#BreveEternidad Noticias de ayer

Gabriela Krause
Redes:

Gabriela Krause

Editora at Géneros
Periodista | Editora de Géneros y Breve Eternidad | Poeta | Feminista | En mis ratos libres sueño con armar una banda disidente.
Gabriela Krause
Redes:

Latest posts by Gabriela Krause (see all)

1.

Amanece cansino, gris y lluvioso en la ciudad y un diario tirado en la Plaza De Mayo se corruga, se moja hasta la desmaterialización. Es un diario con noticias de ayer, vigentes hoy pero no mañana. Mañana no existe. Mañana ya no es.

Como una máquina del tiempo o una cueva hacia otra línea temporal, la cámara de Diputados ha votado en el pasado las consecuencias oscuras que linearán nuestro futuro. Sin Delorean ni Fitito, los trabajadores debemos subirnos otra vez a un tren que no paró más que unos ratos, porque parece que dadas las cosas en este país nadie aspira a cobrar alguna vez una jubilación.

No hay futuro.

2.

El diario tiene frío. Está cansado de gritar a cuatro vientos lo que pasará si se aprueba esta vez una reforma que ya se aprobó. Pero el diario nace ya siendo el pasado. Las noticias son eso: ecos del pasado. Aunque fuera en presente, ¿cuánto duran? Un rato.

No hay futuro.

Mi abuela también tiene frío. Está cansada de preguntar a cuatro vientos lo que pasará si se aprueba esta reforma ya aprobada, ya votada, ya celebrada por los medios que hacen el juego al discurso oficial. Pero mi abuela también comienza a ser el pasado. Las abuelas solían ser eso: ecos del pasado, el presente y el futuro fundidos en un cuerpo aguantador. Aunque ahora lo sigan siendo, ¿cuánto aguantarán? Un rato.

3.

Hace poco, mi abuela me decía que “este gobierno llegó para arruinarle la vejez”. La mezcla de sensaciones supongo que algunos con abuelos conscientes la conocerán: ganas de abrazarla, de decirle “no te canses de luchar”; ganas de llorar, pensando siempre “estás cansada. ¿por qué no lo estarías?

4.

Quisiera que todos los viejos del mundo pudieran reposar en mi espalda. Los levantaría a todos, si tan solo tuviera la fuerza de Hulk. El enojo ya es mío, lo hice carne. Quisiera decirles ya va a pasar, todo va a pasar, estamos los jóvenes para ustedes, como ustedes estuvieron a su vez para formar un futuro que hoy conocemos como establecido pero que un día no tenía derechos para nadie, para nosotros menos.

Quisiera agarrarlos a todos, traerlos a casa, cocinarles un plato de algo muy rico, hacer un fogón con un diario quemado que los llene para siempre de calor.

5.

Hace tanto frío. El diario está cansado y se corruga hasta quedar sin voz. Afuera, en algún lugar del mundo que es este país, el presidente, cansado, pobrecito, con tantas cachetadas recibidas, da una conferencia de prensa.

Es siniestro. Es sádico. Es tragicómico. Es agotador.

6.

¿Qué mal le hicieron las cacerolas al señor policía?

7.

El diario de hoy habrá que resguardarlo. De la lluvia, de la intemperie y del olvido. En ese diario, figuran los nombres de quienes embargaron nuestro futuro. En ese diario figurarán las imágenes de quienes ayer nos quisieron recortar el presente. Probablemente, no sea Clarín. Probablemente, tampoco La Nación. Probablemente no sea ninguno. Por las dudas, agarrar un anotador. Y anotar: el pueblo no olvida. El pueblo no se rinde.

8.

No tengo miedo.

Si tengo miedo, ellos ganan.

No tengo miedo.

Si tengo miedo, ellos ganan.

No tengo miedo, aunque amenace el hambre con copar la escena, y mi vecina festeje una medida que la puede dejar sin vivir o sin poder soñar nunca más. No tengo miedo, porque el miedo es lo que necesitan los cobardes que nos gobiernan para someternos. Alguna vez leí a Galeano decirlo, y hoy lo releo para hacerle honor: el miedo manda. “El hambre desayuna miedo”.

No tengo miedo. No tenemos miedo. Ni el diario, cagado de frío en una plaza llena de pisadas de botas tiene miedo. No tenemos miedo: no nos desayunarán.

Foto: Marcelo J. Moreno

Comenta

Print Friendly, PDF & Email