#24M Arderá la memoria hasta que todo sea como soñamos

Foto por Mai Romano
Bianca Coleffi

Bianca Coleffi

Estudiante de Historia y Comunicación Social. Colabora en Corriendo La Voz y Rock and Ball.
Bianca Coleffi

La masiva marcha del 24M, no solo fue reivindicativa de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, sino también un gran repudio al plan económico de Mauricio Macri que golpea fuertemente a los derechos humanos del pueblo argentino.

Desde temprano se asomaban las primeras banderas y poco a poco las columnas que nacían en el corazón de Plaza de Mayo, se iban formando. A 43 años del último golpe cívico-financiero-eclesiástico-militar, la histórica marcha del 24 de marzo encontró a todes en las calles, manteniendo intacta la defensa por la verdad y la justicia, y demostrando que por más golpazos que reciba la memoria, en éstos tempos, nadie está dispuesto a volver atrás.

Foto por Mai Romano

La marcha que, convocó a miles y miles de personas, no solo fue un hecho vivo en la memoria popular, sino también un gran repudio a las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri en materia de derechos humanos, y que, en el acto central, las abuelas no tardaron en demostrarlo: “El repudio a este gobierno es permanente, y se está demostrando, porque todos los días se están violando derechos humanos. El derecho al trabajo, a la salud, a la educación pública, a la libre expresión”, enfatizó Taty Almeida

“A este gobierno le repudiamos toda su gestión en materia de derechos humanos durante estos años. Las cárceles domiciliarias, el 2×1 que por suerte pudimos interrumpir, y por supuesto la reconstrucción de todo lo que nos falta. Esto es una democracia relativa entonces, si el Estado no se involucra, y más que colaborar pone trabas”, dijo Estela De Carlotto 

No hay avances de ningún tipo en un proyecto de hambre, más bien hay retrocesos. Los 30 mil compañeros y compañeras, y el Nunca Más, son las banderas pioneras de ésta lucha, que no solo hacen referencia al momento oscuro de la historia en donde gobernó el odio y la violencia, sino también el hambre, el crecimiento de la deuda externa, el desempleo y la desnacionalización industrial, y que nada lejos se encuentra de la actualidad. “Basta de esta política económica terrorífica de destrucción del país y la Republica. Vamos a seguir luchando para que nuestro pueblo tenga la justicia social por la que luchaban nuestros hijos”, dijo Norita Cortiñas, en una de las entrevistas que lograron hacerle ni bien bajó del escenario.

El cambio en reversa estaba puesto desde el día uno en que el Gobierno de Cambiemos asumió, cuando el recibir a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo era prácticamente imposible para el gabinete e incluso antes. “Macri nunca nos recibió mientras estuvo como gobernador”, señaló Estela de Carlotto. Seguidos de los insultos y deslegitimaciones que recibieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo durante los últimos años. Las ningunearon como dirigentas políticas y voceras del pueblo argentino. De repente, volvieron “las locas”, cuando pensamos que ya se habían ido hace rato. Y para rematar con el vaivén de falacias que pretendían instalarse, llegó lo que todos y todas nunca nos esperamos y el interrogante: “¿realmente los desaparecidos fueron 30 mil?”, saliendo de la boca del ex ministro de Cultura y actual director del Teatro Colón, Darío Lopérfido. Frase que después retomó el presidente Macri agregando: «No tengo idea si fueron 30 mil desaparecidos, es un debate en el que no voy a entrar, si son lo que están anotados en un muro o son muchos más; me parece una discusión que no tiene sentido»

Foto por Cami Rojas

El Nunca Más de ayer también fue para usted, señor Presidente

No se gastaron en disimular la poca importancia en la reconstrucción de la memoria, verdad y justicia. Ni la buena relación con los organismos de defensa de derechos humanos, ya que durante el 2017 el recorte en presupuesto en DDHH fue de un 12%, y de ahí en más empezó en descenso, nunca más volvió a subir. La disminución presupuestaria se expresó en áreas claves para la promoción y defensa de los DDHH, que también se deterioraron,  como así también el fortalecimiento de procesos judiciales contra delitos de lesa humanidad, sumándole las demoras propias de la justicia, que cada vez parecía estar menos dispuesta a seguir con los casos de reconstrucción de la memoria.

