#CoolturaPRO Los deslices literarios de Cambiemos

Gabriela Krause
Redes:

Gabriela Krause

Periodista | Escritora | Poeta, feminista y militante de causas que se presumen perdidas. ¿Dónde está Santiago Maldonado?Contacto: genero@corriendolavoz.com.ar / breveeternidad@corriendolavoz.com.ar
Gabriela Krause
Redes:
La falta de chequeo – ¿o de lectura? – por parte de los responsables de comunicación del PRO genera más confusión en la Cultura.
¿Desmedida impericia o un “1984 moderno”?

No es novedad que nuestro gobierno – precisamente el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, en la Ciudad de Buenos Aires – no es muy ducho en el ámbito de la cultura. De hecho, podríamos llamar a lo que ejercen como tal, y seríamos más fieles a la verdad, cooltura. Lo que hacen es una especie de fusión entre lo que ellos consideran trascendental en las obras de artistas argentinos y usarlos meramente como productos de marketing. No es sorprendente: para ellos, quienes vivimos en el país, más que ciudadanos, somos números que conforman un gran mercado. El neo-liberalismo nos está tapando, de a poco, con basura para el no-entendimiento.
.
En algunas escuelas todavía se manda a los alumnos a leer 1984. Esto sólo es explicable por la evidente incapacidad que ostenta Cambiemos de reconocer textos y entenderlos. Probablemente estos responsables de comunicación, por ejemplo, no sepan cuáles son las lecturas curriculares ni de qué se tratan. Pero sólo estoy suponiendo. Vayamos a lo concreto.
.
129576_subitem_fullA mediados de este año, en el subte, surgió una polémica por un cartel que homenajeaba a Borges en una estación de la línea C. La frase decía “con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad”. Firmaba “Jorge Luis Borges”. 
.
Esta frase no sólo no es de Borges, lo que ya de por si supone un error más que insólito por parte del gobierno: no podría, tampoco, serlo. Si la persona encargada de seleccionar el escrito que acompañaría en la foto hubiera leído, alguna vez en su vida, a Borges, sabría inmediatamente que estos dichos no le pertenecen y, sin más, se reiría. Esta frase no coincide, ni en una coma, con alguna frase dicha alguna vez en toda la obra que abarca el universo borgeano.
.
Entonces sólo podemos pensar en dos alternativas: o en el PRO hay infiltrados, o realmente no tienen demasiada idea de por dónde caminan. Optemos por la segunda y recordemos que, para justificarse y explicar el error cometido, culparon directamente al Archivo General de La Nación, argumentando que ellos sólo pidieron una frase y, desde el Archivo, les enviaron esta.
.
Otra vez sopa
.
Cuando pensamos que podríamos olvidarnos del error cometido (y nos adentramos en todo un mundo de PROblemas que nada tienen que  ver con la literatura), Cambiemos redobla la apuesta con otro afiche polémico: en la estación Callao del subte, una foto de Cortázar ilustra una frase firmada por él, como homenaje. La frase dice “Mi diagnóstico es sencillo, sé que no tengo remedio”. La frase pertenece, en realidad, a Alejandro Betitinotti y, efectivamente, aparece en Rayuela, más precisamente en el capítulo 39. 
.

    “Por supuesto Oliveira no iba a contarle a Traveler que en la escala de Montevideo había andado por los barrios bajos, preguntando y mirando, tomándose un par de cañas para hacer entrar en confianza a algún morocho. Y que nada, salvo que había un montón de edificios nuevos y que en el puerto, donde había pasado la última hora antes de que zarpara el Andrea C, el agua estaba llena de pescados muertos flotando panza arriba, y entre los pescados uno que otro preservativo ondulando despacito en el agua grasienta. No quedaba más que volverse al barco, pensando que a lo mejor Lucca, que a lo mejor realmente había sido Lucca o Peruggia. Y todo tan al divino cohete.

