piso, se subieron a los hombros de sus acompañantes, cantaron con el corazón en sus gargantas y Cielo Razzo no defraudó. Pablo, relegó la voz al público y se escuchó perfectamente gritado por todas las almas “Dame solo un pedazo/ solo un pedazo/ de amanecer“.

Sin respiro, Galope se llevo todo puesto. El tema tiene un ritmo y una letra que se complementan en un punto perfecto, las bases de Javier y “Narvy” te llevan a puro cabezazo, mientras que Pablo te entrega parte de su talento al cantar: “cuento con tu voz para cuando llegue el momento/ dame galope que seguimos despiertos“.

El final de Madre poder se engancha con la primera – y única – pausa del show. Con mucha euforia, los músicos antes de salir de escena, agradecen infinitamente, que con lo mal que esta el país, se pague una entrada para ir a verlos, y aseguran que todo esto los hace muy felices. Aparecieron algunos cánticos contra el presidente, pero fueron perdiendo fuerza. La gente quería mas rock.

Y así salio a demostrarlo la banda oriunda de Rosario. La cruz fue la pieza elegida para arrancar el ultimo bloque musical, el publico se hizo cargo de cantar la frase de bandera “Es tu locura mi firme razón“, y la performance del conjunto fue estelar.

En la bella Tu refugio pudo observarse como muchos fanáticos y fanáticas se regalaban dedicaciones de amor con frases como “Esta vez lo que brilla es tu arte” o “La belleza es poder verte transpirar“. Como un rayo pasan Monos, Demas y Vieja caña hasta que lamentablemente llega el final.

Mientras sonaban los juegos de batería, bajo y guitarras, esperando el riff inicial de Sin Salida, Pablo se despide de su público. Quedó resonando en los oídos el “Vayas a donde vayas la lluvia te va a alcanzar/ tenes que hacerte amigo de esta tormenta” que dan ganas de pelear todas las pardas que la vida te regala.

El show terminó con la gente ovacionando a sus ídolos, pidiendo algún tema más -que no se puede dar por una cuestión de permisos- y con la foto característica de los integrantes de la  banda y sus seguidores detrás.

Cielo Razzo es una mezcla de fuerza, sentimientos y música arriba del escenario. Desde sus músicos, hasta los “plomos”, que hicieron un trabajo fenomenal.

El amor entre el publico y Cielo Razzo es un destino inevitable.

Fotogaleria: Belu Gonzalez

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