Como si fuera poco, el 10 de mayo del 2017 el país pego el grito en el cielo al enterarse que el Gobierno apoyaba e impulsaba el Fallo de la Corte Suprema al 2×1, nada más y nada menos que el computo doble de las penas a los torturadores y cómplices de la dictadura del 76´, lo que  lograba la reducción de la pena, además de la cárcel domiciliaria para muchos de los responsables de delitos de lesa humanidad.

Foto por Nico Avelluto

Norita Cortiñas una vez dijo que «el olor de las flores era placentero«, y que por eso amaba la primavera. La disfrutaba como ninguna otra. Como todos los que tienen la libertad de caminar por las calles y encontrarse con el olor del verde y de las flores. Ella encontraba una similitud entre sus 30 mil hijes detenidos- desaparecides y les responsables de que no hayan vuelto nunca más:  ninguno de ellos iba a poder volver a oler las flores de la primavera nuevamente, eso quería para los milicos.

El 24M de este 2019 fue un grito contra todo aquello. Fue un  grito contra Macri y su ironía por traer de visitas al presidente de USA hace un año, el mismo día que se cumplía 42 años del último golpe cívico militar. El grito fue contra el asqueroso gesto de invitar a Aldo Rico y otros militares golpistas a desfilar por las calles (y por la Patria) el 9 de julio del 2016.

Foto por Nico Avelluto

El recorte de políticas públicas que afectó al área de DDHH, y la batalla naval simbólica que logró instalarse con algo que pensábamos tener por y para siempre. No fue lo único que amedrentó nuestros derechos. El acceso a la educación, la salud y la vivienda también estuvieron restringidos durante estos últimos años. “A Macri, a Vidal y a Bullrich, no se les puede pedir que gobiernen con nosotros. Por eso nos matan, por eso cierran las fábricas, por eso hay miles de pibes que se mueren de hambre”, dijo Hebe de Bonafini arriba del escenario hablándoles a las miles de personas en Plaza de Mayo.

Según la CORREPI, en la actualidad, una persona es asesinada cada 21 horas. Un total de 1303 personas asesinadas durante la gestión de Cambiemos, entre el 10 de diciembre del 2015 y el 12 de febrero del 2019.

Memoria es Futuro

En la Plaza levantaron todos los pañuelos de las luchas que hoy quedan inconclusas, a las que el Estado parecería no importarles demasiado. Los pañuelos blancos y bordados rosando el cabello de nuestras madres y abuelas siempre están ahí, nunca se van. Los pañuelos verdes tampoco faltaban, y las caras de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, también estaban presentes, repudiando los continuos actos de represión de éste gobierno en todos los sectores populares en los que hoy caminamos. Donde no faltan canas, pero sí pibes.

Foto por Mai Romano

Contra todo eso también se marchó. Las calles rebalsaron, y si hay algo que nuestra historia nos enseña, junto con las Madres y Abuelas, y con les 30 mil compañeres que hoy son emblema de la justicia social, es que a los tiempos violentos se les responde con mayor unidad y organización. Y eso fue este 24 de marzo. El “luche que se van”, apareció en todas partes.

Por eso señor Presidente, usted pensó que nos agarraría desprevenidos. Que seriamos dóciles al intentar modificar un numerito, o que nos iba a dar igual que las Madres y Abuelas pasen a ser «las locas» nuevamente. Que realmente creeríamos que «eso de los derechos humanos era un curro». Permitame decirle que no y que tenga en cuenta que nada de eso es cierto, que a nuestras Madres y Abuelas las abrazamos ¡Que son y fueron 30 mil y que el Nunca Más también va para usted! 

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