    Antes de desembarcar en la mamá patria, Oliveira había decidido que todo lo pasado no era pasado y que solamente una falacia mental como tantas otras podía permitirme el fácil expediente de imaginar un futuro abonado por los juegos ya jugados. Entendió (solo en la proa, al amanecer, en la niebla amarilla de la rada) que nada había cambiado si él decidía plantarse, rechazar las soluciones de facilidad. La madurez, suponiendo que tal cosa existiese, era en último término una hipocresía. Nada estaba maduro, nada podía ser más natural que esa mujer con un gato en la canasta, esperándolo a lado de Manolo Traveler, se pareciera un poco a esa otra mujer que (pero de qué le había servido andar por los barrios bajos de Montevideo, tomarse un taxi hasta el borde del Cerro, consultando viejas direcciones reconstruidas por una memoria indócil). Había que seguir, o recomenzar o terminar: todavía no había puente. Con una valija en la mano, enderezó para el lado de una parrilla del puerto, donde una noche alquien medio curda le había contado anécdotas del payador Betinoti, y de cómo cantaba aquel vals: Mi diagnóstico es sencillo: / Sé que no tengo remedio. La idea de la palabra diagnóstico metida en un vals le había parecido irresistible a Oliveira, pero ahora se repetía los versos con un aire sentencioso, mientras Traveler le contaba del circo, de K.O. Lausse y hasta de Juan Perón.”

cortz-sub

Mi diagnóstico es sencillo: sé que no tengo remedio. Ahí está. El problema es que no sólo aparece en el capítulo, sino que no deja lugar a dudas de que la frase no es propia. Rayuela es una obra repleta hasta el tope de hipertextualidades. El autor conversa con distintos artistas, monologa sobre ellos, los analiza, los hunde en el barro. No se puede tomar cualquier frase de Rayuela sin tener en cuenta el contexto. Podríamos estar citando a cualquiera. Es evidente, otra vez, la falta de lectura del equipo de comunicación de la PRO cooltura. Yo me pregunto. ¿Por qué no darán el ejemplo, antes de pedir resultados mediante una Evaluación Aprender? Me pregunto, también, con qué cara se indigna Darío Lopérfido cuando una banda de rock como es Babasónicos menciona, al pasar, que no se moja la ropa interior por tocar en el teatro Colón. ¿Qué cultura estamos defendiendo?
.
Mauricio Kartún, en su Facebook, también supo ver el error y realizó su descargo. En el posteo, manifiesta: “Estación Callao del subte B. Un gran afiche oficial de homenaje a Julio Cortázar cita como frase propia, trascendente y representativa de toda su literatura:”Mi diagnóstico es sencillo: sé que no tengo remedio”. Rayuela.
Cualquiera que pase por favor registre la foto completa y súbala.
Otra grosería de la nueva patria globalizada (hablo de globitos), gente que come cultura chatarra de parado en google. Se lo encargaron a una agencia de publicidad, pusieron “mejores frases de Cortazar” en el buscador, vieron quinientos cartelitos cursis como este con eso y felices levantaron de allí.
Nadie se preocupó por ir a la novela.
La frase está en Rayuela, es cierto, pero por supuesto no es de él”. Luego, vuelca el texto original del capítulo señalado, para culminar manifestando que 
La frase -que hasta la cantó Gardel- es de Betinoti, por supuesto, pero a quién le vas a hablar ahí de Betinoti…

Ya habían hecho hace un tiempito algo parecido con Borges.
En unos días saldrá un paposo de camisa celeste sin corbata bajo traje azul diciendo con acento del Newman “Mala mía”, y a mi me darán unas ganas de llorar…”

Es interesante el punto de vista de Mauricio, por ser el dramaturgo un referente de absoluta vigencia en la escena artística nacional. El pueblo, aunque quieran imponerle cualquier cosa y volverlo una masa amorfa, sabe valorar a los artistas que, afortunadamente, siguen exaltando la necesidad de comunicar y de hacerlo bien. Queremos que la cultura sea un derecho y deje de considerarse un hobby para ricos. Para eso, debemos analizarla, conocerla, defenderla desde la cultura misma.

¿El próximo afiche cultural del PRO?
¿El próximo afiche cultural del PRO?
Y volviendo a 1984, la siempre vigente distopía escrita entre 1947 y 1948 por George Orwell, cabe preguntarse, por lo menos, si realmente hay una falta de lectura o una sobrelectura de la coyuntura social que permite que estos pequeños “deslices” nos bajen una línea de no-comprensión. ¿Quieren que seamos más maleables? ¿Quieren que seamos menos cultos? ¿Quieren reservar a la cultura en un palco preferencial, para unos pocos?
 
“La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza.” (1984) Y la cultura, ¿qué es? ¿O acaso quieren que nos convirtamos, ahora, en esos ignorantes que garantizan la fuerza del estado totalitario y vigilante que, paulatinamente, va recortando libertades?
 
Malas noticias, Cambiemos: el pueblo leyó. El pueblo lee. El pueblo se percata de estos errores polémicos y… se ríe. Por lo menos, y esto es tragicómico, algo que no puede negarse es que la caminata en círculos de Cambiemos nos hace reír. 
Comenta