Ahora que sí nos ven, Baby Etchecopar se va a caer

    Leonela Esteve Broun

    Redactora at Corriendo La Voz
    Estudiante de Letras. Feminista. Melómana. Tengo una frase de Friends para todo.
    Leonela Esteve Broun

    Ángel Pedro Etchecopar, mejor conocido como “Baby” Etchecopar tiene una larga trayectoria machista. El periodista, quien conduce el programa El Ángel del Mediodía por Radio 10, no tiene ningún reparo en sacar a relucir su retórica violenta y misógina en cada oportunidad. En su historial patriarcal, tiene frases como «Si tu hija de doce años sale mostrando las tetas y haciendo trompita, hay una provocación, porque no es casual que de golpe aparezcan tantos violadores», y agresiones profundamente sexistas como las que le dedicó a Catherine Fulop cuando ella se posicionó a favor de la legalización del aborto: «Ayer Catherine Fulop, que ahora es actriz de carácter no deja de decir pelotudeces, era mejor cuando mostraba el culo».

    Sin embargo, no siempre “Baby” puede salirse con la suya. Este jueves 20 de diciembre la justicia porteña falló contra el periodista, quien estaba imputado por discriminación y violencia de género y lo obligó, como parte de la probation, a ceder durante 5 meses, 10 minutos semanales de su programa de radio a referentes feministas.

    El ideólogo fue el fiscal Federico Villalba Díaz de la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°18 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su propuesta fue ratificada por la jueza Susana Prada, al frente del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31. Villalba declaró a Clarín que el objetivo de este acuerdo fue que “la audiencia de Baby Etchecopar pudiera escuchar otras voces y otras explicaciones distintas de lo que están acostumbrados a escuchar.” Se trata, en definitiva, de otorgarle a las voces de las mujeres y del movimiento feminista la oportunidad de ingresar a aquellos medios de comunicación que funcionan como espacios de poder y de construcción de sentidos simbólicos, culturales y políticos.

    La denuncia fue realizada por Claudia Barcia, luego de que Etchecopar agrediera de manera violenta, sexista y misógina a una dirigente del Movimiento Evita durante una entrevista y dijera, unos días después, al encontrarse con un escrache contra él, que se trataban de “negras vagas” y “planeras”.

    El fallo contra Etchecopar cobra una revelación importantísima en el contexto actual. En primer lugar, porque se trata de poner en funcionamiento lo que se encuentra estipulado desde hace casi 10 años en la ley 26.485, de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales. Dicho texto garantiza el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia, que no es sólo física o sexual sino también psicológica y simbólica. La presencia de voces feministas en el programa de “Baby” es un paso en favor de construir un periodismo que se encuadre en los marcos legales vigentes y que deje de alimentar la violencia machista.

    Pero también, implica un avance en la lucha por revalorizar y empoderar la palabras de las mujeres. En un país que se encuentra sacudido por la acción colectiva de actrices argentinas que decidieron levantar la capa de silencio que encubrió durante tantos años la violencia patriarcal y machista que las mujeres venimos sufriendo desde siempre, la sanción que esta probation implica para alguien como Etchecopar, que desde su lugar de poder, se encarga de desacreditar, menospreciar y ridiculizar las voces de las mujeres y las disidencias, no es menor. Cuando las mujeres decimos “ya no nos callamos más” no sólo estamos denunciando abusos, violaciones y violencias sino que también estamos reivindicando nuestro lugar en esta sociedad y nuestro derecho a poner en práctica nuestra palabra y nuestros discursos en toda su potencia política y en igualdad de condiciones.

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